Arenas apunta al centro
La gestión de los gobiernos socialistas y la crisis parpadean en la diana popular · La continuidad de la cúpula directiva aparca la renovación al segundo nivel
El PP andaluz celebra a partir de hoy y hasta el domingo su XII congreso regional empeñado en hacer llegar a la sociedad andaluza un doble mensaje centrista. Uno, la peregrinación ha concluido, el centro político es suyo. Y otro más terrenal, sólo Andalucía y los problemas reales de los andaluces ocupan su centro de atención.
En la jugada de Arenas, la crisis, el desempleo, la financiación de los ayuntamientos, los derechos sociales, las personas deben ganar a los puntos a los debates ideológicos y, por encima de todo, a las clásicas batallas de nombres y disputas por pesos territoriales propias de un congreso político.
Arenas peina canas y ha convencido a los suyos en los últimos cuatro años de que es el único candidato posible para suceder a Chaves, que cumplirá 22 años al frente de la Presidencia de la Junta de Andalucía en 2012. Las derrotas en las elecciones de 1994, 1996 y marzo de 2008 no han minado la confianza de los populares en el líder que siempre teledirigió el partido, incluso como joven ministro de Aznar. Sin sombra de sucesión en el horizonte, Arenas se dirige a su cuarta y última candidatura, en principio de nuevo frente a Chaves, aunque los estatutos del partido a nivel nacional no le permitirán blindar su foto en los carteles electorales a la conclusión del congreso, como sí hizo Rajoy en Valencia.
Desde su regreso a la presidencia del partido en 2004 en sustitución de Teófila Martínez, el presidente popular ha tensado las riendas de un partido que amenazaba con desbocársele en Almería, Málaga o Jaén. En el recuerdo aquel Arenas que como secretario general desde 1993 a 1999 levantaba un dedo y nadie chistaba. El único candidato a revalidar la presidencia del PP-A expone sus logros para reafirmarse en el cargo: los resultados electorales de las municipales y las autonómicas, donde consiguió el mejor resultado de la historia del PP en Andalucía. La marea popular no sólo alcanza a la costa y a los núcleos urbanos sino que amenaza con inundar el interior de la comunidad. Ante el avance ¿para que variar?, piensa Arenas. De cambios, el eslogan y poco más. Continuarán Antonio Sanz en la secretaria general; Esperanza Oña en la portavocía parlamentaria y surgen dudas en torno a la vicesecretaría general que ocupa Ricardo Tarno.
La renovación quedará limitada al segundo nivel de la cúpula directiva, donde Arenas medirá con precisión el equilibrio territorial y la paridad, porque incluso las vicesecretarías generales -cargos intermedios no ejecutivos- , ofrecerán una foto similar.
Arenas recompensa con este escalón ornamental de su ejecutiva a sus alcaldes. A los cinco regidores de capitales, Celia Villalobos y Juan Ignacio Zoido, se incorporarán Cristobal Montoro y José Antonio Nieto, vencedor del juego en la Alcaldía de Córdoba, pero desbancado por el pacto de izquierdas. El PP aprovecha el tirón de sus alcaldes con el deseo de que unos buenos resultados en las municipales de 2011 sean la "antesala del cambio" en la Junta.
Los populares ondean el municipalismo como principal enseña junto al centrismo y el andalucismo, bandera ésta a la que también el PSOE quiere agarrarse tras el descalabro del Partido Andalucista.
Arenas incluso anda algo amnésico con la apuesta de especialización "un hombre, un cargo" anunciada en el congreso autonómico de 2004. Cambió de estrategia: los alcaldes son el bastión para derribar la muralla socialista y las listas electorales se cebaron de munícipes que hoy campean por el Parlamento andaluz.
El PP-A huye del debate nominal en su dirección regional pero se ha jactado en los días previos al congreso de citar a los integrantes de una iniciativa que no prosperó con fortuna en 2004. El Consejo Asesor agrupará a unos 25 expertos que pueden ser afiliados o independientes. Arenas recupera para este foro a uno de los fichajes estrella hace cuatro años, Isidoro Beneroso, ex presidente de El Monte y ex militante del PSOE. Beneroso fue rostro visible de Andaluces por el Cambio, plataforma hoy extinta salvo en congregaciones populares. Entre los expertos figurarán Teresa Jiménez-Becerril, Soledad Becerril, la nadadora Nina Zhivanevskaya o el expulsado del partido Enrique Bellido.
El Consejo Asesor tiene el mismo objetivo que el congreso, la apertura del PP a la sociedad. Por primera vez, los ciudadanos han presentado enmiendas a las ponencias, más de 500 en total, y organizaciones sociales, sindicatos o empresarios intervendrán ante los más de 2.500 asistentes, 1.116 de ellos compromisarios. Por la pasarela desfilarán las rostros más populares del partido, como María Dolores de Cospedal, Soraya Sáenz de Santamaría, Ana Mato, Alberto Ruiz Gallardón o Francisco Camps, además de la clausura a cargo de Mariano Rajoy, el mismo que hizo a Arenas su hombre fuerte al nombrarlo vicesecretario de Política Autonómica.
Sobre el ambiente planeará la deuda histórica que no han acordado los gobiernos socialistas en Madrid y Andalucía, con el que Chaves pretendía oscurecer el congreso popular. Arenas tiene más que enfilada la dirección del dardo cuando apunta a la diana.
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