Los bienes de Madoff serán vendidos para compensar a las víctimas
El estafador podría ser condenado mañana a pasar el resto de su vida en la cárcel
Un juez ha ordenado a Bernard Madoff, acusado del mayor fraude financiero de la historia, que entregue a las autoridades bienes por valor de 170.000 millones de dólares, que serán vendidos para compensar a las víctimas.
Según la Fiscalía, ése es el volumen de dinero que transfirió a sus cuentas durante las décadas que presuntamente llevó a cabo un gigantesco fraude financiero.
Sus posesiones actuales no alcanzan esa cantidad, pero en todo caso la orden conlleva la renuncia a todas sus propiedades, que serán vendidas para resarcir a las víctimas del entramado.
Madoff se ha declarado culpable de once delitos y recibirá mañana su sentencia. El fiscal, Lev Dassin, ha pedido al juez que le condene a 150 años de cárcel para garantizar una pena perpetua que tenga "un efecto disuasorio" para los que estén tentados en seguir sus pasos, según declaró en un documento presentado ayer en el juzgado.
La defensa, en cambio, ha solicitado 12 años de prisión para Madoff, que tiene 71 años.
Como parte de un acuerdo con la Fiscalía, su esposa, Ruth Madoff, podrá quedarse con 2,5 millones de dólares. La mujer, que mantiene que no sabía nada del fraude, había reclamado 80 millones de dólares, la mayoría de los cuales son bonos y cuentas bancarias que están a su nombre, pero ha renunciado a esa demanda como parte del acuerdo judicial. Ruth Madoff recibirá la cantidad acordada "una vez que salga del inmueble (donde reside) y entregue todas sus propiedades personales", según el pacto.
El lujoso ático de dos plantas de Manhattan donde aún vive la mujer, cuyo valor estimado es unos 7,5 millones de dólares, será vendido por orden del juez, junto con un inmueble en Montauk (Nueva York) de 7 millones de dólares, otro en Palm Beach (Florida), de 7,45 millones, además de varios automóviles y barcos.
Madoff, un ex presidente del índice Nasdaq, fue arrestado en diciembre, cuando se destapó el fraude, y se mantuvo en detención domiciliaria hasta que ingresó en una cárcel de Manhattan el pasado mes de marzo.
El acusado ofrecía rentabilidades razonablemente altas, en torno al 10%, en épocas de alzas del mercado, pero también durante las caídas de la bolsa. Pagaba a los inversores con los recursos que iban aportando otras víctimas y aparentemente nunca colocó el dinero en la bolsa, sino que lo dejó en simples cuentas bancarias.
Madoff ocasionó 13.000 millones de dólares en pérdidas, según una estimación "conservadora" adelantada por Dassin en el documento presentado el viernes. El propio acusado habló de una estafa de 50.000 millones de dólares.
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