Afrontando un verano muy caliente

Desde mi córner

Los límites salariales, las cláusulas baratas y las lesiones de larga duración amenazan

VERANITO caliente el que se les avecina a las direcciones deportivas del fútbol según Sevilla. Recomposición drástica en un Sevilla fuera de Europa y condenado a un límite salarial insoportable. Una situación que se viene viviendo en el Betis desde tiempo inmemorial, justo desde que fue obligado a un ominoso concurso de acreedores. Y al Sevilla le coge de nuevas tras aquel saneamiento que realizó Alés y que culminó Del Nido senior.

Malos tiempos para la lírica, los que rodearán a este verano futbolístico a la sombra de la Giralda. Y si se ve con pesimismo el panorama sevillista, ni aun habiendo entrado en Europa se mira con buenos ojos el del Betis. Los primeros han de reducir a la mitad la masa salarial y eso conlleva un considerable volumen de sacrificio, pues ya se sabe que bajar de nivel de vida suele ser dramático y su convalecencia es habitualmente larga y no siempre con buenos resultados.

Pero es que el Betis tras el milagro de haber entrado por cuarto año consecutivo en Europa también mira de reojo el futuro a corto plazo. Los futbolistas que sirven están a mano de cualquiera, con unas cláusulas de rescisión muy asequibles, léase Ayoze, con culminación de contrato, miremos a Guido, o con lesiones de larga duración y algunas tan deficitarias como han sido las de Bakambu y Chimy, que no hicieron nada más que llegar para entrar de rondón en la enfermería.

Viendo el panorama se vislumbra un cambio de cromos considerable, lo que siempre es un juego de riesgo indudable. Y eso sin nombrar el alto número de pesos muertos que vivaquean en ambos vestuarios, por lo que se nos antoja un verano lleno de turbulencias. Sólo la posibilidad de quedarse con lo que menos apetece es motivo para que la inquietud se enseñoree de ambas orillas. Y con ello, la paradoja de que ni haciendo las cosas tan bien como las hizo el Betis sirve para algo.