Baloncesto

Fallece Javier García, histórico del ascenso del Caja San Fernando

  • El que fuese escolta cajista desde la 1987-88 a la 1990-91 murió en Madrid a consecuencia de una enfermedad

Imagen de la plantilla del Caja San Fernando de la 1990-91, con Javier García, abajo a la derecha, con el número 7. Imagen de la plantilla del Caja San Fernando de la 1990-91, con Javier García, abajo a la derecha, con el número 7.

Imagen de la plantilla del Caja San Fernando de la 1990-91, con Javier García, abajo a la derecha, con el número 7. / M.G.

El histórico cajista Javier García, Caballo para los amigos, un mote heredado de sus comienzos en minibásket, falleció en Madrid a consecuencia de una larga enfermedad que combatía desde hace años. Escolta tirador, para el recuerdo su 8/11 para ganarle al Forum Valladolid de Sabonis tras dos prórrogas, es historia del Caja San Fernando, al que llegó en la campaña 1987-88 y defendió durante cuatro campañas hasta la 1990-91, siendo parte del equipo del ascenso (y uno de los pocos que continuó).

"No lo publicito ni tampoco lo oculto. No me importa que se ponga", decía hace tres años al periodista Javier Ortiz en endesabasketlover.com sobre un carcinoma de cavum (o un cáncer de nasolaringe), del que se había recuperado pero que desde hace un tiempo había vuelto a reproducirse.

De la factoría del Ramiro de Maeztu (once años en la cantera colegial), fue en Sevilla donde hizo carrera. Estuvo desde la fundación del Club Baloncesto Sevilla que dirigió Arturo Montequi en la 1987-88, al que llegó procedente del Caja de Ronda, hasta la 1990-91, compartiendo en ese último año vestuario con Chinche Lafuente, Chus Llano, Raúl Pérez, los malogrados Manuel Palomo y Quino Salvo, Bingenheimer, Benito Doblado o Lockhart, entre otros. Quizá fue en Amate donde pasó por sus mejores momentos, viviendo los primeros pasos del club (17 puntos de media en la 1987-88) o el ascenso a la máxima categoría en la 88-89 (aportando 15 tantos por choque) con José Alberto Pesquera, con quien compartió tres temporadas. Pero también experimentó el peor lado del deporte profesional con las lesiones. "La verdad es que fui evolucionando como jugador. Al principio era habilidoso y técnico. Luego fui más de tirar cuando pasé al profesionalismo y quedé como un triplista. Mido 1,86 metros y entiendo que hoy en día sería complicado, pero era sobre todo un escolta, aunque también podía ejercer como base. Hay algo que me caracterizó: en el 90% de los equipos en los que estuve fui titular", manifestaba hace unos años.

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