Economía

Inmobiliaria del Sur mira al futuro con optimismo ante la subida de los precios del sector inmobiliario

  • La junta de accionistas aprueba la segregación de la actividad patrimonial en una nueva sociedad 

Asistentes a la junta general de accionistas de Grupo Insur. Asistentes a la junta general de accionistas de Grupo Insur.

Asistentes a la junta general de accionistas de Grupo Insur. / Juan Carlos Muñoz

Inmobiliaria del Sur mira al futuro con optimismo. “Podemos afirmar con un alto nivel de seguridad que tenemos por delante varios ejercicios muy positivos”, pronosticó hoy el presidente de la compañía, Ricardo Pumar, durante su intervención en la junta de accionistas celebrada en Sevilla. La crisis quedó ya muy atrás para la compañía, que detecta una recuperación persistente tanto de los precios en el sector residencial como de las rentas en el ámbito patrimonial, las dos patas en las que se sustenta la actividad de la sociedad cotizada.

“Estamos lanzados”, proclamó el director general de la compañía, Francisco Pumar, al describir a los accionistas cómo se está desarrollando el Plan Estratégico 2016-2020, con el que se busca “curar cicatrices y preparar la compañía para aprovechar las oportunidades del nuevo ciclo”.

En el negocio de promoción, la firma apuesta por la puesta en valor del suelo que había quedado varado por la crisis. Además, continúa profundizando en la diversificación geográfica, con el foco puesto en Madrid y la Costa del Sol, y en las alianzas con terceros como Anida, la inmobiliaria de BBVA, o Altamira Real Estate.

En 2017. Inmobiliaria del Sur entregó 203 viviendas, cifra que se irá incrementando en los próximos años ya que el número de viviendas que se encontraban en venta ascendía a 1.053. A esta cifra hay que sumar que el grupo cuenta actualmente con 1.963 unidades en desarrollo, a través de promociones propias o implementadas con alianzas con terceros, como Anida, la inmobiliaria de BBVA. o Altamira Real State. De ellas, 793 están ya en obras y otras 468 comercializadas.

La actividad de promoción está en pleno funcionamiento, aunque todavía no ha mostrado los resultados esperados porque los ingresos y resultados se contabilizan cuando se entregan las promociones, y los periodos de maduración de éstas son entre tres o cuatro años”, señaló el presidente del grupo. Como muestra, las ventas cerradas en el primer trimestre de este año superaron la cifra récord de 200 millones de euros.

En cuanto al negocio patrimonial, la empresa ha elevado la tasa de ocupación hasta el 76,6%, superando el vacío que supuso en 2016 la mudanza de la Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía, que hasta ese momento había arrendado su sede a la compañía. Y a la par que sube la ocupación, también están mejorando “las condiciones de contratación”, según expuso el director general.

Además, la junta de accionistas dio luz verde a la segregación de esta actividad en una nueva sociedad filial, Insur Patrimonial. El movimiento es similar al culminado el año pasado por el que se centralizó el negocio de promoción en Insur Promoción Integral, que se convirtió en la cabecera de la actividad promotora y constructora del grupo.

Insur Patrimonial recibirá todas las participaciones de sociedades destinadas a la actividad de arrendamiento, completando así la reorganización societaria del grupo con una matriz Inmobiliaria del Sur S. A., de la que colgarán dos filiales que concentran los dos principales negocios de la compañía. .

La concentración de la actividad patrimonial otorgará al grupo “mayor flexibilidad” para cerrar alianzas, a la par que facilitará la “la comprensión de sus actividades” por parte de los analistas que siguen a la empresa, apuntó Francisco Pumar. Asimismo, la compañía espera acceder a “fórmulas de financiación diferentes a las tradicionalmente utilizadas” y baraja incluso convertir la filial patrimonial en una socimi.

La junta también aprobó dos cambios corporativos de calado. Por un lado, suprimió la asignación del 3,5% del beneficio como retribución variable del consejo de administración para el periodo 2018-2020. Esta medida supone contener la remuneración de los consejeros ante el previsible aumento de los beneficios a la vista de la mejora del negocio. “Este consejo tiene el firme compromiso de alcanzar los mayores estándares de ética en los negocios y en avanzar en la mejora del gobierno corporativo”, señaló el presidente.

La otra novedad es la incorporación de Brita Hektoen Wergelen al consejo de administración en calidad de independiente. Brita Hektoen, doctora en Ciencias Económicas y Empresariales y directora de la Cátedra Mujer, Empresa y Sociedad del Instituto Internacional San Telmo, será la única mujer en el máximo organismo de la compañía, que cuenta con quince miembros.

A diferencia de otros años, la junta de accionistas se celebró por primera vez en el salón de actos de la Fundación Cajasol, y contó con la presencia de los titulares del 78,8% del capital. Todos los puntos fueron aprobados por unanimidad. Entre otras cuestiones, se acordó el abono del un dividendo de 0,11 euros por acción, así como la renovación de Deloitte como auditora de la compañía.

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