A la hora de la verdad...
Getafe-betis· la previa
El Betis busca ante el Getafe una nueva campanada copera para ganar en prestigio y con la ilusión de una eliminatoria grande ante el Barça · Mel alineará a los titulares, tridente incluido
No se cansa Pepe Mel de decir que el objetivo es el ascenso y que lo importante para el Betis esta temporada es la Liga. Y lo hace, entre otros motivos, por obligación, aunque no le falte apenas razón. Pero le gusta la Copa del Rey más que a un tonto un palote y sabe, además, que está entrenando al Betis, con todo lo que ello significa por más que esté en Segunda División y más tieso que la cucaña de la Velá.
Seguir adelante en la Copa le otorgaría al Betis, entre otras muchas cosas, prestigio. Y eso es algo que al club, más que al equipo en este caso, le urge recuperar. Le daría también prestigio al propio entrenador, máxime teniendo en cuenta que dejaría en la cuneta a uno de los equipos que mejor fútbol practica en la actualidad en España -el Getafe es el conjunto de moda en los dos últimos meses- y, de paso, ganaría el pulso a un técnico reputado y aspirante, entre otros banquillos, al del propio Betis, aunque éste haya quedado bien atado con la continuidad del mismo Mel en caso de ascenso a Primera División.
Pero es que hasta el primer postre de esta competición se presenta apetitoso para el Betis, porque medirse luego al Barcelona representa un examen aún más serio y una taquilla que un club en bancarrota no puede permitirse el lujo de desperdiciar.
El Huesca se divisa en lontananza. Es cierto. La Liga es la competición que debe devolver al Betis a su lugar natural y, de paso, sanear mínimamente sus depauperadas arcas. También es cierto. Pero no lo es menos que, aun perdiendo en Huesca, el Betis seguirá siendo el principal favorito para regresar a Primera y, además, que nada de lo que el equipo haga hoy le va a a garantizar una victoria en Huesca o va a dejar de hacerlo. Juegue quien juegue. Ítem más: son ya legión los que piensan que la mejor manera de afrontar un partido para ganarlo es haber ganado el anterior, principalmente si, como en este caso, sólo hay tres días entre uno y otro.
Con estos condicionantes, pensar que el Betis va a salir hoy a verlas venir al Coliseum Alfonso Pérez es una majadería. Otra cosa es que parte con un 1-2 desfavorable y que se mide a un equipo superior que podría obligarle a medio arrojar la toalla si le endosa un par de goles con prontitud, que incluso con uno en contra estaría el Betis siempre vivo y sólo hay que recordar la machada del United en el Camp Nou frente al Bayern.
Quizá por eso, aunque no sólo por eso, las confianzas se hayan instalado en el bando azulón, ya que en todos los foros se comenta que Míchel reservará a unos cuantos titulares para este partido. La reciente resaca del partido frente al Real Madrid, el marcador favorable e incluso el partido tan duro que le espera al Getafe el domingo en Pamplona lo aconsejan. Ocurre que este Getafe, amén de bonito, es bueno y vive un momento dulce de juego, gracias, entre otras cosas, a que son bastantes más de once los futbolistas a los que su técnico tiene metidos en el canasto.
Empero, Mel saldrá con todo. O con casi todo, ya que el técnico quizá se guarde alguna bala en la recámara por si hiciese falta en la segunda parte, si bien Ezequiel e Israel tienen la cualidad de saber revolucionar partidos.
Se habla en estas previas tan festivas de que el Betis debe salir a por todas desde el minuto uno y tratar de marcar primero para que los nervios le entren al Getafe. Es una opción, pero la superioridad del enemigo quizá aconsejase mantener a la bestia dormida con el 0-0 para tratar de asestarle ese primer golpe ya entrada la hora de juego. Entonces sí que temerían Míchel y los suyos por una eliminación, algo que no ocurriría con un gol temprano por el amplio margen de tiempo que tendrían para restañarlo.
Es difícil en fútbol elegir los momentos, y más cuando enfrente hay un rival difícil de manejar, pero no sería bueno en este caso sacar las garras pronto. Se adivina que no. Las opciones del Betis pasan más bien por un 0-2 en la segunda parte, incluso si el primer gol llegase cuando Míchel ya hubiese movido el banquillo en pos de aguantar el 0-0 y se quedase con menos margen de maniobra. Otra posibilidad nada desdeñable, aunque a priori nunca se piense en ella es la prórroga, toda vez que un gol del Betis en ese período debería ser contrarrestado por dos del Getafe.
Es un cocido, pues, con muchos ingredientes en el guiso. Pues a los anteriores tácticos y psicológicos, por aquello de tratar de buscar los momentos adecuados, hay que unirles los físicos, principalmente si el partido se va más allá de los noventa minutos. Con todo deberá guisar Mel con tiento, hasta con la hora del partido, con la psique de sus futbolistas, los que tengan hijos y los que no... Mucho en liza en la previa, durante el partido y tras él. Que Copa no hay más que una y a ti te encontré en la calle.
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