Clegg llama a Soraya, el UKIP pide una visita real y Picardo echa más leña al fuego

Las autoridades gibraltareñas aclaran que permitirán pescar si es bajo su legislación.

Picardo exige a Reino Unido una protesta contundente ante España
Picardo exige a Reino Unido una protesta contundente ante España
R. A. / Londres · Algeciras · Madrid

Gibraltar, 18 de agosto 2013 - 16:37

A la espera de que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, dialogue sobre el conflicto diplomático con Reino Unido con su homólogo en la Comisión Europea, el luso José Manuel Durao Barroso, el frente político sigue activo a ambos lados y también en clave de política doméstica. El viceprimer ministro británico, Nick Clegg, trasladó el viernes a la vicepresidenta del Gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, su "preocupación" por la situación en la frontera de Gibraltar en una conversación telefónica, confirmó hoy a Efe un portavoz de su gabinete.

Si bien Londres aseguró que continúa apostando por una solución dialogada al contencioso con España, esta semana anunció que evalúa iniciar acciones legales "sin precedentes" al considerar que los controles a los que se somete a los vehículos en la frontera de Gibraltar vulneran la legislación europea. Por ese motivo, El Gobierno británico pidió a Bruselas que envíe a un equipo de control a la zona para "reunir pruebas" de que esos controles son "desproporcionados".

Paralelamente, El eurodiputado británico William Dartmouth, miembro del ultraderechista Partido de la Independencia del Reino Unido (UKIP), propuso ayer que un miembro de la familia real visite Gibraltar para defender la soberanía de Londres sobre este territorio. Dartmouth, que representa en el Parlamento Europeo a la circunscripción de Suroeste de Inglaterra y Gibraltar, lamentó que el premier David Cameron haya tenido que ir "como un mendigo" a la Unión Europea para pedirle que medie en el conflicto y que España ponga fin a su "acoso". Esta petición, en su opinión, "sólo demuestra la inoperancia de una nación orgullosa en su día".

Lejos de calmar los ánimos, el ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, reiteró su negativa a eliminar el arrecife artificial de cemento en aguas disputadas entre España y el gobierno del Peñón argumentando que "el infierno se congelaría antes de que el gobierno gibraltareño remueva alguno de esos bloques", según declaraciones publicadas ayer por la cadena británica BBC. Asimismo, el Gobierno gibraltareño aseguró en un comunicado que los pescadores españoles pueden seguir pescando en aguas cercanas al Peñón "siempre y cuando lo hagan de conformidad con la legislación de Gibraltar".

El clave doméstica, el secretario para asuntos de la Unión Europea del PSOE, Juan Moscoso, señaló que no entiende que los gobiernos británico y español no se hayan reunido cuanto antes para intentar solucionar de manera bilateral una crisis que "está yendo a más" a consecuencia de la "escalada de declaraciones y de mensajes cruzados que se intercambian". Para Moscoso, la UE es "un buen marco" para que ambos países se encuentren de manera "bilateral y directa".

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