"Relacionar la artesanía con el turismo en una gran idea"
Comercio · Isidoro Granados Luque. Maestro artesano de Andalucía
Los hermanos Granados son un referente en la alfarería y la cerámica andaluza, desde su taller de Lucena (Córdoba), fomentando una tradición que traspasa nuestras fronteras.
Ya lo dice la quintilla popular: "Oficio noble y bizarro, entre todos el primero, pues en la industria del barro, Dios fue el primer alfarero y el hombre el primer cacharro". Este poema ha sido recitado durante siglos, loa a la cerámica y alfarería y a un gremio que adora el barro, ese material que utiliza los cuatro elementos de la naturaleza: tierra, agua, aire y fuego.
Esta práctica artesana es una de las más antiguas realizadas por el hombre, y encuentra eco en toda Andalucía sin excepción. Concretamente, en Lucena (Córdoba) encontramos a Isidoro Granados Luque y su hermano Antonio Luis quienes, desde esta ciudad de gran tradición alfarera, han elevado a referente su taller Cerámicas Granados. De hecho, ambos están distinguidos con la Carta de Maestro Artesano.
Su vinculación con el oficio alcanza, al menos, a siete generaciones, siendo el penúltimo peldaño de la saga familiar. "Ahora trabaja en el taller la octava generación: mis hijos Isidoro y María", reconoce Isidoro Granados.
Su quehacer diario abarca desde la elaboración de tinajas -producción en la que ellos son los últimos artesanos- y tejas, hasta utensilios de carácter culinario tradicional: orzas, lebrillos, alcazarras o jarras, azucareros, jarros para leche, cuencos para sopa, cuchareros, saleros, aceiteras de colores, cántaros, fuentes, dornillos, botijas o perulas, que constituyen, con otras muchas piezas, un valioso catálogo cuyo aprecio roza, en ocasiones, el coleccionismo. Todos estos objetos suelen estar bellamente vidriados en tonos de color verde, intenso y oscuro, o crema, con motivos decorativos en verde, marrón o azul. "Hoy en día las cocinas tienen muchos colores y fantasía, por lo que nosotros también hemos tenido que evolucionar en esa línea", explica Granados.
Entre su producción, destaca la elaboración de tinajas de grandes dimensiones, que son utilizadas desde antiguo para el almacenamiento de vino en las bodegas y de aceite en los molinos. La elaboración de estas piezas artesanales se extinguió en los años sesenta, de modo que hoy en día las pocas que se conservan son objetos de gran valor; y, de no ser por estos alfareros, estarían en trance de perderse definitivamente.
Y es que, según el maestro lucentino, las tinajas son piezas muy laboriosas "hechas a mano totalmente". No interviene el torno y dura bastante tiempo su producción. Por ejemplo, explica, "una tinaja de 80 centímetros de alto puede estar terminada en seis días. Antiguamente se hacían muchas piezas de gran envergadura donde se guardaban hasta 300 arrobas de vino o aceite".
Con la gran demanda, se hicieron multitud de tinajas que cruzaron las fronteras cordobesas para llegar a todas partes. "Nos invitaron recientemente a una feria artesanal en La Rioja -recuerda Granados-, y el hotel donde nos hospedamos, que era un antiguo convento, contaba con varias piezas de Lucena que decoraban los jardines".
Y, sin ir más lejos, añade, "en la puerta del hotel Los Lebreros de Sevilla se puede observar una gran tinaja de los famosos maestros lucentinos Fernández Baena".
Difusión de la artesanía. Desde Cerámicas Granados han colaborado con varios centros educativos, entre los que se encuentran el I.E.S. Marqués de Comares, de Lucena, el C.P. Los Califas de Córdoba y el C.P.I.P. Antonio Machado, de Lucena, en visitas de los alumnos al taller, para mostrar los diferentes procesos de trabajo.
Para Isidoro Granados es una experiencia muy enriquecedora. "Hace dos semanas tuvimos varias visitas de chavales, de entre 8 y 10 años, que no habían visto ni tocado el barro en su vida... Uno de ellos, con los ojos abiertos como platos exclamó al verme utilizar el torno: "¡Eso es magia!". Con posterioridad, mi hijo y yo, les hicimos que tocaran el material para que realizaran un lapicero. Fue muy enternecedor escuchar a muchos de ellos que, cuando fueran mayores, querían ser alfareros... Yo no puedo aconsejar esta profesión, porque son muchas horas de sacrificio y paciencia hasta que se llega a dominar el barro. Pero he de reconocer que, como me lo han inculcado, cuando me pongo en el torno disfruto con lo que hago".
Además de experiencias escolares, la saga Granados también ha intervenido en la Mesa Redonda II Semana Internacional de Turismo de Interior (Lucena), en el IV Encuentro Semana Sefardí de Toledo y en la XIII Jornada Europea de la Cultura Judía (Lucena), entre otros eventos.
Para Isidoro es muy importante estar en constante promoción, dándose a conocer. "A mediados de mayo estuvimos en la XXXV Feria de la Cacharrería de Madrid. En medio de una plaza montamos un taller improvisado, trabajamos para que el público nos viera y, por supuesto, también vendimos. Los visitantes se quedaban asombrados... Y no me refiero sólo a los más pequeños, sino a los padres que jamás habían visto cómo se trabaja el barro".
Por todo el mundo. Los hermanos (y la familia) Granados han dado a conocer su trabajo por numerosos países como Francia, Bélgica, Alemania, Inglaterra y Japón, entre otros. Asimismo, han participado en numerosas ferias de alfarería y cerámica tradicional en diferentes provincias y territorios como Madrid, Almería, Granada, Salamanca, Zamora, Burgos o Cataluña.
"La cerámica de Lucena, y me atrevería a decir de Andalucía, es y ha sido muy valorada en todo el mundo desde hace mucho tiempo. En nuestro ámbito ha tenido siempre bastante trascendencia. Recientemente, se ha descubierto una alfarería del siglo I de nuestra era, precisamente, en la zona de donde cogemos el barro para hacer nuestros productos artesanos".
Tal ha sido la demanda en otras épocas de la cerámica popular que, como anécdota, destaca Isidoro, "podría mencionar una pieza que se llama perula y data de los tiempos de los romanos, que ya la utilizaban para transportar el aceite y el vino a Roma. Se trata de un cántaro panzón que encontramos reflejado, por ejemplo, en el cuadro universalmente conocido de El aguador de Sevilla de Velázquez".
Propuestas. Granados valora muy positivamente el reconocimiento de la Junta de Andalucía a través de la Carta de Maestaro Artesano, pero reivindica mayor publicidad, difusión y apoyo económico. "A nivel nacional, estamos participando en muchas ferias de artesanía que cubren todos los gastos de desplazamiento y mantenimiento. En Andalucía hay dos -en Granada y en Almería- y los artesanos tenemos que pagar nuestra participación. Con todo lo extensa que es nuestra región, sería muy apropiado que hubiera una feria para los alfareros en cada capital de provincia y que la Administración -con la que existe un diálogo fluido- facilitara espacios abiertos y gratuitos donde poder realizar demostraciones al público de lo que es nuestro oficio. Seríamos un reclamo turístico que redundaría económicamente en la ciudad que acogiera el evento. Relacionar artesanía con turismo en una gran idea".
En esta línea, la Junta de Andalucía viene desarrollando un conjunto de medidas de publicidad y apoyo al sector con la finalidad de vincular la artesanía con el turismo, potenciando de este modo sus posibilidades de comercialización. Así, se ha puesto a disposición del sector durante los últimos años un espacio reservado para los artesanos en ferias especificas como Ars Olea y se ha sufragado su asistencia en citas turísticas de enorme proyección como Tierra Adentro o Fitur.
Asimismo, recientemente se ha aprobado una orden de incentivos para la participación de los artesanos en eventos y certámenes especializados, además de otros apoyos económicos ya existentes destinados a las asociaciones y organizaciones del sector para la organización de ferias o muestras.
Esta profesión, reclama el maestro, "sigue siendo necesaria por su valor histórico y de uso común de las piezas, que duran muchos años y son muy preciadas. Podría mencionarte una paridera de cerámica (que ayudaba a las mujeres a parir antiguamente) que lleva en mi familia intacta durante más de 150 años... Considero que nuestra empresa tiene futuro con la octava generación, que es mi hijo, y lucharemos por ser tan duraderos y necesarios como nuestros productos".
>Cerámicas Granados. C/ Fuentevieja, 19. Lucena (Córdoba). Teléfono: 957500609. E-mail: admon@ceramicagranados.com
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