La ventana
Luis Carlos Peris
Apoteosis huelvana
Siempre en la memoria aquel mano a mano entre Lebrijano y Pepe Luis Vázquez con la noche rompiendo en cuarto de cabales mediante la improvisación creativa de ambos. Dolorosamente ni Juan ni José están ya entre nosotros, pero en la andadura de ese invento dual que creó y mantiene con fortuna José Enrique Moreno sobresale aquel encuentro entre el cantaor y el torero, uno rompiéndose con hondura desde dentro y el otro improvisando sobre la marcha rimas apasionadas. Y todo eso se nos venía a la memoria viendo cómo Huelva colmaba la atmósfera de la vieja Audiencia mediante dos de sus hijos predilectos, un torero de moda y una cantaora encaramada en todo lo alto del escalafón flamenco. David de Miranda, el único que el pasado año abrió la Puerta del Príncipe, y su paisana Argentina llenaron de Huelva el evento, quedando para el recuerdo los sones mineros de Paco Toronjo para redondear con una memorable versión del Romance de la Reina Mercedes, casi nada.
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