Una alianza para saltar a la élite

  • El Club Náutico y el Baloncesto Sevilla Femenino, de nueva creación, sellan un acuerdo para impulsar un proyecto con el objetivo de tener en tres años un equipo en la máxima categoría

Representantes de las dos entidades posan tras formalizar el acuerdo de colaboración. Representantes de las dos entidades posan tras formalizar el acuerdo de colaboración.

Representantes de las dos entidades posan tras formalizar el acuerdo de colaboración. / m.g.

Pese a que el baloncesto es el segundo deporte en España, en Andalucía faltan referentes hoy en día. Sobre todo en el plano femenino. No hay clubes andaluces ni en la Liga 1 ni en la Liga 2, después de que el Conquero onubense, campeón de la Copa de la reina en 2016, fuese excluido por la Federación Española el pasado verano de la máxima categoría nacional. Ahora desde la ciudad hispalense se inicia un ambicioso proyecto para ser el faro autonómico y tener un equipo en la Liga Femenina 1 en un plazo máximo de tres temporadas.

El reto nace de una alianza. La firmada por el Club Náutico, subcampeón el pasado curso de Primera Nacional quedándose a un paso del ascenso, y el Club Baloncesto Sevilla Femenino, de reciente creación. Desde esa categoría partirá el reto la próxima campaña, aunque los responsables están a la espera de una posible reestructuración en la Liga Femenina 2 (actualmente dividida en dos grupos de 14 conjuntos, sin andaluces en liza), que podría dejar una vacante.

Ambas entidades firmaron un convenio de colaboración para unir sus fuerzas con el objetivo de llevar al baloncesto femenino local a la máxima categoría nacional a través de un proyecto profesional, aprovechando la nutrida cantera.

El último ejemplo es el de Alba Prieto, campeona con el Conquero cuando tan sólo tenía 16 años, que hará las maletas para enrolarse en la Universidad de South Florida y disputar la NCAA. Pero antes de ella hubo otras jugadoras que representaron por el mundo el baloncesto femenino sevillano como la ex internacional Isa Sánchez, que jugara incluso una temporada en la WNBA y ahora forma parte del staff técnico de la selección. Sánchez no dudó en aceptar la propuesta de esta nueva entidad, formada por un grupo de personas vinculadas al deporte de la canasta que tiene como gerente al ex futbolista del Sevilla José Miguel Prieto, precisamente padre de Alba.

"Somos un grupo de padres, técnicos y personas relacionadas con el baloncesto que queremos evitar que las mejores promesas sevillanas tengan que seguir yéndose a jugar fuera para continuar su carrera y progresión en este deporte. Y qué mejor que el Club Náutico, que cuenta con la mejor cantera sevillana y una de las mejores de Andalucía, para hacer realidad el sueño de contar con un equipo profesional femenino en nuestra ciudad", señala Chus Otero, directivo del CB Sevilla Femenino, además de entrenador superior de baloncesto, profesor de la Escuela de Entrenadores y agente FIBA y WNBA.

Sánchez, licenciada en Medicina, se tuvo que ir a los 16 años para poder jugar al baloncesto profesional y convertirse en lo que es ahora. Y ése es el reto de este grupo. Que los talentos sevillanos no tengan que irse para jugar al máximo nivel. "Con la ayuda de varios patrocinadores, venimos a complementar la apuesta por el baloncesto del Club Náutico, que será el abanderado de este proyecto, para situar a Sevilla en la élite con un equipo profesional, una deuda histórica de la ciudad en baloncesto femenino", añade Otero.

Enrique Castelló, presidente del Club Náutico, y Rosana Martínez, secretaria del Club Baloncesto Sevilla Femenino, fueron los encargados de rubricar el acuerdo de colaboración de un proyecto que en las próximas semanas estará pendiente de la posible reestructuración de las ligas Femenina 1 y Femenina 2. De hecho, podría darse el caso de que el Club Náutico, si se diera la posibilidad de comprar alguna plaza, no disputara la próxima temporada la competición de Primera Nacional, en la que milita actualmente y en la que el pasado curso fue subcampeón. Saltaría así una categoría hasta la Liga Femenina 2, a la que tuvo que renunciar en alguna ocasión años atrás por falta de presupuesto.

El proyecto es ambicioso y la idea está clara para los rectores, que necesitarán apoyo financiero de patrocinadores para hacerse un hueco. Los posibles cambios en la Liga Femenina 2 o los problemas económicos de algún club podría dejar alguna vacante en la categoría a la que podría acceder el Club Náutico para iniciar una andadura que en tres años debe poner a Sevilla otra vez en el mapa del baloncesto femenino español.

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