Hola, ¿está Lenglet?

  • Como ya es habitual en primavera, un puntal está enfocado por ricos pretendientes, Barça y Madrid en su caso

  • Castro espera subirle los 30 millones de rescisión sin hacerla inasequible

José Castro y Enrique de la Cerda posan con los representantes de la Hermandad de San Pablo con el palio de Nuestra Señora del Rosario al fondo. José Castro y Enrique de la Cerda posan con los representantes de la Hermandad de San Pablo con el palio de Nuestra Señora del Rosario al fondo.

José Castro y Enrique de la Cerda posan con los representantes de la Hermandad de San Pablo con el palio de Nuestra Señora del Rosario al fondo. / joaquín corchero

Llegó la primavera, desde hace unos días en el calendario y desde ayer en los termómetros, y para no perder la costumbre poderosos pretendientes apuntan su foco hacia algún puntal del Sevilla. Suenan las cornetas y tambores. Alguien llama a la puerta. Como ocurrió con Negredo, Bacca, Gameiro, Krychowiak. En este caso, Barcelona y Real Madrid tienen subrayado en su lista de refuerzos a Clement Lenglet, sin duda el futbolista con más proyección, hoy, en la primera plantilla sevillista.

Lenglet, que el próximo 17 de junio cumplirá sólo 23 años, recaló del Nancy en el Sevilla en el mercado invernal de la pasada campaña y tardó poco en sugerir sus enormes posibilidades. Esta temporada ha confirmado su progresión. A sus capacidades técnicas para sacar la pelota en corto o en largo con su precisa zurda añade más contundencia en la marca e incluso ha fraguado un marcado liderazgo en la hierba. Es el jugador más regular esta temporada en la plantilla sevillista a pesar de los continuos cambios de pareja en el eje de la zaga por la fallida planificación deportiva.

Su crecimiento deportivo se vio reflejado en toda su plenitud en la eliminatoria de los octavos de final de la Liga de Campeones ante el Manchester United. Tanto en el Ramón Sánchez-Pizjuán como en Old Trafford firmó unas actuaciones sobresalientes ante puntas del nivel de Lukaku, Alexis Sánchez o Rashford. Y la enorme caja de resonancia de la Champions y del rival en cuestión -unos 600 millones de espectadores vieron en todo el mundo esa merecida victoria sevillista en Manchester- han terminado de dar el impulso para que el galo se sitúe en primera línea del escaparate. Y con un precio más que goloso: 30 millones de euros es su actual cláusula de rescisión.

Vía Barcelona llega ese primer foco de interés. El Barça lleva varias temporadas con contados efectivos en la retaguardia. Esta temporada, además, Mascherano acaba de hacer las maletas, y aunque Vermaelen por fin ha justificado su llegada, rindiendo a un notable nivel, otra vez se lesionó y está muy latente el riesgo de que se pase más tiempo en la enfermería que a disposición de Valverde.

Además, ha surgido otro factor que puede hacer aún más interesante Lenglet a los ojos de los técnicos culés: el futuro de Samuel Umtiti. El francocamerunés, uno de los mejores zagueros de esta Liga, también tiene contrato hasta junio de 2021, como Lenglet. Y tiene una edad similar, pues cumplió 24 el pasado noviembre. Lo único que contrasta es el valor de su cláusula de rescisión, que asciende a 60 millones de euros.

La manifiesta inflación en el mercado de fichajes, alimentada sobre todo por la Premier, ha convertido en un chollo esos 60 millones de cláusula de Umtiti. Si el City abonó al Athletic Club los 65 de la rescisión de Laporte la pasada Navidad, el riesgo para el Barça está ahí. Y emana, al parecer, del vecino de los citizens. El Manchester United, como se vio ante el Sevilla, no anda sobrado de centrales y baraja, asegura la prensa inglesa, hacerse con Umtiti. El chaval está encantado de jugar en el Barcelona, era -esta vez sí- su sueño de la infancia y lo ha cumplido. Es buena su predisposición a ampliar su contrato y la cláusula de rescisión a cambio de una ficha más jugosa, pero el Manchester United no tiene problemas de cash: hasta 9 millones de euros de ficha anual, apuntan, está dispuesto a pagarle al fino zaguero zurdo. Lo más probable es que Umtiti permanezca en el Barça, pero la vía de la salida está ahí, abierta. Y si la enfila, en primera línea del escaparate está Lenglet con sus 30 millones.

También el Real Madrid sigue de cerca los pasos de Lenglet. Su paisano Zinedine Zidane, según apuntan desde la capital, habría aconsejado a Florentino Pérez que abone esa asequible cláusula para reforzar un puesto cogido también con alfileres tras la marcha de Pepe y el nulo protagonismo de Vallejo como alternativa a Sergio Ramos, Varane y Nacho. Y la exhibición de Lenglet en Old Trafford lo refuerza en las quinielas.

José Castro ya ha tenido una toma de contacto con sus agentes para mejorarle las condiciones al galo. Como Umtiti, Lenglet se siente a gusto en su club, su sintonía es plena y su predisposición ideal. Antes de que concluya la temporada, Óscar Arias pretende tener rubricado su nuevo contrato con una mejora sustanciosa de su ficha y una cláusula mayor, pero que no resulte descabellada para alguno de los grandes potentados del continente. Así, si alguno llama a la puerta dispuesto a pagarla, todos quedarían contentos. Lo propio de cada primavera por Nervión.

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