El meningococo vuelve a circular en Andalucía como antes de la pandemia

La bacteria infectó en 2025 a 57 andaluces, una cifra creciente desde 2021

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Un pediatra atiende a un niño en la consulta.
Un pediatra atiende a un niño en la consulta. / J. Á. García
M. Lasida

13 de enero 2026 - 06:00

Una niña de cinco años murió la semana pasada en el municipio onubense de Villablanca. La causa fue la grave infección que le provocó la Neisseria meningitidis, una bacteria que el año pasado, en 2025, fue la responsable de cinco muertes en Andalucía. La de la niña onubense ha sido el primer fallecimiento registrado en 2026 en la región por este patógeno, también conocido como meningococo, que el pasado año recién concluido infectó a 57 personas en la comunidad andaluza. El número de casos en Andalucía ha ido recuperando en los últimos años la tasa de incidencia previa a la pandemia.

Una de las características más relevantes de esta bacteria, cuya identificación se remonta al siglo XIX, es la alta letalidad. La infección del meningococo se produce por las secreciones de las vías respiratorias que transmite una persona infectada a otra con la que ha tenido un contacto estrecho y prolongado, según indica el Instituto de Salud Carlos III. El periodo más habitual de los contagios suceden en invierno y es la infantil la edad más común en la que se desarrolla la patología.

La infección del meningococo puede dar lugar a enfermedades de gravedad como la sepsis, que es la infección generalizada producida por la presencia de la bacteria en la sangre; la meningitis, que es la inflamación de las membranas que envuelven el encéfalo y la médula espinal; e incluso la muerte. La letalidad, a tenor de la calificación del Instituto de Salud Carlos III, resulta en una proporción "elevada", hasta en un 15% de los casos, y destaca además el alto porcentaje de infecciones con secuelas, hasta en dos de cada diez de las personas que cursan a la enfermedad.

Un ejemplo de la gravedad de la enfermedad provocada por el meningococo se reveló la pasada semana en el fallecimiento de la niña de Villablanca, que se produjo de una manera "fulminante" después de manifestarse una sepsis, es decir, una infección sistémica en todo el organismo. Ha sido la primera aparición de esta enfermedad grave en Andalucía en lo que va de 2026. El pasado año, según constan en los informes de la Red Nacional de Vigilancia Epidemiológica, hubo 57 casos confirmados, casi igual que en 2024 (59) y sensiblemente más que en 2023 (46). Estos datos son equiparables a los del resto de España. La incidencia de la infección ha rebrotado desde la brusca disminución que se registró en 2020 y 2021, cuando la pandemia del Covid-19 alteró los parámetros epidemiológicos en todo el mundo.

La vacunación dio inicio en el año 2000

La vacuna es uno de los modos de prevenir la infección del meningococo. El calendario de vacunación infantil introdujo en el año 2000 la inmunización de uno de los seis tipos o serogrupos de la bacteria, que ha sido progresivamente ampliado a todos los grupos. Desde entonces, las infecciones se han reducido de modo sensible. La vacuna contra el serogrupo B, que es el grupo más infeccioso, se incluyó en el programa de vacunación para la población infantil a los 2, 4 y 12 meses, según recoge el informe Enfermedad menincocócica invasiva en España en 2024, publicado por el Instituto de Salud Carlos III. La vacunación se recomienda también a personas con ciertas condiciones de riesgo.

No es así en todo el mundo. O, más atinadamente expresado, ha dejado de ser así en todo el mundo. El Gobierno de Estados Unidos anunció el pasado 5 de enero que eliminará la obligatoriedad de la vacuna contra la enfermedad meningocócica en el calendario de inmunización infantil. A partir de ahora será una vacuna opcional que se administrará en base a la decisión de los padres y de los médicos, caso por caso. También han dejado de ser obligatorias en Estados Unidos las vacunas contra el rotavirus, la hepatitis A y la gripe.

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