Aziza Bennani. Embajadora de Marruecos en la Unesco

"Necesitamos una educación global para la ciudadanía"

  • Aziza Bennani (Rabat, 1943) es uno de los tres candidatos a la Dirección General de la Unesco cuando se retire Koichiro Matsuura, una elección prevista para octubre de 2009. Desde hace nueve años es embajadora de Marruecos ante la Unesco. Ha sido secretaria de Estado de Cultura del Gobierno marroquí y la primera mujer decana en la universidad de su país. Doctora en Letras y Literatura hispánica, hizo sus tesis doctorales sobre Pedro Antonio de Alarcón y Carlos Fuentes. Es presidenta de la sociedad de hispanistas marroquíes. También es consejera de la Fundación Tres Culturas del Mediterráneo, de Sevilla, y de la Fundación del Legado Andalusí, de Granada. Esta semana ha participado en los Cursos Internacionales de la Universidad de Málaga dedicados a Marruecos. Su conferencia versó sobre "lo cultural para eliminar barreras en el Mediterráneo".

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¿Qué opina de la Unión Mediterránea del presidente Sarkozy?

Parece tener menos alcance que el proceso de Barcelona de 1995.  El proyecto tiene un objetivo alentador. Se han lanzado iniciativas de energía solar, descontaminación del mar, autopistas terrestres y marítimas, prevención de catástrofes, universidad euroárabe y desarrollo de empresas. 

¿Echa algo de menos? 

No sabemos cómo se van a hacer las cosas ni con qué dinero. En cuanto a los temas, echo de menos asuntos relacionados con lo cultural y la cuestión de género.

Se interesa en especial por la juventud y la educación. 

Sí, porque se suele ver a la juventud como un problema y puede ser la solución del entendimiento entre culturas. Necesitamos un nuevo tipo de educación para la ciudadanía, global, que nos prepare a vivir con los otros. Una educación para la cultura de la paz. 

¿En qué consistiría? 

Educar con valores comunes en el respeto alos derechos humanos, la libertad o la igualdad de género. 

¿Está contra el choque de civilizaciones? 

Rechazo el choque de las civilizaciones. Estoy por una ética de la interculturalidad, que rechace el fanatismo y la violencia, y que destaque el humanismo de todas las culturas. En definitiva, lo que recoge el proyecto de la Alianza de Civilizaciones.

Al presidente Zapatero se le tachó de ingenuo en España por lanzar ese proyecto. 

Es un proyecto avalado por Naciones Unidas, copatrocinado por Turquía, que cuenta con la adhesión de más de 80 países. Necesitamos nuevas formas de pensamiento, resolver el déficit de conocimiento entre culturas. 

Es una vieja aspiración. 

Claro. Ya lo dijeron antes, por ejemplo, Averroes, y Américo Castro, Juan Goytisolo, Blanco White, Mohamed Arkoun o Régis Debray. 

Pronuncia mucho la palabra paz. 

Los grandes enemigos de la paz son el déficit de educación y la pobreza. 

En Marruecos, con un 38% de la población menor de 14 años, el problema de la educación es de primer orden. 

En todo el sur del Mediterráneo, una parte importante de la población es muy joven. Y se necesitan medios, no sólo para educar a secas, sino para una educación de calidad y para una buena formación de los maestros. 

Usted receta cultura para todos los males del mundo.

Uno de los fundadores de la Unión Europea, Jean Monnet, decía al final de sus días "si volviera a empezar, comenzaría por la cultura, en vez de por la economía".

¿Y el papel de la mujer? 

En todo el mundo las mujeres son las primeras víctimas de todo: de violencia de gé nero, el analfabetismo, la pobreza. En la competición del mundo globalizado, no se puede dejar a la mitad de la humanidad fuera. 

En Marruecos se cambió en 2004 el Estatuto de la Mujer de 1958. 

Se pensaba que era un texto sagrado, que no se podía reformar, pero resultó que era un texto profano de la época de la independencia. 

Con el Estatuto, la mujer pasaba de la tutela del padre a la del marido. 

Entonces se podía casar con 15 años ahora con 18. El nuevo Código de la Familia permite el divorcio y no la repudiación y prácticamente impide la poligamia. 

¿Está a favor de las cuotas femeninas? 

Antes no me parecía democrático. Pero una cuota de acompañamiento, no definitiva, me parece bien. Gracias a las cuotas hemos pasado del 0,06 al 10% de mujeres en el Parlamento marroquí. 

En España, una joven ministra se ha pronunciado contra el velo en las musulmanas. 

Lo considero una cuestión personal. Aquí en Europa era costumbre de las mujeres llevar pañuelos en la cabeza. Y de eso se trata es casi una moda. Sería discriminatorio si lo impone la autoridad o la familia. Pero no, si la mujer lo elige libremente. 

¿Cómo puede explicarse un fenómeno como el del terrorismo islámico? 

Es muy complejo. Una mezcla de varios factores, entre ellos la ignorancia y la injusticia, que han creado una ideología nueva. 

Identifica Mediterráneo y civilización.

El Imperio Romano lo unió bajo lengua, derecho y moneda comunes.  Creo que hoy día la cultura mediterránea es más amplia que el concepto de latinidad. A Régis Debray no le gusta y ha inventado el término latinitud, de la misma manera que Léopold Senghor acuñó el concepto de negritud. 

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