Un partido diferente

La rivalidad con el Málaga sólo es un atractivo más de un choque que puede poner fecha a la mejor primera vuelta de la historia del Sevilla. Emery puede superar el registro de Juande.

Un partido diferente
Un partido diferente
Jesús Alba, Sevilla

17 de enero 2015 - 05:02

No es un derbi, un derbi es otra historia, pero sí es un partido diferente. Históricamente la rivalidad con el Málaga ha propiciado duelos con una intensidad especial, aunque de alguna manera desde la perspectiva sevillista esa rivalidad no es tan acusada como se vive en La Rosaleda. Un Sevilla-Málaga es un clásico no sólo del fútbol andaluz, sino de la historia del balompié en nuestro país.

Duelos apasionantes, vibrantes y viriles que han dejado un grato recuerdo en ambas aficiones. El encuentro que alberga el mañana domingo el Sánchez-Pizjuán promete, como todos los duelos entre sevillistas y malaguistas, emoción y rivalidad, acusados por la excelente trayectoria que exhiben ambos equipos en el actual campeonato de Liga.

El Sevilla de Unai Emery está ante la posibilidad de poner fecha a la mejor primera vuelta de toda su historia, pues de vencer al equipo de Javi Gracia superará los 38 puntos sumados por aquel fantástico grupo que lideraba Juande Ramos en la temporada 06-07 y aún tendría un partido pendiente por disputar, el que deberá jugar en el Santiago Bernabéu ante el Real Madrid aplazado en su día y que se ha fijado para el 4 de febrero. Tal y como ha cambiado el fútbol desde aquella campaña en la que el Sevilla peleó por la Liga hasta la última jornada, para los de Emery será complicado puntuar en el hábitat natural de los Cristiano Ronaldo y compañía, pero el partido hay que jugarlo y nadie descarta la sorpresa, sobre todo tras los últimos fracasos cosechados por los de Ancelotti ante el Valencia en la Liga y el Atlético en la Copa.

Así, si los jugadores del Málaga llegan a Nervión doblemente motivados por la posibilidad de entrar en zona europea y por medirse a su más directo rival geográfico, para los nervionenses el choque cobra un cariz especial. El ambiente en el Sánchez-Pizjuán será el de las grandes ocasiones y nadie olvida en el sevillismo que el de la avenida Eduardo Dato es un feudo inmaculado desde el pasado mes de febrero, cerca de un año. Este dato puede convertir el duelo ante el Málaga en otra cita histórica, pues los de Emery pueden batir el récord del Sevilla de Juande en cuanto a partidos ligueros consecutivos sin conocer la derrota como local.

El bagaje de los blanquiazules en terreno sevillista en los últimos años es bastante favorable. De hecho, hasta cinco victorias han celebrado en este siglo -la última un 0-2 hace dos campañas-, periodo en el que los locales sólo han sumado dos triunfos, el curso 05-06 (3-1) y el 11-12 (2-1).

El duelo, como cabía esperar, ha sido declarado de alto riesgo por la Comisión Nacional Antiviolencia, con un dispositivo de seguridad que incluirá a cerca de 500 efectivos, según se extrajo de la reunión que se celebró ayer en la subdelegación del Gobierno con representantes de los dos clubes y las distintas fuerzas de seguridad, así como asistencias sanitarias y protección civil, además de vigilantes privados.

La atmósfera de un partido grande llega adobada con cierto aire de euforia en la grada ante el paso adelante dado en la Copa del Rey y la eliminación del Valencia ante el Espanyol, que será el rival en cuartos de final. Incluso la afición sevillista parece haber entendido al fin la importancia de lo que está logrando Emery en el Sevilla coreando su nombre en el estadio.

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