El obispo de Huelva considera "eutanasia" retirar una sonda

La asociación Derecho a Vivir presenta ante los tribunales una denuncia para exigir que se vuelva a "alimentar e hidratar" a la anciana de 90 años y en coma irreversible

Eduardo Gómez Pirlich entrega copias de la denuncia presentada ayer en la Audiencia de Huelva.
Enrique Morán / Huelva

27 de agosto 2011 - 05:04

El obispo de Huelva, José Vilaplana, calificó ayer de "eutanasia" la decisión de retirar la sonda nasogástrica que mantenía alimentada a una anciana de 90 años que se encuentra ingresada en coma severo en el Hospital Blanca Paloma de Huelva, después de sufrir una infarto cerebral. Para Vilaplana este hecho constituye un "acto de eutanasia", ya que "toda acción dirigida a interrumpir la alimentación o la hidratación" atenta contra la vida, porque la muerte no se produce por la enfermedad, sino por "la sed y el hambre provocada", apuntó el obispo.

El prelado de la Diócesis añadió en un escrito que "al constatar que algunos presentan el caso como un acto de humanidad y de liberación, quiero recordar que el único deber que tiene la sociedad, en relación a la enferma, es ayudarla a vivir. La vida no es algo de usar y tirar. La dignidad de la vida humana no puede venir ligada al estado de conciencia o de inconsciencia del enfermo".

Vilaplana defendió la objeción de conciencia de los facultativos. "No es deber de un médico suspender a alimentación y la hidratación a una persona que se encuentra en un coma vegetativo, enfermedad crónica que no será la causa de la muerte. Ante esto, es necesario reconocer el derecho a la objeción de conciencia de los profesionales sanitarios". Su escrito concluyó recordando a Benedicto XVI que como "tantas veces ha repetido" la muerte buscada o inducida "no es la respuesta al drama del sufrimiento".

El prelado se mostró partidario de lo que él define "derecho a la vida" e insistió en que siempre hay que defender este derecho, sin tener en cuenta el desarrollo o la "situación existencial" de la persona.

El obispo se mostró duro con las personas que consideran que este caso supone una liberación para la anciana, porque subrayó en la que la vida no puede ser entendida como algo de "usar y tirar". Villaplana defendió, por otra parte, el derecho a la objeción de conciencia de los médicos, puesto que, a su juicio, no pueden tener el deber de retirar la vía que mantiene con vida a un enfermo vegetativo o crónico.

Las palabras del obispo de Huelva no fueron las únicas que se pronunciaron al respecto. Desde la asociación Derecho a Vivir de la capital, también se vertieron críticas contra esta decisión. Su representante, Eduardo Gómez Pirlich, presentó ayer ante los tribunales una denuncia para solicitar que se le vuelva a restablecer la sonda a la enferma.

La asociación argumentó que "la alimentación e hidratación de un paciente no pueden ser consideradas como intervención médica, ni mucho menos como obstinación terapéutica". Gómez se mostró partidario de no proporcionar fármacos a los pacientes muy graves para alargarles la vida, sin embargo, no comparte que se deje morir a esta mujer "desnutrida", porque toda persona tiene "dignidad". El representante de la asociación invocó el artículo 15 de la Constitución y señaló que la "Consejería de Salud podría haber cometido el delito de omisión del deber de socorro establecido en el artículo 195 del Código Penal, que tipifica el no socorrer a una persona desamparada y en peligro grave".

El hijo de la anciana pidió respetó y aseguró que la decisión que ha tomado su familia es la voluntad que expresó su madre en vida. Además recalcó que la ley "ampara" el caso.

8 Comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último