Las 'perlas' incendiarias del 24-M

La Alhambra, el AVE, una querella o unos agravios contra los votantes del PP han provocado numerosas salidas de tono de las principales figuras políticas de la capital durante la campaña

Víctor Olivencia Granada

24 de mayo 2015 - 01:00

La Alhambra, la Alta Velocidad, el Albaicín, las redes sociales... Una campaña electoral más, los nervios, la tensión o simplemente la estrategia política han provocado numerosas salidas de tono de muchos de los líderes de las fuerzas granadinas. El partido es indiferente. Todos han protagonizado duros ataques a sus rivales en relación a sus diferentes propuestas para mejorar materias tan diversas como las anteriormente citadas. Los comicios del 24-M y la incertidumbre respecto a sus resultados -la mayor que se recuerda en los últimos años en Granada- han pasado factura a las principales figuras y candidatos locales. Las palabras pueden herir más que cualquier arma. Algunos políticos parecen no haber medido el poder de una declaración.

Los momentos de mayor tirantez se han vivido en torno a la directora del Patronato de la Alhambra y del Generalife, María del Mar Villafranca. Las reacciones se aceleraron a partir de un comentario suyo en su perfil personal de Facebook. "La manipulación intolerable del PP respecto a la Alhambra ha llegado ya al paroxismo de esta imagen, que ubica el proyecto del Atrio en el interior del recinto. ¿Creen que van a conseguir votos así? Que los voten los tontos del culo que se crean estas patrañas", escribió Villafranca tras adjuntar una viñeta con una imagen de un proyecto de entrada al monumento y el logo 'popular'. Pese a que la socialista se disculpó minutos después por el mismo canal, los integrantes de la lista del PP a la plaza del Carmen ya habían leído la ofensa. Y la usaron para contratacar.

La "sultanilla" -como la llama el número seis de la formación de la gaviota en su propio teléfono móvil, Juan García Montero- achacó la tensión a la que es sometida por el equipo del actual primer edil, José Torres Hurtado, en su defensa. "Aquí hay un tonto del culo", contestó al día siguiente ante los medios el alcalde. "Y aquí otro", agregó García Montero. "Nadie que tenga un carné del PSOE en su cartera puede permitirse el lujo de insultar a la inmensa mayoría de granadinos, que debemos ser tontos del culo porque no queremos que se ataque tan solemnemente al patrimonio y a un monumento fundamental en nuestro país como la Alhambra", añadió el concejal de Cultura.

Para colmo, la investigación iniciada por la Fiscalía a los gestores alhambreños para esclarecer si cometieron un posible delito de "tráfico de influencias" facilitó las arremetidas del actual Gobierno local. En bloque, todos pidieron la "dimisión inmediata" de Villafranca. El presidente del PP andaluz, Juanma Moreno, Torres Hurtado, el mismo Juan García Montero... Este, además, ironizó: "Villafranca propinó un insulto a los votantes del PP cuando se refirió a ellos como tontos del culo porque ella está demostrando ser muy lista...". Y se guardó la artillería pesada para el último día de campaña: "Si sigue por ese camino, el próximo destino de la directora del Patronato va a ser el de conservadora de la cárcel de Albolote".

Pero el PSOE no quiso quedar al margen. Visitaba la ciudad su portavoz en el Parlamento autonómico, Mario Jiménez, y no dudó en defender a su formación y lanzarse contra los 'populares' y contra el regidor capitalino. "Tiene un enfoque cateto", "hace suyo lo que es de todo el mundo", "utiliza de forma interesada el patrimonio y no es capaz de ver la proyección de lo que tiene en casa" o "tiene la boca muy suelta" fueron las 'perlas' que arrojó contra Torres Hurtado y García Montero por sus ofensivas a los socialistas y por la celebración de la boda del hijo de la actriz Audrey Hepburn en el Carlos V, algo prohibido expresamente por el recinto nazarí.

El AVE y su no soterramiento en su entrada a La Chana también ha hecho correr ríos de tinta. El alcalde acusó a los vecinos de estar "manipulados" por IU y por el PSOE por sus constantes protestas. El líder de la formación de la rosa en la capital, Paco Cuenca, le respondió: "Cuando alguien insulta a los chaneros, estos se levantan; lo que hacen es defender su barrio y Granada".

La guerra, sin embargo, comenzó, incluso, antes de iniciarse la campaña, cuando Luis de Haro, número dos de Vamos, Granada -marca blanca de Podemos- y ex jefe de la Policía Local, anunció un día antes que se querellaría contra -otra vez- Juan García Montero. El edil lo acusó de usar sus "influencias" para que los agentes se dirigiesen con dureza a los ciudadanos y, así, perjudicar la imagen del PP en la casa consistorial. "Ha dicho una tontería con muy mala leche. Como si yo tuviera una mafia policial que pega palizas para desprestigiar Granada... No se puede estar más fuera de tono", contestó De Haro.

No sólo PP y PSOE han aglutinado los focos menos brillantes. Las múltiples ausencias de Torres Hurtado en algunos de los actos de campaña de su partido fueron criticadas por el cabeza de candidatura de IU, Francisco Puentedura. "El alcalde está missing", argumentó. No ha sido el período electoral más agresivo, aunque las polémicas han crecido conforme avanzaba la campaña. Y todavía queda el 'postpartido'.

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