Andalucía

La marca PSOE-A se queda sin defensa efectiva

  • Una parte del socialismo andaluz cree que la dirección debe responder con dureza y tribunales a los ataques semanales de Elías Bendodo

  • No comprende por qué Susana Díaz no pone al ex vicepresidente Jiménez Barrios al frente de la portavocía

El consejero de Hacienda, Juan Bravo, saluda a Susana Díaz el pasado jueves en el Parlamento. El consejero de Hacienda, Juan Bravo, saluda a Susana Díaz el pasado jueves en el Parlamento.

El consejero de Hacienda, Juan Bravo, saluda a Susana Díaz el pasado jueves en el Parlamento. / Julio Muñoz/EFE

"La campaña de exterminio del PSOE que ha emprendido Bendodo es muy peligrosa. O espabilamos o nos barren en las próximas elecciones. Necesitamos que alguien ofrezca resistencia. Me da la impresión de que Susana no acaba de asimilar la situación".

Este es el contenido de una conversación de un grupo de wassap de militantes y dirigentes socialistas andaluces. A la publicación de la sentencia de los ERE, el PSOE andaluz suma ahora los embates semanales de Elías Bendodo.  El Gobierno sustenta su acción política en dos frentes, uno de ataque, contra los socialistas y otro de defensa, para evitar el colapso de la Consejría de Salud, cuyo titular, Jesús Aguirre, es cuestionado dentro del propio Ejecutivo. La última ampliación de crédito del SAS descompuso la ortodoxia que el consejero de Hacienda, Juan Bravo, quiso implantar al aprobar un Presupuesto de 2019 cuando no era del todo necesario. Fueron momentos muy tensos, casi tanto como los que separan al vicepresidente Juan Marín de la consejera de Igualdad y compañera de partido, Rocío Ruiz. 

Ante esto, nada une tanto al Ejecutivo de Juanma Moreno como el recurso a la herencia recibida. Una parte del socialismo andaluz,  cada día más crítico con Susana Díaz y no, necesariamente, afín a Pedro Sánchez, considera que "la marca PSOE" se ha quedado sin una defensa efectiva por parte de su dirección, tanto la de partido como de grupo parlamentario. Desde que perdió la Junta, el PSOE ha ido de portavoz en portavoz. Díaz apartó a la jiennese Ángeles Férriz a la vez que a Mario jiménez, para colocar como vocero en la Cámara a José Fiscal, aunque para los días graves sigue recurriendo a Juan Cornejo, caparazón de amianto.

No estaba allí

Algunos parlamentarios actuales, ex consejeros de la Junta y dirigentes del PSOE andaluz han expresado a este diario esa misma preocupación expresada en la conversación de wassap. Entienden que la sentencia del caso ERE ha dejado a todo el partido "en estado de shock", "noqueado" y que la dirección está bajo una "natural parálisis", pero no terminan de comprender por qué Susana Díaz no coloca a personas con más conocimiento, como Manuel Jiménez Barrios, anterior vicepresidente, al frente de esta defensa, y no comparten que la argumentación que la ex presidenta lanzó ante la última acusación es que ella, en 1998, no era ni concejal en el Ayuntamiento de Sevilla.    

Como en cada rueda de prensa posterior a los Consejos de Gobierno de la Junta, su portavoz y consejero de Presidencia, Elías Bendodo, activó el ventilador de porquerías sobre el pasado socialista. En esta ocasión, el dirigente malagueño anunció que el Gobierno había encontrado "tres cajas fuertes" en las dependencias de la agencia Idea con documentación relativa a una subvención a la empresa jiennense Cárnicas Molinas que está siendo investigada por un juez de Sevilla. Esta investigación, adelantada por este periódico, implica al ex presidente Manuel Chaves y al ex consejero Gaspar Zarrías. El consejero elevó la puesta en escena y sus ansias por dibujar a la anterior administración como una cueva del Alí Babá patinó cuando Canal Sur Televisión mostró que las cajas eran unos archivadores cerrados con unas llaves que estaban en posesión del actual subdirector de la agencia y de la secretaria general.

Pero esa misma tarde, en una entrevista en la cadena Ser, Susana Díaz puso en alerta a su partido cuando se defendió con el argumento de que, por aquel entonces, en 1998, ella no era ni concejal. "Nadie, ni siquiera Felipe, está por encima de la marca PSOE, es lo que Susana no entiende", se explica un ex consejero de la Junta. "¿Es que nadie del partido va a defender la historia de los gobiernos socialistas?", se pregunta otro ex consejero. Y uno más, remata del modo siguiente: "Esto de echarle la culpa a los del pasado es lo que nos ha llevado a la ruina de los ERE".

Falta encontrar al fantasma de San Telmo

Ya el jueves, el ex vicepresidente Manuel Jiménez Barrios explicó a un grupo de periodistas en el Parlamento el caso de Cárnicas Molina, con bastantes detalles, con fechas, cantidades y nombres, y se preguntó por qué el Gobierno actual no ha enviado al mismo juzgado los pliegos del concurso de acreedores, donde se especifica que la Junta también espera el cobro de lo invertido. La Fiscalía sostiene que la Junta le concedió un crédito puente y no hizo nada por recuperarlo. Algunos de estos críticos han valorado, después, las explicaciones de Jiménez Barrios, que es el hombre que se encargó del relevo de poder entre una administración y otra. Como él se ha encargado de recordar, fue elogiada por el presidente actual, Juanma Moreno.

Una persona que estuvo en los Consejos de Gobierno de Susana Díaz lo explica de este modo: "A Bendodo no le faltan motivos para atacarnos, puede extender la sentencia de los ERE los años que quiera, pero las otras mentiras hay que atacarlas". Y cita el caso de las vacunas de la gripe, el de las cajas fuertes o el hallazgo de una cámara de seguridad en San Telmo que es donde se guardan las actas del Consejo de Gobierno. Como Jiménez Barrios ha explicado esa cámara era de todos conocida e, incluso, el actual Gobierno estuvo barajando la opción de desmantelarla para colocar allí un despacho. "Sólo le falta encontrar al fantasma de San Telmo", bromea un viejo dirigente socialista con muchos años de trabajo en la sede de la Presidencia.

 

 

   

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