Luz ultravioleta para la desinfección de piscinas
innovación
La jiennense Intelec crea un sistema que elimina el cloro en un 80% y evita males como la irritación de ojos, daños en la piel o incluso gastroenteritis
Usar la luz ultravioleta (UVC) para reducir hasta en un 80% la cantidad de cloro necesaria para mantener una piscina desinfectada. Ésta es la innovadora apuesta de la empresa de Jaén Intelec, que ha desarrollado un sistema de desinfección de aguas mediante la radiación UVC que elimina los microorganismos sin necesidad de utilizar ningún tipo de producto químico, como cloro o sales.
Al impedir que los microorganismos en el agua se reproduzcan, se evita la aparición de virus y bacterias, con beneficios como la prevención de la irritación de los ojos, los daños en la piel y la generación de cloraminas. Esta última sustancia es conocida como "el veneno de las piscinas". Puede causar y agravar enfermedades respiratorias como el asma y es considerado por la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos como un compuesto cancerígeno.
El sistema de Intelec no sólo es eficaz desde el punto de vista sanitario. "Genera un ahorro a largo plazo, puesto que su único mantenimiento es el cambio de las lámparas cada 16.000 horas y la limpieza del cuarzo que se haya en el interior del equipo. En un SPA que funcione 24 horas se realizaría de forma trimestral", afirma Antonio Ruano, director de Intelec.
Playa Senator, la cadena de hoteles con más piscinas de España, ya cuenta con uno de estos dispositivos en uno de sus establecimientos en Granada. Y la cadena Centros deportivos O2 Wellness Center también ha implementado la desinfección por UVC en sus piscinas. Uno de los casos más llamativos es el del centro deportivo Aquasport de Úbeda (Jaén), que, desde la instalación del sistema de Intelec en su piscina ha aumentado en un 70% el número de bañistas "debido a que el agua no huele a químico, los bañadores no se destiñen y no se irritan los ojos".
El dispositivo está fabricado íntegramente en España y se personaliza en función de las necesidades de cada usuario o empresa, ya que "no es lo mismo que una piscina tenga 200 o 50 bañistas o que la depuradora mueva 100 o 50 litros por hora".
El funcionamiento del dispositivo se basa en la propia naturaleza de la luz. La luz solar, o luz blanca, está compuesta por varios colores, cada uno con una determinada longitud de onda. El primer grupo está compuesto por los colores luz, que podemos observar haciendo pasar la luz por algún objeto que permita la separación de los mismos, como un prisma de cristal, y que podemos ver en el arco íris. El segundo grupo está compuesto por la luz infrarroja y la luz ultravioleta. La luz ultravioleta C se expande en el rango entre 200 y 280 Newton metro (nm), y "alcanza su máximo poder germicida cuando se encuentra en la línea de los 253,7 nm", señala Ruano. "cuando la luz ultravioleta de onda corta incide sobre los microorganismos destruye los enlaces químicos de su ADN". Este proceso, conocido como dimerización del ADN, inactiva a los microorganismos como resultado del daño fotoquímico a sus ácidos ribonucleicos, lo que permite eliminar, entre otros, el cryptosporidium, que se ha convertido en la principal causa de brotes de gastroenteritis asociados con las instalaciones de agua recreativa. También elimina la giardia y la fegionella, contra los que el cloro es ineficaz.
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