Andalucía

Unos veinte encapuchados se llevan del hospital de La Línea a un narco detenido

  • El grupo irrumpió en el centro vociferando, amenazando y dando golpes para liberar al paciente custodiado por dos agentes

La entrada a Urgencias del hospital de La Línea, horas después del suceso. La entrada a Urgencias del hospital de La Línea, horas después del suceso.

La entrada a Urgencias del hospital de La Línea, horas después del suceso. / josé del águila

Los testigos, aún con el miedo en el cuerpo, podrán decir que lo han visto -y hasta sufrido- de verdad. No sólo en el cine. Porque fue un asalto de película, pero sin efectos especiales. Fue de verdad. Porque la casi veintena de encapuchados que irrumpió ayer sobre las cuatro de la tarde en el hospital de La Línea iban muy en serio. Su objetivo no era otro que el de llevarse como fuera, a la fuerza, a un presunto narcotraficante que fue detenido poco antes por agentes de la Policía Nacional.

Las escenas fueron de pavor entre los profesionales y los usuarios que había en ese momento en el hospital, ya que los encapuchados entraron con violencia, dando empujones y manotazos entre la gente, para llevarse al arrestado. Al final lo lograron, pero los dos agentes que custodiaban al detenido lograron apresar a uno de los asaltantes. Al cierre de esta edición el Cuerpo Nacional de Policía mantenía abierto un amplio operativo para dar con los integrantes de este grupo.

El detenido y ahora buscado, Samuel Crespo Domínguez, es un antiguo conocido de la Policía. Presuntamente está relacionado con el narcotráfico y, de hecho, fue detenido ayer porque sobre él recaía una reclamación policial. El arresto tuvo lugar a primera hora por la tarde, después de una persecución en motocicleta por el Zabal. Crespo cayó al suelo y sufrió heridas en la cara y en una pierna. De hecho, no es la primera vez que el detenido -ahora buscado- ha sido perseguido por la Policía Nacional. Lo ha sido en ocasiones anteriores poniendo en juego su vida, la de los policías y la de los viandantes, siempre en motocicleta.

Tras ser detenido, los agentes lo llevaron a la Comisaría y de ahí fue trasladado por dos policías al hospital de La Línea. En la sala de espera de Urgencias el detenido comenzó a vociferar y a insultar a los agentes. No existe un protocolo de atención a los arrestados, sino que estos tienen que esperar su turno como el resto de pacientes. De esta manera, cuando ya estaba en la sala de curas, cerca de una veintena de encapuchados irrumpió en el hospital, empujando a todo el que se encontraban a su paso, para intentar llevarse al detenido. Tras forcejear con los agentes lo consiguieron, pero los policías pudieron detener a uno de los actuantes, primo de Samuel Crespo, al que engrilletaron en una tubería. El resto huyó en varios vehículos todoterreno, los mismos con los que llegaron al hospital.

De inmediato el Cuerpo Nacional de Policía desplegó un amplio dispositivo para localizar al huido y a su grupo. La Policía ya sabe quiénes son algunos de los asaltantes, aunque fue complicado porque llevaban el rostro tapado cuando irrumpieron en el hospital.

Por la tarde varias personas se pusieron en contacto con este periódico para informar de que había varias lanchas cargadas con lo que parecían ser fardos de hachís frente a la playa del Burgo para alijar la droga, aprovechando que prácticamente todos los policías de la ciudad estaban buscando al narcotraficante liberado y al grupo de encapuchados.

La mesa técnica de seguridad, que se reúne todas las semanas para hacer balance de las actuaciones en La Línea durante la última semana, mantendrá hoy un encuentro en el que se dará cuenta de los últimos detalles que pueda arrojar el dispositivo desplegado ayer por la tarde.

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