El Fiscal

El cese de Maruja Vilches: qué error, qué inmenso error

  • En las formas y en el fondo, prescindir de un icono de la labor social en el Polígono Sur revela graves carencias en el Consejo de Cofradías

Maruja Vilches Maruja Vilches

Maruja Vilches / M. G. (Sevilla)

Es imposible que no se pronuncie ninguno de los cofrades serios, con criterio y un buen nivel de formación que forman parte de la junta superior del Consejo. Que nadie le haga ver al presidente la sucesión de errores que lleva acumulados tras un buen inicio de mandato. En el equipo hay personas con una trayectoria seria, con prestigio en la ciudad y con la cabeza bien amueblada, pero algo debe estar pasando que están silenciados o han sido abducidos. El cese de Maruja Vilches, un icono de las cofradías en la labor social del Polígono Sur, es un tiro en el pie. No cabe mayor error por el fondo y por las formas. El comunicado para hacer público el cese –difundido el pasado viernes– sirve para enseñarle a los alumnos de Periodismo qué es lo que no se debe hacer cuando se sufre una crisis reputacional como la de este organismo. Escrito está que el Consejo tiene toda la legitimidad del mundo para renovar o no ciertos puestos de confianza. Pero parece un contrasentido prescindir de Maruja, una señora de más de 80 años, ejemplo de vitalidad, que se ha arriesgado en el estado de alarma para llevar alimentos a las Tres Mil Viviendas, que aprieta, empuja, pide, ruega y suplica para dar de comer a los demás, porque ella tiene la vida resuelta y todas las comodidades.

Así no, presidente

No, presidente, así no se prescinde de Maruja Vilches. Las trayectorias, la edad y la sabiduría de Maruja, que esperemos que en 2022 reciba la Medalla de Sevilla, merecen mucho más que un frío comunicado que revela el escaso tacto de quienes gobiernan la institución. ¿Se habrán creído que habitan en el Pardo y mandan un motorista para comunicar los ceses? Esto me recordaría, si no fuera porque el actual Consejo de Cofradías de Sevilla no está ni mucho menos a la altura del ejemplo, a aquel célebre titular de prensa publicado en El País el 7 de julio de 1976 en plena Transición, dedicado a la propuesta de Adolfo Suárez como presidente del Gobierno: “¡Qué error, qué inmenso error!”. Era el título de un artículo firmado por Ricardo de la Cierva, del que hay que aclarar que no ha dado el Pregón de Semana Santa, porque algunos no salen de eso.

Qué fácil era dejar a Maruja adjunta al nuevo responsable del proyecto. O como titular con alguien a su lado que supiera darle el sitio al mismo tiempo que ir introduciendo savia nueva. ¿Qué Maruja se extralimita? Siempre para pedir por el Sur. Benditos los egos como el de Maruja que dan de comer al necesitado.

Angelita Yruela Angelita Yruela

Angelita Yruela / Jesús Moya (Sevilla)

Predilecta de Sevilla al encuentro con el Señor

No hay mejor ilustración de esta semana tan hermosa y emocionante que hemos vivido que la de una devota a la búsqueda del Señor en la mañana del jueves, el día que se cumplían los cuatro siglos de su tierna mansedumbre. Escrito está que “toda rodilla se doblará y toda lengua confesará que Él es Dios”. Y eso ocurre cada día en ese trocito de cielo que es la Plaza de San Lorenzo. Hasta allí se fue la hija predilecta de Sevilla, Angelita Yruela, como una devota más de las cientas que acuden a diario a la búsqueda de la compasión de su mirada. Ante Él se arrodillan los gobernantes y la gente del pueblo, los predilectos y los anónimos, los pudientes y los necesitados. Así ha sido 400 años y así seguirá siendo. Siempre al encuentro del Señor.

Juan Espadas, el cardenal Ayuso, el arzobispo Asenjo y Félix Ríos, el pasado jueves Juan Espadas, el cardenal Ayuso, el arzobispo Asenjo y Félix Ríos, el pasado jueves

Juan Espadas, el cardenal Ayuso, el arzobispo Asenjo y Félix Ríos, el pasado jueves / Juan Carlos Muñoz (Sevilla)

Enhorabuena

La que hay darle públicamente al hermano mayor del Gran Poder, Félix Ríos, por el éxito de los actos del 400 aniversario de la talla del Señor. No era fácil. O, mejor dicho, era más difícil que nunca. Todo salió redondo. Y seguro que crea estilo y tendencia. Ríos se lo ha currado con el esfuerzo de un prioste, la ilusión de un chaval del grupo joven, la paciencia de un mayordomo y el saber estar que se le exige a un hermano mayor. De diez, don Félix. De diez.

Mensaje recibido

“Estamos perplejos con lo de Maruja. Te comento una cosa que entiendo que es bueno que la sepas. Están llegando incluso a advertir a las hermandades para que dejen de colaborar con Maruja. Ya sabes cómo funcionan algunos de este mundillo. Se trata de llamadas telefónicas diciendo que van a tener que hablar de alguna que otra hermandad si la colaboración con ella continúa”.

Algo falla

Juan Salas Tornero, el número 13 en la nómina de la Hiniesta, acudió el pasado domingo a votar en las elecciones en San Julián. ¡Y no pudo! Le exigían que acreditara la mayoría de edad y llevar más de un año apuntado a la cofradía. Don Juan lleva 77 años en de hermano, pero no constaba. El DNI no le sirvió de nada. Le dijeron que al no figurar la fecha de nacimiento en su ficha de hermano no lo pudieron meter en el censo porque “desconocían” si era mayor de edad o llevaba más de un año en la nómina. ¿No hay un representante eclesiástico que pueda resolver estas incidencias, al margen de que se deban revisar los censos previamente? En una cofradía del Martes Santo vimos una vez cómo se fue sin votar un señor que era el único fundador vivo. Algún remedio debería existir para estos casos, tal vez la intervención de dos testigos que con su firma avalen la identidad del votante ante el delegado eclesiástico.

Maruja Vilches cumplimenta a los Reyes de España en la visita que efectuaron a las Tres Mil Maruja Vilches cumplimenta a los Reyes de España en la visita que efectuaron a las Tres Mil

Maruja Vilches cumplimenta a los Reyes de España en la visita que efectuaron a las Tres Mil / M. G. (Sevilla)

El pertiguero

Primer golpe. Las cositas claras como el agua del jarrillo antes del chorrito de anís. Fue reprobable la gestión del IVA, fue un horror la gestión del dinero de las sillas y palcos y ha sido un ejemplo de imitación de las peores formas de la política el cese de la directora del Proyecto Fraternitas. Segundo golpe. ¿Y el cura Marcelino dirá algo? Es el delegado diocesano de Hermandades y Cofradías. Es hora de que meta en algunos temas. Tercer golpe. Ay, aquella visita del Rey a las Tres Mil Viviendas, cuando Don Felipe se dirigió a ella por su nombre y le pidió que diera las gracias a todas las hermandades. ¿Acaso provocó aquello celillos? Ay, ay, ay que me sabe... a Calisay. Llena ahí. Y ciriales arriba. ¿Será verdad que hay un proyecto para limpiar de sillas toda la calle Sierpes? ¿Y que sería el precedente para la apuesta por la calle Tetuán? Dicen, cuentan, aseguran que algo se mueve en este sentido. Desde luego no tiene solidez este Consejo para meterse en ciertas reformas, más allá de una reducción importante de asientos en Sierpes, un auténtico avispero.

El Lagarto de la Catedral: "Mi querido e inquieto Fiscal, si hace días que no ves a destacados miembros de la curia es porque están cumpliendo los protocolos de prevención por casos de Covid. Sí, en Palacio hay algunos despachos vacíos por este motivo. Pero esperamos que pronto vuelva a todo a la normalidad".