Un nuevo panorama con la herencia de Sánchez Villaverde

Batallas electorales · montoro

El salto del exalcalde a la política andaluza dibuja un escenario diferente al de los últimos 18 años IU opta por un rostro nuevo, mientras PSOE y PP eligen a personas conocidas

Ana María Romero, número uno del PSOE.
Ana María Romero, número uno del PSOE.
Tomás Coronado

12 de mayo 2015 - 01:00

Si algo definirá las próximas elecciones municipales en Montoro, resultado aparte, es la salida de la pugna de quien durante 18 años ha sido alcalde de la localidad, Antonio Sánchez Villaverde, ahora parlamentario andaluz. La candidata por el PSOE, Ana María Romero, vuelve al Consistorio del Alto Guadalquivir después de su periplo en la Junta de Andalucía como directora general de Calidad, Industrias Agroalimentarias y Producción Ecológica; Rocío Soriano, por el PP, pasa a ser cabeza de lista después de ser la portavoz de su grupo durante el mandato que ahora acaba, mientras que el aspirante por IU, el más joven de toda la provincia, se estrena en la vida política municipal. Los próximos cuatro años se adivinan por tanto intensos por el cambio casi total de sus señorías -tienen esta distinción desde 1808- que ocuparán los asientos del salón de plenos de la plaza de España.

Ana María Romero (PSOE) tiene varios frentes en los que demostrar que, después de su sorpresiva elección como cabeza de lista de los socialistas montoreños, es la candidata ideal para revalidar para su partido una Alcaldía que elección tras elección desde el establecimiento de los ayuntamientos democráticos después de la dictadura, ha obtenido por mayoría absoluta. Romero hereda la labor que durante 18 años ha realizado al frente del Consistorio el carismático Antonio Sánchez Villaverde, cuya sombra planea en cada uno de sus mítines y que, de forma inevitable, será objeto de comparaciones. También deberá demostrar que sus años en la Junta de Andalucía no le han impedido estar al tanto de la vida local y que conoce los problemas que tienen sus convecinos. A su favor juega que conoce perfectamente los entresijos de todas las administraciones andaluzas, pues comenzó como concejal, llegó a ser vicepresidenta de la Diputación de Córdoba y luego pasó a la Junta de Andalucía, por lo que a buen seguro sabrá manejar datos para convencer al electorado montoreño. Además, cuenta en su lista con pesos pesados de la vida del municipio que han trabajado durante años codo con codo con Sánchez Villaverde.

Rocío Soriano (PP) llegó siendo una desconocida al edificio consistorial de la plaza de España y se ha convertido en poco tiempo en su portavoz y en diputada provincial de Turismo. Son memorables sus rifirrafes con Sánchez Villaverde en las sesiones plenarias a cuenta de sus discrepancias en todo tipo de asuntos que derivaban en realizar comparaciones con las sesiones plenarias que se habían celebrado en el palacio de la Merced. Soriano ha renovado de forma total la lista de los populares, contando con jóvenes, y en la que hay siete independientes; el número dos, es una persona muy conocida en el mundo cofrade montoreño. Soriano se enfrenta, al igual que el candidato de IU, al encadenamiento de mayorías absolutas que los socialistas montoreños consiguen elección tras elección y que, una vez más, se vislumbra muy difícil de quebrar.

El que sí es toda una incógnita es el candidato por IU, Luis Navarro, un joven que bajo el lema Mereces un Montoro mejor se presenta a estas elecciones con un corto bagaje en la vida política en general y ninguno en la municipal. Utilizando sus propias palabras, se acompaña de "un grupo de trabajo solvente, con la capacidad de iniciar los cambios para la transformación de Montoro". La suya -apuesta- es una "candidatura ganadora pues combina perfectamente experiencia con juventud, siendo la única capaz de resolver los problemas de los montoreños, pues esos mismos problemas los viven en su piel cada uno de los candidatos que forman parte de la candidatura".

Si hay un asunto pendiente para el próximo mandato es la construcción del nuevo colegio público Nuestra Señora del Rosario, que sustituirá al actual, que se encuentra en estado obsoleto y casi en ruina. Actualmente, sólo se ha realizado la primera fase de las obras urbanización en la Vaguada de la Paloma, lugar elegido para su ubicación; la segunda fase estaba prevista para el pasado enero. También, y una vez concluida la urbanización de la zona de la Senda Golosilla, quedaría la ejecución del apeadero de autobuses y el nuevo centro de salud, obras que, según se anunció hace meses, se encontraban en fase de proyecto. La aprobación del destino de casi 500.000 euros de los fondos europeos PFEA (antiguo PER) para la remodelación de la plaza del Charco paliará en parte un proyecto estrella que la crisis dejó aparcado y que era la remodelación total de la plaza de España, el citado Charco y la calle que los conecta, la Corredera. La iniciativa levantó una gran expectación en su momento por lo novedoso del trazado de las calles y plazas y la nueva forma de circular los vehículos y peatones.

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