Un año después de Treviso

El Cajasol ganó la semifinal de la Eurocup contra pronóstico a la Benetton el 16 de abril de 2011 y cayó el día siguiente con el Unics. Sin competición continental, este curso jugó la Copa y roza ya el 'play off'.

1. Kirksay busca un pase delante de Bulleri en la semifinal de Treviso. 2. Tabak consuela al alero francés cajista tras caer en la final con el Unics Kazán. 3. Bullock bota el balón delante del hoy jugador del Unicaja Peric en el duelo ante la Benetton. 4. La hinchada del entonces Cajasol celebra por todo lo alto el pase de los sevillanos a la final europea.
Juan De La Huerga / Sevilla

16 de abril 2012 - 05:02

Un avión fletado lleno de cajistas no se ve todos los días; apenas se ve, vaya. Pero el viernes 15 de abril iba hasta las trancas la aeronave que partió de San Pablo destino al aeropuerto Antonio Canova, en Treviso. Mes y medio antes había volado el entonces Cajasol al mismo lugar, pero con una compañía de bajo coste. Ni por asomo era lo mismo: por la comodidad y porque en el segundo el pasaje estaba lleno de familiares, amigos e hinchas.

El 16 de abril de 2011, Sábado de Pasión, abrían la Final Four de la Eurocup el Unics ruso y el Cedevita croata. Los cajistas iban con los segundos por aquello de ser Petrovic el entrenador. Ganaron los primeros. Lo verdaderamente importante llegaba luego. La Benetton era claramente favorita al triunfo por plantilla, por jugar en el Palaverde, por tener que buscar un patrocinio para cuando la firma de ropa italiana abandone el barco en un par de meses... Y el Cajasol rompió moldes y dejó muda a la nutrida afición transalpina para excitación de los fieles hispalenses desplazados.

Fue la primera pica en Flandes, que no pudo ser rematada con la segunda el Domingo de Ramos, cuando Tariq Kirksay vivió en sus carnes un calvario con la derrota en la final ante el Unics. La llorera del capitán, el desconsuelo de un hombre que sabía que pocas oportunidades como ésa le quedaban en su carrera. De ahí las lágrimas de niño hecho trizas.

Las cosas de la vida llevaron al francés a echarle un pulso al club en verano. Tenía contrato, pero quería mejorarlo y ampliarlo. Le salió rana la jugada y acabó ganando menos en Italia. Ahora anda de vuelta en España intentando salvar al Estudiantes de la quema. Louis Bullock también estuvo allí, en Treviso, y entre ambos sumaron 30 de los 75 puntos cajistas en la semifinal. La experiencia es un grado. Casi vuelven a coincidir en el final de esta ACB: tras 10 meses en blanco, Sweet Lou se echó para atrás después de firmar con los colegiales al lesionarse en el primer entrenamiento.

De entonces no hay nadie en el club que no cite a Earl Calloway, un héroe en la sombra por llegar renqueante de la planta del pie y al que hubo infiltrarlo en el tobillo y en el hombro para jugar la final por los topetazos que se llevó en la semifinal. "Un compromiso fuera de lo común y más aún de un jugador americano", dijeron muchos entonces y aún hoy lo repiten. Se fue a Estados Unidos antes de terminar la Liga y dio la impresión de que no volvería, pero lo hizo: se operó nuevamente allí y regresó para convertirse en uno de los más destacados de este ejercicio.

Ivanov cogió la puerta y se fue al concluir el curso. Le dio igual tener otro año firmado. Quería un papel protagonista y en Alicante lo ha encontrado, mientras que en Sevilla se tenía que dividir los minutos con Katelynas, quien por cierto también se marchó por la puerta de atrás y ha vuelto a competir en la Final Four de la Eurocup, aunque con peor suerte, pues en la semifinal su Lietuvos Rytas ya estaba fuera de combate.

Aquellas experiencias en el Palaverde hicieron crecer a todos, pero a algunos más que a otros. A Satoransky seguro que no se le olvidan aquellos encuentros, ni tampoco un incordio llamado Marko Popovic, elegido MVP; a Sastre también le vino de perlas para después demostrar carácter y talento en el Europeo sub 20 -lástima el movido verano de lesiones-; Urtasun, tras tantas vueltas por España, afrontó esos partidos como suplente y seguramente aquello le valió para tener ahora la vitola de titular; Paul Davis disfrutó el primer día y pasó un tormento el segundo con Lampe; Triguero se dejó el alma el sábado y el domingo...

Ese subcampeonato no fue un digno botín para que la Euroliga invitara al club a la siguiente edición de la Eurocup. Sin competición continental esta campaña, el ya Banca Cívica cumplió entrando en la Copa y eliminando al Unicaja -un subidón por estos lares-. Tiene pinta de estar en el play off a falta de cinco partidos y quizás dar algún susto. Después, será el Caja, el Banca Cívica o el Caixabank, pero lo importante es que sea.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último