El Arroyo impide la reacción
La expulsión de Israel Puerto condiciona a un débil Sevilla Atlético
El Sevilla Atlético sumó una nueva derrota en el grupo cuarto de esta Segunda División B, esta vez ante el Arroyo, dejando nuevamente una muestra de falta de solidez en su juego.
El conjunto extremeño se llevó la victoria gracias a dos tantos que hundieron la moral de los sevillistas, demasiado condicionados por la expulsión temprana de Israel Puerto, que sigue sin encontrar el nivel de juego que lo convirtió en internacional con las categorías inferiores.
El central sevillista cometió un penalti que le supuso la tarjeta roja y que Abel Buades aprovechó para poner el primer tanto de los locales en el marcador. Aún no se había llegado al descanso y los locales se llevaban una ventaja que podía ser definitiva por lo que se presenciaba en el Municipal de la localidad de El Arroyo.
Ramón Tejada sabía que el descanso debía dar vitalidad a los suyos, que en inferioridad numérica debían ahora buscar el reto de una remontada que no se antojaría sencilla.
Tras la reanudación, el técnico del filial dio entrada a Álex Rubio, con la intención de dinamitar un poco el ataque pese a que la expulsión del central del Sevilla Atlético había debilitado mucho el esquema defensivo.
Pero el filial supo jugar sus bazas y el Arroyo no fue tan valiente como para hacer daño a su adversario pese a estar con un hombre más sobre el césped.
Sería Carlos Fernández el que aparecería para poner las tablas provisionales cuando mejor se encontraba su equipo. Culminó a la perfección ante Juanma y dejó su huella personal en el partido, dejando claro que es el hombre más decisivo de este equipo en el presente curso liguero.
El que fuera campeón de España juvenil la pasada campaña con un gran protagonismo se ha erigido en la figura de un equipo que, sin embargo, sigue sin hallar la clave para la mejora colectiva durante los encuentros.
El Arroyo se vio obligado a adelantar sus líneas y el filial sevillista volvió a sufrir más de la cuenta. Lo hace siempre que su enemigo toma la iniciativa, y ahora con un jugador menos,g esas deficiencias salieron a relucir nuevamente cuando las necesidades de su adversario tomaron forma nuevamente.
Abel Buades se adueñó del centro del campo y los cambios fueron propicios para los locales, que comenzaron a dominar con más argumentos y a dejar claro que no se conformarían con un empate que sí parecía valer ahora al Sevilla Atlético.
Y fue precisamente Dani González, uno de los cambios de este segundo tiempo, el que logró encontrar el camino del gol para los suyos antes del tramo final. Su acierto cambió de nuevo la forma del duelo y el cuadro de Ramón Tejada intentó buscar de nuevo el empate sin lograrlo. Ni Curro ni Gil dotaron al equipo de más pegada a los visitantes, que lo intentaron hasta el final ante un Arroyo que saboreaba ya la victoria con sus líneas bien replegadas. El Sevilla Atlético sigue sin encontrar las llaves de la victoria en este presente campeonato liguero.
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