Política

El juez declaró en paradero desconocido a la hoy alto cargo del Instituto de Juventud y la buscó con un edicto

  • El magistrado no halló manera de notificarle la deuda de 170.000 euros cuando ya era militante de Ciudadanos y firmaba artículos en la web del partido

El auto del juez hecho público en un edicto El auto del juez hecho público en un edicto

El auto del juez hecho público en un edicto / M. G. (Sevilla)

La nueva responsable del Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ), Adela Jiménez Roldán, estaba en “paradero desconocido” para la Justicia cuando ya era militante de Ciudadanos (se afilió en marzo de 2018) y firmaba artículos sobre el valor de su formación política como “esperanza para el cambio”, donde contaba sus experiencias en el campus de jóvenes de Ciudadanos en Bruselas. El juez trató sin éxito de notificarle una sentencia condenatoria que le obligaba al pago de 170.000 euros más los intereses a un particular que así efectuó la correspondiente reclamación de cantidad. La situación de “paradero desconocido” duró, al menos, de enero de 2018 (fecha de la sentencia condenatoria) al 24 de julio de ese mismo año (fecha en la que se publica el BOJA con la finalidad de que se diera por notificada).

Jiménez Roldán aseguró a este periódico que la deuda ya había sido pagada y que formaba parte de un asunto “particular”. No quiso ofrecer más detalles al respecto. El magistrado juez de Primera Instancia número 22, Jesús Medina Pérez, tuvo que recurrir a la vía del edicto en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía para instarle al pago de la cantidad reclama de acuerdo con la sentencia condenatoria.

Preguntada el pasado lunes sobre si puso en conocimiento del partido la sentencia condenatoria, respondió afirmativamente, lo que demuestra que, efectivamente, se trataba y se trata de una cuestión relevante cuando se trata de acceder a un puesto de responsabilidad pública como el suyo. No quiso detallar por qué se le reclamaban 170.000 euros, reafirmándose en que se trata de una cuestión “ajena” a la política y a su propia trayectoria profesional.

Jiménez niega que se tratara de una condena, aunque el magistrado deja claro en el auto, hecbo público en el edicto del BOJA, que “debo condenar y condeno” a Jiménez Roldán. Entre los críticos a Inés Arrimadas ha estado siempre Adela Jiménez, una de las caras visibles en Andalucía de Francisco Igea, que perdió en la lucha por la presidencia del partido el pasado marzo.

Jiménez accede al IAJ cuando el vicepresidente Juan Marín logra pasar el instituto de la Consejería de Igualdad y Asuntos Sociales (liderada por su rival Rocío Ruiz) la de Empleo (su leal Rocío Blanco). Es entonces cuando acaba casi con la cúpula entera del IAJ para colocar a sus afines. Curiosamente, al igual que ha pasado con el nombramiento del delegado de Educación de Sevilla, también cercano a Marín, la nueva coordinadora del IAJ ha tenido cuentas con la Justicia. El delegado de Educación no tuvo más remedio que dejar el cargo. Miguel Ángel Martín León está implicado en una presunta estafa pendiente de investigación judicial.

También ha trascendido recientemente que Juan Carlos Aybar, el nuevo director del IAJ en Granada, cuenta con polémicos anrecedentes. Fue denunciado por la Policía en 2011 por alteración del orden público tras una discusión por una multa de aparcamiento y en 2019 fue cazado en redes ridiculizando la celebración del Orgullo LGTBI.

Aquella votación

Durante el proceso de la V asamblea general de Cs, la votación de los compromisarios fue relativamente tensa en la provincia de Sevilla, como ya detalló este periódico. Se enfrentaron dos candidaturas. Una que apoyaba a Francisco Igea y otra a Inés Arrimadas. Además, se presentaron una serie de candidatos independientes. Durante esas semanas se rumoreaba internamente en Cs que Marín y uno de sus “hombres fuertes”, Javier Loscertales, actual responsable del IAJ dentro de la consejería de empleo de Rocío Blanco, estaba alineado con Igea y haciendo oposición contra Arrimadas. Finalmente, se impuso la candidatura de Arrimadas por una holgada mayoría y los críticos perdieron.