Cuchillo sin filo
Francisco Correal
Zapatos en una panadería
SEGURO que más de uno no se enteró hasta ayer de que estamos en campaña electoral. La estrategia de los candidatos a la Alcaldía de optar por la mesura y el no ataque al contrario estaba dejando uno de los procesos más aburridos que se recuerdan, pero tuvo que venir la presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, para animar el cotarro. La todopoderosa Susana llegó a la ciudad para dar un poco de vidilla y en apenas cinco minutos se cargó el discurso de sonrisa amable y mano amiga que lleva defendiendo su candidata socialista, Isabel Ambrosio, durante casi dos semanas. Díaz no se cortó un pelo y se despachó a gusto contra el alcalde y candidato del PP a la reelección, José Antonio Nieto, al que acusó de "mirar para otro lado" en problemas que eran importantes para la ciudad "diciendo que no era de su competencia". "Yo he tendido sistemáticamente la mano al alcalde de Córdoba", dijo la presidenta en funciones, y lamentó que "lo que eran buenas palabras después se volvía en confrontación contra la Junta". Toma ya.
Está claro que Díaz no debe estar muy contenta tras los tres rechazos que ha recibido del PP -y del resto de partidos- a su investidura como presidenta. Eso, unido a que viene de otra campaña reciente y está claro que la política regional está a otra nivel, ha propiciado que por fin se pueda ver una batalla o enfrentamiento entre candidatos que, al fin y al cabo, es otra de la razón de ser de las campañas. Está bien defender cada uno lo suyo pero tampoco está de más señalar al contrario en sus defectos de vez en cuando, pues es una de las bases de la política democrática. No se trata de caer en el "y tú más" que tanto cansa a los ciudadanos al querer tapar errores y no asumir culpa, pero una campaña suele basarse en propuestas y en señalar lo que el otro está haciendo mal para marcar soluciones. Susana lo tiene claro y ayer puso el énfasis en Nieto, al que acusó de estar nervioso y tener "poco que aportar a los problemas de los ciudadanos" salvo "meterse conmigo".
Quizá el candidato popular, José Antonio Nieto, no se esperaba el ataque de la líder socialista cuando unos minutos antes apuntó a ella cuando fue preguntado por el uso del coche oficial en actos de campaña, una denuncia que ha realizado Ganemos y no el PSOE. "Pregunten a la presidenta cómo ha venido hoy a Córdoba", dijo Nieto desviando la atención y con intención de minusvalorar a la agrupación de electores, aunque la jugada le salió mal ya que Díaz llegó en autobús de campaña. Pero no quiso meterse en más líos como tampoco lo hizo cuando el presidente de la Confederación de Empresarios (CECO), Luis Carreto, aseguró que en estos cuatro años no había habido comunicación con el gobierno municipal. "Seguramente se habrá expresado mal", fue la única contestación del candidato popular. Lo cierto es que los partidos a nivel local han preferido mantenerse al margen de polémicas y confrontaciones, cada uno con sus motivos. Al PP no le interesan los enfrentamientos porque, como partido en el gobierno, solo tiene que perder. Por eso intenta evitar los temas que le puedan perjudicar ya que cualquier intervención de Nieto, por su condición de alcalde, eleva la importancia del asunto. En el PSOE han optado por el discurso de la ciudad amable, devolver la sonrisa y tender la mano a las familias de la mano de Isabel Ambrosio, que ya de por sí venía con la fama de talante conciliador. No parece, por tanto, que la candidata socialista vaya a seguir la línea de su presidenta en lo que queda de campaña. En Ganemos sí van a por todas y no solo denuncian públicamente lo que consideran una mala gestión del contrario sino que acuden a la junta electoral de zona para advertir de posible juego sucio en campaña, sobre todo contra el Partido Popular.
Sí es cierto también que se ha visto algo de chispa por parte de IU, aunque de la mano de sus dirigentes nacionales, como es el caso de Cayo Lara. El coordinador general estuvo aquí el sábado y no dudó en vincular al PP con la corrupción y el candidato a la Alcaldía, Pedro García, reaccionó ayer ante las acusaciones de Nieto de que fueron militantes de IU quienes le pitaron el sábado pasado en la caracolada. García pidió al candidato popular "que se tranquilice" y consideró que está nervioso "porque ha perdido la mayoría absoluta". IU, dijo, "somos una fuerza respetuosa y educada y los miembros que estaban en la caracolada acompañándome como candidato tuvieron la educación como para no hacer ningún gesto cuando de manera improvisada los cordobeses hicieron eso".
Habrá que ver si Nieto da el paso después de las alusiones de García y Díaz o se mantiene al margen de la polémica y continúa con sus propuestas concretas para la ciudad. Por lo menos en el día de ayer se vio una campaña más intensa y propia de lo que todos los partidos se juegan el próximo 24 de mayo. Y tuvo que ser Susana la que viniera a recordar las viejas artes de las política.
También te puede interesar
Lo último
2 Comentarios