Detenido el hombre que se ha atrincherado durante más de siete horas en su vivienda en Camas
El individuo efectuó varios disparos al aire con un arma de fuego pero afortunadamente no ha resultado herida ninguna persona
Al lugar del suceso se han trasladado efectivos de los Grupos de Operaciones Especiales y un negociador de la Policía
Las imágenes del despliegue policial por el hombre atrincherado en una vivienda de Camas
El hombre que se ha atrincherado esta mañana en su vivienda de Camas después de que haya sacado un arma de fuego con la que ha efectuado varios disparos al aire ha sido finalmente detenido por la Policía. Los agentes del Grupo Operativo Especial de Seguridad (GOES) de la Policía Nacional han accedido finalmente a la vivienda pasadas las dos de la tarde de este domingo y han puesto de esta manera fin a un suceso que se ha prolongado durante más de siete horas, según han confirmado a este periódico fuentes policiales, que han indicado que al sospechoso se le ha intervenido una escopeta.
El suceso ha tenido lugar en el número 13 de la calle Melilla, en el barrio de la Extremeña, donde según las primeras informaciones recabadas un hombre ha realizado a primera hora de la mañana varios disparos al aire y, a continuación, se ha atrincherado en la vivienda. Afortunadamente, ningún vecino de la calle ha resultado herido como consecuencia de los disparos.
Hasta el lugar del suceso se trasladaron efectivos del GOES, así como un negociador del cuerpo, que han estado en contacto con el individuo atrincherado para tratar de que depusiera su actitud y se entregara a los agentes, quienes finalmente han irrumpido en la vivienda pasadas las 14:20 horas.
La persona que se ha atrincherado ha sido identificada como G. B. J., de 36 años que vive sola en el domicilio de sus bisabuelos y, según el testimonio de algunos vecinos, estaba provocando mucho jaleo, por lo que sobre las siete de esta mañana se personó en el lugar una patrulla de la Policía Local, a la que el individuo habría recibido empuñando el arma.
Un numeroso grupo de vecinos de la calle se ha concentrado en la zona, mientras la Policía mantiene acordonada la vivienda del sospechoso y hay un fuerte despliegue policial. En la puerta de la asociación de vecinos La Extremeña hay una ambulancia del 112 y también agentes de la Guardia Civil.
"Esto sólo pasa en las películas"
“Esto sólo pasa en las películas”, comentó un corrillo de vecinas en la confluencia de la calle Soria y la calle Melilla del municipio de Camas. A la derecha de este grupo, dos coches de la Policía Nacional acordonando la vía, justo en la puerta del bar Maya. Poco a poco se van conociendo más datos sobre cómo ocurrieron los hechos y, al parecer, todo comenzó cuando G. B. J. apuntó a un vecino con una pistola a primera hora de la mañana. La fuerte disputa fue denunciada por otro vecino y, sobre las siete de la mañana, llegó la Policía Local que escuchó varios tiros al aire. Al llamar a la vivienda, el varón les abrió empuñando el arma. En principio, ningún vecino de la calle resultó herido como consecuencia de los disparos.
A pesar de ello, la agitación en esta parte de Camas -muy cerca de la zona del Carambolo- fue mayúscula desde primera hora de la jornada. No solo por el fuerte despliegue de los diferentes cuerpos de seguridad, -el Grupo de Operaciones Especiales de la Policía Nacional, la Guardia Civil, Emergencias, drones y un negociador- también por los vecinos que se apostaron en diferentes azoteas y confluencias de la calle Melilla para conocer más detalles sobre lo ocurrido.
“No es mal chiquillo y es muy trabajador, pero la mente te traiciona”, comentaron unos vecinos sobre el joven atrincherado, perteneciente a una familia conocida y querida en el municipio. El varón vivía solo en su domicilio y sobre su carácter circularon diferentes versiones. Unas que apuntaron a una personalidad tranquila que nunca había dado problemas y otras que recordaron altercados protagonizados por él como varios robos en diferentes comercios de Camas, desde una gasolinera hasta una reconocida hamburguesería. “Se ha buscado los problemas él solo”, señalaron los presentes y valoraron que su forma de ser había cambiado debido al consumo de drogas.
Los rumores también corrieron sobre la veracidad del arma. Algunos no podían creer que tuviera una pistola de verdad en su casa y consideraron que era de fogueo y otros recordaron “los disparos que se escucharon por la mañana” para contrarrestar este argumento.
En la calle León, concretamente en la Asociación de Vecinos La Extremeña, una ambulancia estuvo apostada durante toda la mañana y varios efectivos de la Guardia Civil entraron y salieron en diferentes ocasiones del local a lo largo de las horas en las que se prolongó el atrincheramiento. Ningún vecino de la calle Melilla, la vía acordonada, pudo entrar ni salir de sus domicilios sin acompañamiento policial. Conforme avanzaron las horas, fue frecuente el goteo de personas que se acercaron para preguntar si el joven no había salido todavía. “A la Policía no le ha dado tiempo ni de desayunar”, bromeó un vecino sobre la hora a la que comenzó el suceso.
Desde fuera de su casa se escuchaba al hombre gritar e insultar a los efectivos que intentaban entrar por la azotea y por la puerta. También a los vecinos de los domicilios aledaños que estaban asomados contemplando el despliegue. A las 14:20 horas, lo sacaron arrestado y justo antes de entrar en el coche de la Policía Nacional, que salió por la calle Ávila, amenazó con “buscar” y “matar” al vecino de enfrente, con el que presuntamente se inició la disputa.
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