Andalucía

Bruselas presta 250 millones a las ciudades andaluzas para recuperar zonas degradadas

  • El programa Feder lanza una línea de crédito y préstamos participativos destinados a devolver la vida a espacios infrautilizados con proyectos que se extenderán hasta 2023

Edificio de la Ciudad de la Justicia de Córdoba, financiado con el fondo Jessica de la UE Edificio de la Ciudad de la Justicia de Córdoba, financiado con el fondo Jessica de la UE

Edificio de la Ciudad de la Justicia de Córdoba, financiado con el fondo Jessica de la UE / D. S.

La Unión Europea pone en circulación 250 millones de euros en Andalucía destinados a la regeneración de ciudades, con la particularidad de que en este caso ni se trata de subvenciones ni de ayudas a fondo perdido, sino de créditos, préstamos participativos y entradas en el capital de empresas que podrán alcanzar hasta los 20 millones de euros por proyecto. La intención, por tanto, es que el dinero público regrese a las arcas de las que salió.

El denominado Fondo de Desarrollo Urbano, englobado en el programa Feder de Andalucía para el periodo 2014-2020, persigue rehabilitar espacios en desuso en las ciudades con infraestructuras capaces de estimular el turismo, el medio ambiente, la incorporación de servicios digitales o las conexiones con el entorno, además de crear empleo.

La iniciativa parte de la experiencia acumulada en el anterior marco comunitario (2007-2013), con el fondo Jessica, también bajo el paraguas Feder, con el que se exploró tanto la fórmula de la financiación reembolsable, como un nuevo modelo gestión, porque el programa no lo gestiona directamente la Junta de Andalucía, sino el Banco Europeo de Inversiones (BEI).

En el caso del Jessica, se invirtieron 66 millones en nueve proyectos que han permitido movilizar una inversión global de 164 millones. Entre los ejemplos más elocuentes figuran la Ciudad de la Justicia de Córdoba y el hospital Quirón de esta ciudad, el centro deportivo y el aparcamiento de Los Mondragones, levantados sobre lo que eran unos cuarteles abandonados en Granada, o el complejo deportivo con aparcamiento edificado en la antigua estación de Cádiz en Sevilla, que ha obligado a la empresa concesionaria a construir en este edificio un nuevo mercado de abastos para el barrio de San Bernardo. Otro caso es el de la residencia universitaria Civitas de Almería.

Los nueve proyectos están terminados, con la única salvedad del aparcamiento Pozos Dulces, en la localidad gaditana de El Puerto de Santa María, y en algunos casos la inversión está regresando ya a las arcas públicas. El éxito más fulgurante ha sido el de Los Mondragones, en Granada.

La empresa concesionaria amortizó anticipadamente en 2016 los 2,6 millones del préstamo a largo plazo con los que financió las obras y el fondo Jessica vendió a los promotores en 2017 su participación en la sociedad, que ascendía a 600.000 euros. Es decir, ese dinero público está ya de regreso en las arcas andaluzas disponible para otros proyectos.

Con participación del Banco Europeo de Inversión

En esta ocasión el Banco Europeo de Inversión estima que los 250 millones del Fondo de Desarrollo Urbano permitirán movilizar una inversión global próxima a los 460 millones de euros. La fórmula de nuevo serán créditos, que podrán ser hasta a 20 años, préstamos participativos y entradas en el capital social.

En principio los destinatarios pueden ser tanto empresas como entidades públicas: “Cualquier agente que desarrolle una actividad económica y realice un proyecto elegible”, apuntan desde el Banco Europeo de Inversión, sin dejar de poner el acento en iniciativas público privadas como la de Los Mondragones en Granada o la antigua estación de Cádiz en Sevilla, en las que los ayuntamientos han cedido el espacio en concesión administrativa para que empresas privadas, conjugando esta financiación europea con préstamos bancarios y recursos propios, lideren proyectos considerados de impacto social.

No obstante, esta fórmula también es válida para financiar inversiones públicas sorteando los límites al gasto o reduciendo los costes de financiación. Por ejemplo, la Junta de Andalucía optó por esta solución para la Ciudad de la Justicia de Córdoba: en lugar de realizar una inversión directa, adjudicó las obras y la gestión a un consorcio privado de empresas por un periodo de 25 años, que ha gastado 66 millones en este proyecto.

Otro caso es el del Ayuntamiento de Pedrera (Sevilla) que pidió un préstamo a largo plazo de 670.000 euros para un nuevo depósito de agua. En cualquier caso, para acogerse al Fondo de Desarrollo Urbano lo importante es demostrar que es viable y que responde a las estrategias marcadas en el programa Feder.

El Banco Europeo de Inversión está en la actualidad ultimando el proceso de selección y verificación de los intermediarios financieros con la pretensión de que en abril se empiecen ya a recibir proyectos para acogerse a esta fórmula de financiación reembolsable, que se articulará en dos convocatorias: una primera de 122 millones y la segunda por los 128 restantes.

La convocatoria para acceder a este dinero tiene lugar ahora, una vez que la Comisión Europea ha aprobado todos los reglamentos y normativas que regulan la gestión del programa. No obstante, los proyectos se podrán ejecutar hasta el 31 de marzo de 2023.

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