Targhetta y las hermanas Luksic prevén reactivar La Cartuja Pickman en un máximo de seis semanas

Los empresarios firman la compra de la histórica fábrica de loza y prolongan el ERTE de los 30 trabajadores por un periodo máximo de dos meses

El juzgado avala la venta de la unidad productiva de La Cartuja Pickman a Javier Targhetta

Manuel Domínguez Platas y Javier Targhetta, en el momento de la rúbrica de la compra
Manuel Domínguez Platas y Javier Targhetta, en el momento de la rúbrica de la compra / M. G.

El grupo formado por Gabriela y Paola Luksic y Javier Targhetta ha formalizado este viernes en Sevilla la compra de la unidad productiva y de las marcas de La Cartuja de Sevilla, así como el alquiler de la nave en la que actualmente se ubica la fábrica. 

De forma paralela, ha alcanzado un acuerdo con José Hurtado, secretario general de la Federación de Industria de CCOO, para prorrogar el ERTE que afecta a los treinta trabajadores por un periodo máximo de dos meses, mientras se reactiva la producción. 

Con el fin de formalizar la operación se ha constituido una sociedad que se denominará La Cartuja de Sevilla, con sede social en la capital hispalense. “El objetivo es que en un plazo de cuatro a seis semanas se puedan reiniciar las operaciones y comenzar la recuperación paulatina del mercado”, señala Targhetta.

Proceso de búsqueda de directivos

El grupo también ha trasladado los planes inmediatos para La Cartuja Pickman a la Junta de Andalucía, a través de la Consejería de Industria, Energía y Minas y de la Consejería de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo, que han seguido todo el proceso de manera proactiva. La nueva compañía ya ha iniciado el proceso de búsqueda y contratación de un equipo directivo que se encargará de liderar la gestión en áreas clave como la dirección general, los recursos humanos y el marketing.

Javier Targhetta, con los trabajadores de a fábrica
Javier Targhetta, con los trabajadores de a fábrica / M. G.

La reactivación de la empresa ya está en marcha. Durante la pasada semana comenzaron las labores de puesta a punto de la nave y de las instalaciones, con el objetivo de iniciar la producción lo antes posible.

El plazo estimado para comenzar a producir y abastecer al mercado se sitúa entre cuatro y seis semanas.

Etapa "ilusonante" para la plantilla

José Hurtado refleja la gran motivación que tienen los trabajadores de La Cartuja de alcanzar por fin un periodo de estabilidad laboral. “Se abre una etapa muy ilusionante en la que nos vamos a esforzar para que todo salga adelante, tenemos mucha esperanza de que la marca resurja de sus cenizas y queremos poner en marcha la maquinaria cuanto antes”, comenta el secretario general de la Federación de Industria de CCOO.

De manera inmediata, se abordará también “el diseño de una nueva implantación industrial, más moderna y racional, que aprovechará en gran medida los equipos actuales, pero en una nave más adecuada, con mejores condiciones de trabajo y mayor capacidad para incrementar la producción y las ventas”, remarca Targhetta.

Esta primera fase tendrá una duración aproximada de un año. Una vez completado el traslado a la nueva nave y consolidada la nueva implantación, con mayor capacidad de crecimiento, se desarrollará un plan de negocio con la ambición de ganar cuota de mercado tanto en España como en el exterior. El objetivo será crecer e incorporar nuevas líneas de producción sin abandonar el sello artesano de la marca, “con nuevos diseños que complementen a los actuales, que son excepcionales y constituyen la base sobre la que se sustentará el proyecto, sin renunciar por ello a la innovación”. El objetivo final es construir una gran empresa con prestigio internacional.

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