Economía

El AVE andaluz abre una brecha con el avión de cinco millones de viajeros

  • El tren transporta a ocho millones de personas desde 2012 y el avión 2,5 millones La distancia aumenta en 1,5 millones en 2013 Incluso la conexión con Barcelona se ha visto afectada

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Cada día, de lunes a jueves,18 trenes AVE que suman 12.500 plazas aproximadamente recorren el trayecto entre Sevilla y Madrid. Por aire, la única compañía que ofrece el servicio entre el aeropuerto de San Pablo y el de Barajas-Adolfo Suárez, Iberia Express, fleta seis vuelos al día (tres de ida y tres de ida) en un Airbus A320 de 180 asientos cada uno. En total, son 1.080 plazas, prácticamente el 10% de las que ofrece el AVE. En Sevilla la alta velocidad se ha apropiado de este trayecto y acumula no sólo el 90% de las plazas sino también de los pasajeros en la comparación con el avión.

Algo muy parecido, pese al menor tiempo de rodaje del AVE, ocurre con Málaga. Justo antes de su entrada en servicio, el 24 de diciembre de 2007, 28 de cada 100 viajeros preferían ir a Madrid en tren pero 72 usaban el avión. La tendencia se cruzó con la llegada de la alta velocidad (ver gráfico) y se ha agrandado año a año: ahora el 83,6% elige ir a través de raíles y sólo el 16,3% por aire.

Los últimos dos años, y sobre todo el último, han acentuado la tendencia, por dos razones: la agresiva política de precios de Renfe para aumentar la ocupación de los trenes y una caída de la demanda interna que ha perjudicado más al avión, más rápido pero también (teóricamente) más caro. En febrero de 2013, la operadora de ferrocarriles redujo un 11% los precios y ofreció descuentos hasta un 70%, con promociones que permiten viajar por 22,65 euros de Sevilla a Madrid; por un sólo euro más, 23,8, entre Málaga y la capital, y por 18,65 si el inicio es en Córdoba.

Resultado: en poco más de un año, entre enero de 2012 y abril de 2014, los trayectos de avión desde Andalucía que coinciden con el AVE han perdido 694.033 pasajeros, mientras que los de tren han ganado 877.300. La brecha entre los dos medios de transporte se ha agrandado en un millón y medio de personas en sólo 28 meses, y llega ya a los 5,5 millones de viajeros. Mientras han enlazado con Madrid, Barcelona y Valencia por Aeropuerto 2,5 millones, por tren lo han hecho más de ocho millones.

Incluso las conexiones en avión con Barcelona y Valencia han sufrido, a pesar de la teoría de que conforme aumentan las horas de recorrido el tren deja de ser competencia. Eso, por ejemplo, es lo que piensan en Vueling, que opera desde Málaga y Sevilla a Barcelona con entre 4 y 7 frecuencias diarias, según la época del año. No existe ningún plan para competir con el AVE. "Este asunto se sale de la estrategia comercial de Vueling. Hablamos de un viaje de seis horas (en realidad es algo menos, entre 5.30 y 5.45 horas) y con transbordo en Madrid. Por tanto, queda fuera de nuestra estrategia y no entramos a valorarlo", se señala. Desde Ryanair se asegura que el tren "no es competencia" porque no sólo enlazan con Barcelona más rápido (en hora y media) sino que ofrecen mejores precios. "Contamos con unas tarifas mucho más asequibles que las del tren. Se puede volar desde 20 euros". El portavoz de Ryanair invita al periodista a comprobarlo a través de un link y, al menos aparentemente, es así.

Pero los números son los números y sea por la crisis o por la irrupción de los nuevos precios del AVE las conexiones con Barcelona se han desplomado en los últimos dos años en cuanto al número de pasajeros. La línea estrella del aeropuerto de Sevilla, la que genera más tráfico cada año, ha pasado de 964.129 en 2012 a 787.402 en 2013. Y Málaga es un caso parecido: de 779.054 a 587.996. La caída, bastante apreciable, coincide con un empujón del AVE no menos significativo. El trayecto de alta velocidad por tren a Barcelona desde Málaga ganó 112.200 pasajeros y el de Sevilla 148.500. Conclusión: el avión a Barcelona desde Málaga y Sevilla pierde 370.000 usuarios, en números redondos, y el AVE consigue 260.000. Hay que tener presente en este caso que un porcentaje bastante importante de los usuarios del AVE no van directamente a Barcelona sino a algunas de las ciudades intermedias del trayecto, como por ejemplo, en el caso de Barcelona, Zaragoza.

Con Valencia es más complicado establecer comparaciones, ya que las conexiones directas por tren son más recientes, junio de 2012 en el caso de Sevilla y julio de 2013 en el de Málaga. Renfe sólo ofrece el dato del crecimiento del 23% (70.200 viajeros) en el Sevilla-Valencia entre enero y abril de 2014 con respecto al año anterior. Aun así, las estadísticas aeroportuarias no dejan lugar a la duda: en términos relativos, el de Valencia ha sido el que más ha caído, un 39% en 2013 respecto a 2012 en el caso de Málaga y un 26% en el de Sevilla entre enero y abril de este año. La lógica es implacable: el aeropuerto con menos frecuencias es el que más sufre.

En la evolución de este año, la situación varía algo. Ni el avance del AVE es tan importante, salvo algún caso puntual como el Málaga-Madrid, ni el avión está retrocediendo tanto. Es más: en algunos casos se observa un cierto rebote, como en los trayectos entre Sevilla y Barcelona, Sevilla y Velencia y Málaga y Madrid. Las fuentes consultadas atribuyen estos buenos datos a una cierta recuperación de la demanda interna y del turismo de negocios, que funciona mucho haciendo escalas. También tiene que ver que, sobre todo en el caso de Madrid, las compañías aéreas están empezando a recoger los frutos de las estrategias comerciales para contrarrestar la política de precios de Renfe. Habrá que ver cómo continúa la batalla.

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