Un banco de pruebas de altura
DINAMO SASSARI - CAJASOL · la previa
Debut El Cajasol inicia la Eurocup ante el segundo de la Lega Acicate Sin la presión de la ACB, Aíto confía en que la mejoría contra el Valencia tenga su continuidad.
El Cajasol vuelve a Europa, a Italia, donde hace un par de temporadas estuvo a punto de dar un giro de 180 grados a su desarrollo como club si hubiese conquistado la Eurocup que entre Lampe, ahora en el Caja Laboral, y Marko Popovic, en la actualidad a las órdenes de Joan Plaza en el Zalgiris, le dieron al Unics Kazan, que además del título se llevó el billete para jugar la Euroliga. Pero hablar ahora de la primera competición continental queda lejos para el conjunto sevillano, que accedió de rebote a esta Eurocup en la que se estrena ante el Dinamo Sassari por la renuncia del Lagun Aro y que ahora tiene que centrar todos sus esfuerzos en el torneo doméstico.
Pero jugar en Europa siempre es una ilusión. Y con eso cuenta Aíto García Reneses, que confía en que sus pupilos se quiten de encima la presión con la que saltan a la pista en la ACB para que disfruten del baloncesto y adquieran un mayor rodaje ante rivales de gran entidad, algo que redundará después en su rendimiento en la Liga Endesa. Y es que la Eurocup es, en principio, un banco de pruebas de altura para un Cajasol que necesita minutos y partidos para lograr el rendimiento deseado por el técnico, jugadores y, en general, todo el club y los aficionados.
No es un grupo fácil para el cuadro hispalense, que debuta en Cerdeña ante el actual segundo clasificado de la Lega, el Dinamo Sassari, que viene de perder el fin de semana su primer partido tras cinco jornadas invicto. En él milita un viejo conocido por San Pablo como es Michal Ignerski. El polaco es uno de los fijos para Romano Sachetti, que tiene un quinteto fijo que lidera Travis Diener (sexto anotador de la Lega con 16 puntos de media y mejor asistente, con 6,8 de media) en la dirección y con el ex jugador del Barcelona y el Akasvayu Girona Bootsy Thornton (15 puntos y 3,8 rebotes) y Drake Diener (14,7 puntos y 4,3 rebotes) en el perímetro.
Flaquea más por dentro el conjunto italiano, cuyos techos son el alero polaco, que es habitual verlo por la pintura, y el ala-pívot Tony Easley ambos de 2,06 metros. El estadounidense promedia 11,5 puntos y siete rebotes en el campeonato transalpino, mientras que el ex cajista acumula una media de 12,3 puntos y 5,4 rebotes.
De be ser en ese punto en el que los 2,12 metros de Triguero, los 2,17 de Balvin o los 2,14 de Porzingis que ha viajado con la expedición sevillana, deben aparecer, además de la anotación de un Asbury que desde el primer encuentro ante el UCAM Murcia no ha vuelto a tener presencia en el parqué. También viajó hasta Cerdeña el joven Radicevic, si bien será Satoransky el que debe dar un paso al frente en la dirección del equipo como ha hecho en las últimas jornadas, en las que se echó el equipo a su espalda con la colaboración de Holland, que empieza a destaparse en ataque.
Sea como fuere, y más allá del resultado, el objetivo principal es competir, madurar, ganar en confianza, en definitiva, para un equipo cuya autoestima está bajo mínimos con cinco derrotas ligueras en la mochila que, por un día, deben olvidarse. Europa es un sueño que debe sumar, no una competición que reste sea o no eliminado a las primeras de cambio en un grupo complicado.
También te puede interesar