Imaginación frente a presión

Fútbol l Liga de Campeones

El Barcelona llega al momento culminante de la temporada con la intención de imponer frente al Chelsea su fútbol de ataque · La máquina azulgrana contará con todos sus elementos en plenitud

Eto'o hace una indicación en presencia de Hleb, Yaya Toure y Messi durante el último entrenamiento.
Eto'o hace una indicación en presencia de Hleb, Yaya Toure y Messi durante el último entrenamiento.
Ignacio Naya (Dpa) / Barcelona

28 de abril 2009 - 05:02

El Barcelona deberá apelar a toda su imaginación hoy para encontrar los huecos que le conduzcan al gol ante un Chelsea hambriento de títulos, en la ida de las semifinales de la Liga de Campeones de fútbol.

El conjunto español es el único equipo no inglés en la ronda de los cuatro últimos de la máxima competición europea, pero la gracilidad de su juego y la pegada de su delantera han provocado la admiración y el temor de sus rivales.

El Barcelona, que se encuentra inmerso en la pelea por tres títulos, es el equipo más goleador de la Champions con 29 tantos, una media de casi tres por partido. Y su gran estrella, el argentino Lionel Messi, es el máximo artillero con ocho.

En los cuartos de final, al Barcelona le bastó con los primeros 45 minutos de eliminatoria para zanjar el trámite en el Camp Nou con un 4-0 al Bayern Múnich, un equipo al que nunca había ganado en Europa.

El mensaje llegó alto y claro al resto de Europa. "Es el mejor equipo del mundo", aseguró el entrenador del Chelsea, el holandés Guus Hiddink, un viejo lobo de mar que sabe cómo desviar la presión en los momentos clave.

El Chelsea llega a semifinales tras dejar en el camino a la Juventus de Turín y el Liverpool, por lo que nadie duda de que saltará al estadio barcelonista, que espera un lleno de casi 100.000 espectadores, con el cuchillo entre los dientes.

Después de un comienzo de temporada titubeante a las órdenes de Luiz Felipe Scolari, los blues han encontrado el equilibrio bajo la batuta del mago Hiddink, que, según admitió, ya visualizó el partido dos veces en su cabeza, siempre con motivos para el optimismo. Y eso que el holandés tiene problemas para configurar su defensa. Los portugueses Ricardo Carvalho y Paulo Ferreira siguen lesionados, mientras que el lateral izquierdo Ashley Cole está suspendido.

El portugués Jose Bosingwa será quien reciba la ingrata misión de encargarse del marcaje de Messi, que en 2006, en la campaña del segundo y último título del Barcelona, se perdió por lesión el tramo final de la competición, incluida la final contra el Arsenal.

Ahora, el argentino de 21 años es la referencia indiscutible del Barcelona de Guardiola, que, al igual que Hiddink, es un técnico metódico y obsesionado con los detalles. "Descansar y comer bien". Ésas fueron las instrucciones que dio el técnico novel a sus hombres, antes de aislarse frente al televisor para repasar vídeos con los últimos cinco partidos del rival.

El técnico español tiene a todos sus hombres a disposición, pero se encuentra inmerso en un momento de la temporada de máxima tensión, ya que en medio de los dos partidos de semifinales ante los blues el equipo visitará nada menos que la casa del Real Madrid en la Liga española.

La consigna es máxima concentración. Ningún jugador del Barcelona apareció en actos públicos en la última semana. Guardiola no quiere despistes. Todo debe estar enfocado en el fútbol. "Es la semana más importante del año", aseguró el entrenador.

Al igual que hizo el Valencia el sábado en la Liga, el Chelsea intentará ahogar la creatividad azulgrana presionando y achicando los espacios. Pero el Camp Nou no es el campo de Mestalla, sus dimensiones son más amplias y el esfuerzo requerido mucho mayor.

¿Será capaz el Chelsea de aguantar el aluvión Messi-Henry-Eto'o? "Son un gran equipo, pero sabemos que podemos pararles", advirtió el marfileño Didier Drogba, la gran amenaza blue, el hombre a quien Pepe Reina, el portero del Liverpool, señaló como el atacante más peligroso al que se había enfrentado.

En Stamford Bridge hay ganas de revancha. Y no contra el Barcelona -con quien el Chelsea se reparte 1-1 las victorias en eliminatorias directas-, sino contra la historia. Los londinenses estuvieron en 2008 a sólo un penalti de proclamarse por primera vez campeones de Europa, el gran sueño de su propietario, el multimillonario ruso Roman Abramovich. Que se haga realidad depende de la capacidad del Chelsea para atrofiar la imaginación del Barcelona.

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