Gobierno y banca negocian la fórmula para financiar las subastas del FROB
El Ejecutivo quiere que los recursos para cubrir las pérdidas de Catalunyacaixa y Banco de Valencia no se anoten como déficit público · El sector podría adelantar 13.000 millones al Fondo de Garantía de Depósitos
El Gobierno y la banca continúan negociando a contrarreloj para que el Ministerio de Economía pueda desvelar esta semana cómo se financiarán las subastas del Banco de Valencia y del banco de Catalunyacaixa, cuyas adjudicaciones están previstas para antes del verano.
El presidente de la patronal bancaria AEB, Miguel Martín, dijo el pasado miércoles que, si el Gobierno lo pedía, el sector estaba dispuesto a asumir "sacrificios". Estas palabras se interpretaron como que la banca asumía que el Estado no aportará fondos para financiar las próximas subastas, aunque ello no supone necesariamente que el sector dé por perdida totalmente la batalla.
El pasado viernes, el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, insistió en que el Gobierno busca la fórmula financiera que evite que en 2012 y 2013 aumente el déficit público con las próximas subastas de bancos. "Lo estamos haciendo de acuerdo con la normativa europea y con la normativa de contabilidad nacional", explicó en ese momento el titular de Hacienda, días después de que Economía prometiera desvelar la fórmula en las "próximas semanas".
Ningún comprador está dispuesto a pujar por el Banco de Valencia o Catalunyacaixa si no cuenta con garantías que le cubran frente a buena parte de los riesgos, en línea con los esquemas de protección de activos ofrecidos en la subastas de la CAM y Unnim. En esos dos últimos casos, el Fondo de Garantía de Depósitos (FGD), que hasta ahora se nutre exclusivamente de las aportaciones de la banca, ha cargado con la factura del saneamiento y ello ha evitado usar dinero público.
Sin embargo, el FGD posee actualmente poco más de 2.000 millones, cantidad insuficiente para cubrir las pérdidas que puedan aflorar en el Banco de Valencia. En el cuaderno de venta que el banco de inversión Nomura ha repartido a los posibles interesados en comprar la entidad -entre los que destacan Banco Mare Nostrum y Banco Popular- se indica que la banca deberá aportar hasta 4.000 millones de euros al comprador por sus graves problemas de solvencia,
El proceso de adjudicación del Banco de Valencia contempla un esquema de protección contra pérdidas futuras sobre una cartera de activos de 6.000 millones de euros, lo que supone el 27% del total de su cartera crediticia. Las primeras pérdidas que registre serán cubiertas por las provisiones constituidas por Banco de Valencia por un importe aproximado de 1.000 millones, por lo que dicho esquema de protección de activos (EPA) se constituye sobre 5.000 millones. El FGD cubrirá el 80% de las pérdidas sobre dicha cartera de 5.000 millones, lo que supone un total de 4.000 millones de euros.
Fuentes financieras han asegurado a Efe que se da por hecho que las entidades tendrán que asumir una derrama para engordar el FGD, al que se recurrió para vender la CAM y Unnim, pero tratan de evitar que lastre sus resultados. Tampoco ven con buenos ojos que fuera mediante un préstamo porque aumentarían sus riesgos.
Además, las mismas fuentes explican que Economía ha propuesto adelantar ocho anualidades, lo que supondría sumar casi 13.000 millones a los poco más de 2.000 millones con los que cuenta ahora el FGD, que son insuficientes para dar salida a las entidades en manos del Estado.
También te puede interesar