Brasil hace borrón y cuenta nueva tras nuevo golpe mundialista
Mano Menezes, entrenador veterano y respetado, busca desde agosto darle gradualmente una cara nueva a la selección.
El de 2010 debería haber entrado a la historia como el año en que Brasil se alzó con el "hexacampeonato", pero la derrota por 2-1 ante Holanda en los cuartos de final del Mundial de fútbol de Sudáfrica destrozó los sueños de los 190 millones de hinchas del "país del fútbol".
La derrota ante la Naranja Mecánica sepultó en 90 minutos el optimismo y la confianza de la hinchada en el autoritario técnico Carlos Dunga, quien fue destituido del cargo horas después de la eliminación a través de un comunicado de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF).
El equipo sin estrellas que sacaba su fuerza de la rígida disciplina impuesta por el capitán del equipo "tetracampeón" en EEUU 1994 tropezó en la misma fase que la "disoluta" selección brasileña de Ronaldo y Ronaldinho que se despidió de Alemania 2006 con una derrota por 1-0 ante Francia.
Los dos traspiés consecutivos dejaron evidente una realidad que los brasileños querían ignorar: el país que dio al mundo astros como Pelé, Garrincha, Romario, Ronaldo y Ronaldinho vive una sequía de nuevos valores para reemplazar a las estrellas de la "generación dorada" que se alzó con los títulos de los Mundiales de Estados Unidos 1994 y de Corea/Japón 2002 y fue subcampeona en Francia 1998.
Tras ver desmoronarse por segunda vez consecutiva el sueño de conquistar su sexto título en el Mundial de Sudáfrica, los "pentacampeones" han dado ya los primeros pasos de un proyecto de largo plazo cuyo gran objetivo es la conquista del título del Mundial de Brasil 2014, el que la verdeamarela sencillamente "no puede perder", como afirmó el propio presidente de la CBF, Ricardo Teixeira.
La misión de preparar un plantel ganador fue entregada a Mano Menezes, un entrenador veterano y respetado pero que fue la tercera opción de Teixeira, quien lo llamó sólo tras escuchar las negativas de los dos primeros candidatos: Luiz Felipe Scolari, quien comandó la campaña del "pentacampeonato" en Corea/Japón 2002, y Mauricy Ramalho, quien comandó al Fluminense a la conquista del título brasileño de 2010.
Con su estilo tranquilo y de bajo perfil, Menezes busca desde agosto darle gradualmente una cara nueva a la selección, a la que convocó al joven delantero Neymar, de 18 años, ignorado por Dunga, e impulsó el regreso del veterano astro Ronaldinho, excluido del grupo por su antecesor.
El nuevo técnico es menos generoso con los supervivientes del naufragio de Sudáfrica: varios de los principales jugadores de aquel equipo, entre ellos el capitán Lucio, el lateral Maicon y el portero Julio César, todavía no tuvieron una oportunidad para volver a vestir la camiseta amarilla.
Pero Menezes asegura que no se trata de un castigo, y sostiene que apenas ha iniciado su trabajo de formar dos nuevos equipos, uno para alzarse con el oro olímpico en los Juegos de Londres 2012 Juegos de Londres 2012-el único título que le falta al victorioso fútbol brasileño- y otro para cumplir con éxito la ineludible misión de conquistar el hexacampeonato en el Mundial de Brasil 2014.
No es una tarea fácil. Los futbolistas brasileños en Europa no viven su mejor momento, y la principal figura del país, el mediapunta Kaká, se perdió casi todo el año a raíz de lesiones en serie que culminaron en agosto con una seria operación en la rodilla, de la que regresará en enero.
En las canchas nacionales, sólo se destaca el joven delantero Neymar, del Santos, aunque el jugador de 18 años acumuló este año problemas disciplinarios y llegó a ser castigado por Menezes con la exclusión temporal de la selección brasileña.
La escasez de nuevos valores también se refleja claramente en el hecho de que un argentino, el mediapunta Darío Conca, haya sido elegido este año como el mejor jugador de la temporada brasileña.
La larga pausa en el proceso de generación de talentos que ha sido la marca del fútbol brasileño preocupa tanto que en las últimas semanas de 2010 Menezes tuvo que escuchar una pregunta antes inimaginable: ¿Consideraría la posibilidad de pedirle a Conca que se nacionalizara brasileño para vestir la camiseta de la selección?
Por ahora, el entrenador descarta esta posibilidad. En sus primeros partidos al frente de la selección nacional, Menezes cosechó victorias ante las selecciones de Estados Unidos, Irán y Ucrania, pero en noviembre sufrió un serio tropiezo ante la "archirrival" Argentina, que se impuso por 1-0 en un amistoso.
El año 2011 no presentará facilidades para el nuevo seleccionador: la temporada se iniciará en febrero con un amistoso con Francia y seguirá el 4 de junio con un reencuentro con su "verdugo" en Sudáfrica, Holanda, antes del viaje a Argentina para disputar la Copa América.
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