Betis Energía Plus-Bilbao Básket | La crónica

Con ustedes el Betis que debe ser (70-64)

  • El conjunto de Curro Segura vence a un rival directo como el Bilbao en su mejor partido de lo que va de temporada

  • Las pérdidas y un mal tercer cuarto complicaron un choque que dominó desde el principio

El bético Lluís Costa realiza una entrada a aro pasado ante la defensa de Lammers. El bético Lluís Costa realiza una entrada a aro pasado ante la defensa de Lammers.

El bético Lluís Costa realiza una entrada a aro pasado ante la defensa de Lammers. / Víctor Rodríguez

"A 60 puntos o a 100. Lo importante es ganar", dijo en la previa Curro Segura. Dicho y hecho. Triunfo encajando sólo 64 puntos (70-64) de un Betis Energía Plus que ha dicho "aquí estoy yo" en esta competida LEB Oro con su victoria ante el Bilbao Básket. Ganar no sólo significaba igualar al cuadro vasco en la tabla, sino lanzar un mensaje y enganchar al personal a los partidos de San Pablo, un fortín en el que los locales acumulan un 4/4 tras firmar, seguramente, el mejor encuentro en lo que va de curso, pese a la típica pájara del tercer cuarto. odo un clásico.

El conjunto sevillano entendió la importancia del encuentro y salió como un tiro. Agresivo atrás, corriendo en ataque y acertado. Acertadísimo. Tanto que obligó a Álex Mumbrú a parar el partido cuando sólo habían transcurrido 1.39 minutos, porque el 9-0 de salida era peligroso. La llamada a capítulo del técnico funcionó y Schreiner abrió el marcador aprovechando el pasillo en la zona que dejó un Stainbrook que ni atrás ni arriba está aportando lo que de él se espera.

Pero ahí estaban los exteriores verdiblancos para poner los puntos que los interiores no dan. Bropleh sacó su fusil desde el perímetro, aunque en defensa hacía aguas ante un Rafa Huertas, alero improvisado por las bajas de Edu Martínez y Matulionis, que no aprovechó dos tiros consecutivos totalmente liberados desde el triple para acercar a los suyos.

Sí lo hacía Brown para sostener a su equipo, aunque la producción de los exteriores béticos no cesaba y Lluís Costa puso el más 11 (31-19) antes de irse al banquillo con dos faltas cuando estaba marcando el ritmo del conjunto hispalense. El recambio de Dani Rodríguez no fue lo esperado. El base catalán, desacertado, encadenó pérdidas que fueron aprovechadas por el rival para meterse en el choque con un pequeño 0-6. Entre las pérdidas y la poca sangre de jugadores como Samb, que se gustaba bajo el aro hasta el punto de esperar a su defensor en vez de elevarse cuando estaba solo para anotar con facilidad, el Bilbao, que no es manco, se fue metiendo en el encuentro.

Probó cosas Mumbrú, como jugar con los dos bases –salía Almazán para defender a Schreiner– y sus dos pívots a la vez, y la defensa vasca elevó el nivel hasta que Borg entró el juego para hacer de desatascador con sus entradas a canastas marca de la casa. Un triple de Dani Rodríguez con el que se desquitaba de la enésima pérdida puso el 40-29 a poco más de un minuto del descanso, pero el Betis no supo dar la puntilla entonces y encajó cinco puntos seguidos regalando los dos últimos de forma infantil, rozando la estupidez: última posesión, 24 segundos para agotarla y Stainbrook es taponado con tiempo para que el Bilbao corriese y anotase incluso tras el rebote ofensivo. Un despropósito y 40-34 al descanso.

Fue el preludio de uno de esos terceros cuartos que tanto se han visto en San Pablo de pájara importante. Dee abrió el parcial con un triple, pero después en más de 6.30 minutos el Betis apenas sumó un tiro libre de Stainbrook. Entre tanto, por fortuna, el Bilbao siguió desacertado desde el triple, pero sumaba por dentro y poco a poco hasta ponerse a tiro de piedra al final del parcial. El equipo demandaba a gritos un tiempo para serenarse pero Obi con un 2+1 acabó con la sequía.

Pese a todo, el Betis llegó a los últimos 10 minutos con 49-44. Del mal, el menos. Y apareció el hombre del partido: Tunde. El Bilbao le había metido el miedo en el cuerpo al Betis y el pívot, que no había jugado hasta ese momento, le cambió las sensaciones a su equipo. Un robo en el primer balón que tocaba, un mate en la zona (los primeros puntos en juego de un cinco sevillano) y fue un muro para Larsen, que si bien con un culazo desplazaba a Stainbrook un metro a Tunde no lo movía un centímetro.

La intensidad del de Sierra Leona fue contagiosa y con Borg marcando la diferencia en ataque el Betis se despegó un poco. Apareció Javi Salgado para, con dos triples, silenciar San Pablo, que estalló con un tapón espectacular de Tunde a Brown. A remolque y desacertado en el triple (10/32), el Bilbao cluadicó ante la mejor versión del Betis en lo que va de curso, pese a que algún regalo pudo meter al rival en el partido: ¿por qué recibe Stainbrook y no un tirador a pocos segundos del final para que le hagan la falta? Cosillas a pulir. Pero aquí está por fin el Betis esperado en LEB Oro.

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