La aldaba
Carlos Navarro Antolín
Los adoradores, los nuevos agradaores
De "disparatada" calificó el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre, la propuesta que en 2011 presentó el grupo municipal socialista de analizar el ADN de los excrementos de los perros en la calle para poder sancionar a sus dueños. La misma que cuatro años después pretende poner en marcha, que consiste en crear un censo canino municipal basado en el perfil genético de los animales inscritos en la capital malagueña, es decir, unos 100.000.
El objetivo es disminuir la presencia de excrementos de perro en zonas públicas, un problema que lejos de solucionarse se ha convertido en los últimos años en un auténtico quebradero de cabeza para el Consistorio, que incluirá en su presupuesto una cantidad para subvencionar el coste del análisis genético a aquellas personas sin recursos económicos.
Los propietarios de un perro tendrán un periodo de seis meses, a partir de que entre en vigor la ordenanza, para realizar la identificación genética de su animal, cuyo coste se ha estimado en torno a 35 euros. Serán los veterinarios los encargados de recoger la muestra de sangre e introducir los resultados en la herramienta informática que se utilizará para su posterior gestión.
Una vez realizada la identificación del ADN del perro, el veterinario entregará al propietario un carnet identificativo y una chapa para que la ponga en su collar. La intención es que el censo esté completado el próximo 1 de septiembre, momento a partir del cual las muestras procedentes de excrementos abandonados en la calle serían recogidas por personal municipal según un protocolo que garantizará su custodia y trazabilidad para posteriormente ser enviadas a los laboratorios acreditados para identificar al animal mediante un análisis, para el que se ha calculado un coste de 18 euros.
También te puede interesar
Lo último
No hay comentarios