Carolina Navarro | Jugadora profesional de pádel

“La clave del pádel es que desde el primer día lo disfrutas”

Carolina Navarro. Carolina Navarro.

Carolina Navarro.

Del 5 al 8 de diciembre, Carolina Navarro estuvo en Egipto, donde realizó una exhibición frente a las pirámides de Giza, en El Cairo, organizada por World Padel Tour. Nunca se hubiera imaginado jugar en un escenario tan espectacular pero el pádel está llegando a todos los rincones del planeta gracias, en gran parte, a la labor de difusión, los eventos y torneos que están haciendo desde este circuito profesional. “En Egipto ya tienen algún club, el pádel se está jugando en medio mundo y ha evolucionado muchísimo a nivel europeo”, dice la jugadora, que se ha mantenido durante nueve años y 11 meses como número uno del mundo.

–¿Qué tiene el pádel que engancha a tanta gente?

–Los ingredientes son varios. Primero que es muy fácil de aprender, que cualquiera puede jugarlo independientemente de su edad y su condición física, desde pequeños a gente mayor, y luego es muy sociable. Es fácil y divertido, lo tiene todo.

–Para muchos es la excusa perfecta para la cerveza posterior...

–Sí, totalmente. La gente juega al pádel para poder tomarse luego la cerveza.

–¿Qué supone estar durante 9 años como número uno?

–Pues una satisfacción después de tanto esfuerzo.

–Y sacrificio, ¿no?

–Sí. Hay un tópico que es cierto, eso de que más difícil que llegar es mantenerse. Sí que es muy difícil. Van pasando los años, te cuesta cada vez más ir a entrenar, la gente viene apretando mucho, te cansas más porque eres mayor, pero la experiencia es un grado en el pádel y la estoy aprovechando. Es mucho esfuerzo, pero cuando estás ahí lo disfrutas. Ahora también lo vivo desde el otro lado, con pequeños objetivos y retos para seguir e la lucha.

–¿Se puede vivir del pádel siendo deportista de élite?

–Ceci [Cecilia Reiter] y yo tenemos la suerte de tener patrocinadores que nos ayudan, que año a año confían en nosotras y hacen que podamos vivir de jugar al pádel. Pero cuando nos retiremos no tendremos la vida solucionada como puede pasar en el tenis, por ejemplo. Trabajaremos como todo el mundo.

–¿Para una mujer es más difícil todavía?

–Desgraciadamente sí. Es cierto que está cambiando mucho, que a la mujer se la valora más y se le da mayor visibilidad, pero todavía siguen habiendo diferencias. Se acortan poco a poco, aunque aún hay mucha desigualdad. Salimos menos en medios de comunicación, los patrocinadores pagan menos y en los torneos cobras menos.

–Qué injusta es esa brecha...

–Así es y pasa en todos los deportes. Nosotras pagamos lo mismo a los entrenadores, los viajes nos cuestan lo mismo y tratamos de hacerlo igual que ellos, lo mejor posible. Es cierto que en los últimos años se está mejorando mucho. El World Padel Tour nos ha mejorado bastante el tema económico, ha hecho un torneo exclusivamente femenino y nos están dando más visibilidad. No se puede pasar de una brecha enorme a nada y eso se está mejorando poco a poco y la idea es que sigue así.

–¿Falta aún mucha visibilidad?

–Sigue faltando y las deportistas destacadas que la han tenido ha sido porque la prensa no ha tenido más remedio. Medallas olímpicas, campeonas del mundo... los titulares se lo han ganado a pulso. Pero sí es verdad que hay ya muchas deportistas referentes en España y en el mundo que hacen que esto cambie. Igual que está pasando con el fútbol en la Liga. Las chicas se han plantado, están pidiendo un sueldo mínimo, que las consideren deportistas... Poco a poco estamos saliendo de la sombra. Era impensable no hace tanto. Antes ser deportista mujer era algo raro y ya se está empezando a valorar el esfuerzo que hacemos.

–¿Hay que animar a las jóvenes a participar en un mayor liderazgo femenino?

–Espero que llegue un momento en el que no haya que luchar por eso, que sea algo normal, una realidad.

–¿Una parte importante de su labor es el deporte inclusivo?

–Sí. El proyecto nace en 2008. Mi hermana y una amiga hicieron un curso de monitor de pádel adaptado y les llegó al alma. Crearon una escuela en Málaga. Empezaron pocos, pero la escuela se hizo más grande y ya tenemos a 70 chicos. Hace tres años creamos también la asociación Palas Para Todos con el objetivo de seguir ayudando.

–¿Atienden a todo tipo de capacidades?

–Tenemos a alumnos con síndrome de Down, autismo, parálisis cerebral... Es una pasada ver cómo los chicos mejoran a nivel físico, mental y social. Tenemos ya un profesor de pádel con síndrome de Down y hemos hecho el segundo torneo benéfico Palas Para Todos. Soy la presidenta de la asociación y trato de ayudar en lo que puedo, consiguiendo patrocinadores, que nos cedan material para ellos. También los hemos llevado a exhibiciones del World Padel Tour, entre finales y semifinales.

–Supongo que habrán sido experiencias inolvidables para ellos...

–Han sido inolvidables, los participantes nos han llegado a decir que ha sido lo mejor de su vida. Es súper gratificante el poder ayudarlos, ver cómo disfrutan, qué les gusta el pádel y cómo se lo pasan. Eso me llena más que ganar cualquier torneo.

–¿Qué les aporta el pádel?

–Es un deporte muy fácil de aprender, están cerca de la red, la pala es pequeñita, es más sencillo darle a la bola. Eso le pasa a cualquiera, tenga o no discapacidad. Cualquiera es capaz de meterse el primer día en la pista y divertirse. Ésa es la clave del pádel, que desde el primer día lo disfrutas.

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