Guía

Rocío 2019: las siete maravillas por las que merece la pena ir

  • Siete propuestas para aprovechar a tope la estancia en la aldea del Rocío

La Virgen del Rocío hacia la ermita. La Virgen del Rocío hacia la ermita.

La Virgen del Rocío hacia la ermita.

El viajero que llegue a la aldea del Rocío se sorprende gratamente ante el espectáculo que ofrece el entorno natural que la rodea. Si se deciden a visitar este enclave descubrirá al menos siete maravillas de las que será difícil olvidarse.

Situada a los pies de la marisma del Parque Nacional de Doñana, la aldea del Rocío es un excelente punto de partida para conocer el parque nacional. 

En cuanto al interior de la aldea, podemos realizar algunas visitas interesantes. Estos son los planes, dentro y fuera de la aldea, elegidos para aprovechar al máximo la romería del Rocío.

1. Las entrañas de Doñana

La hermandad del Rocio de Jerez a su paso por Doñana. La hermandad del Rocio de Jerez a su paso por Doñana.

La hermandad del Rocio de Jerez a su paso por Doñana.

Quienes han decidido hacer el camino pueden aprovechar para explorar el parque nacional de Doñana siguiendo el itinerario que realizan las hermandades para acudir a la romería a través del Camino de la Raya Real, pasando por el bosque de pinares 'El Chaparral' hasta llegar al Vado del Quema. Esta experiencia no se olvida fácilmente.

2. El bautizo rociero

Bautizo rociero en el Quema. Bautizo rociero en el Quema.

Bautizo rociero en el Quema.

El paso por el Vado del Quema que realizan muchas hermandes de la provincia de Sevilla es un emblema, un lugar ansiado y esperado, un punto neurálgico del sentir y la devoción rociera. Este paraje de la localidad sevillana de Aznalcázar es testigo cada primavera del bautizo rociero, el estreno en la devoción de los nuevos romeros.

3. Caballos salvajes vigilan la aldea

Hace 25 años que el Rocío es considerado Aldea Internacional del Caballo por su ancestral vinculación con los equinos y por la alta concentración de ejemplares que se produce durante la romería.

Caballos en las marismas, ante la ermita. Caballos en las marismas, ante la ermita.

Caballos en las marismas, ante la ermita.

Además, la situación geográfica de la aldea, en una zona de marisma (la Virgen es llamada por sus devotoso como Reina de las marismas), permite observar caballos y potrillos salvajes durante todo el año, ejemplares que cada 26 de junio protagonizan la tradicional saca de yeguas.

4. Las hermandades por el puente

Puente del Ajolí. Puente del Ajolí.

Puente del Ajolí.

Justo antes de entrar a la aldea se encuentra el Puente del Ajolí o Puente del Rey, donde es tradición que se concentren muchos romeros para cantar al paso de los Simpecados, durante el Camino. En el pavimento pueden verse las placas con los nombres de las diferentes hermandades que lo atraviesan en su peregrinación al Rocío.

5. Visita a la Virgen del Rocío

Una vez dentro de la aldea es muy recomendable (por no decir obligado) la visita al interior de la ermita del Rocío, donde la Blanca Paloma aguarda a los peregrinos. Es un momento emocionante porque dentro se concentran muchas emociones: las de los que regresan a su cita con la Virgen, los que han cumplido con su promesa de conocer El Rocío, quienes se reencuentran con amigos de la niñez, quienes le encomiendan sus deseos, quienes han perdido recientemente a alguien querido o quienes han acudido por su fervor romero. Los sentimientos de todos se transforman en profundo silencio y devoción dentro de la ermita.

La Virgen del Rocío. La Virgen del Rocío.

La Virgen del Rocío.

En medio de este contagioso ambiente, la Virgen de los almonteños observa desde su privilegiada situación en su camarín. Esculpida a finales del siglo XIII, la imagen de la Pastora está enmarcada por un impresionante retablo del escultor Manuel Carmona y del tallista Antonio Martín Fernandez. La carpintería es del almonteño Matías Aceitón.

6. Descubriendo la ermita

Cuando salimos de la ermita por la puerta principal y miramos hacia el cielo, una gran concha del peregrino nos habla de toda las simbología que reúne este lugar.

Fachada principal de la ermita. Fachada principal de la ermita.

Fachada principal de la ermita.

La actual ermita de 1969, de estilo regionalista, fue proyectada por los arquitectos Alberto Balbontín Orta y Antonio Delgado Roig con planta de cruz latina, tres naves, un triforio y al fondo, la capilla mayor.

Sus orígenes se remontan al siglo XIV. El Libro de la montería de Alfonso XI alude a la "ermita de Santa María de las Rocinas".

Antes de partir de este sagrado lugar puede encender una vela en la nueva capilla vótiva para encomendarse a la Virgen en una de de las dependencias próximas al Santuario. Miles de peregrinos cumplen a diario con este rito.   

7. El Acebuchal, un olivar centenario

El Monumento Natural Acebuches del Rocío es un conjunto de olivos silvestre centenarios que se conserva en la conocida como Plaza del Acebuchal. 

Acebuches de El Rocío. Acebuches de El Rocío.

Acebuches de El Rocío.

La importancia de estos acebuches estriba en que se conservan como un reducto del bosque autóctono mediterráneo y algunos de ellos son muy longevos como el que denominan El abuelo, considerado el ser vivo más viejo de Doñana con una edad estimada en más de seiscientos años.

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