'caso palma arena'

Matas, de gestor político a multimillonario

  • De familia humilde y con pasado republicano, Jaume Matas consiguió hacerse con un palacete en la zona noble de Palma de Mallorca mientras mantenía un sueldo de 7.000 euros

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De prometedor gestor político a imputado en un gran escándalo de corrupción en el marco del que tendrá que pagar una fianza de tres millones de euros si quiere evitar la prisión preventiva, Jaume Matas, dos veces presidente del Gobierno balear y ex ministro de Medio Ambiente (2000-2003) se ha convertido en un problema para el PP. La fianza fijada por el juez es la más alta en la historia de la Justicia española. Pero el instructor del caso Palma Arena, José Castro, como el fiscal, cree que es la única que podría evitar la fuga de quien entre 2003 y 2007, coincidiendo con su segunda presidencia del Gobierno balear, se convirtió en multimillonario mientras cobraba un sueldo mensual de 7.000 euros.

Procedente de una familia humilde y republicana, Matas terminó viviendo a cuerpo de rey en un palacete del siglo XVI que reformó suntuosamente durante su presidencia balear en el centro histórico de Palma de Mallorca, el barrio de las familias poderosas de la ciudad. Allí trabajaba una asistenta con cofia, de las paredes colgaba un Miró y también esculturas y telas compradas por su Gobierno para formar parte de colecciones públicas. La escobilla de un retrete costó 375 euros. Matas compró ese palacete por 950.000 euros. Su valor real era de 2,5 millones. La Fiscalía sostiene que en la operación de compra, a Matas le rebajaron la diferencia de 1,5 millones de euros mediante el cohecho: arquitecto, vendedor y abogados habrían logrado contratos con el Ejecutivo que dirigía. Hay además pagos que no se pueden justificar. El Ministerio Público apunta a dinero negro. Matas triplicó sus bienes en cinco años: de 152.805 euros en 2003, la familia pasó a tener 495.715 en 2007. Él sólo reconoce como propio el palacete, pero según la Fiscalía, es propietario de viviendas de Palma, Sa Colònia y Madrid, en las que habría puesto a amigos y familiares como titulares.

"Resulta imposible que con los ingresos declarados por la familia Matas-Areal pueda acumularse tal patrimonio y más imposible aún si se hacen compatibles tales adquisiciones con un tren de vida de absoluto derroche y ostentación", indica el auto del juez, que además de "burlarse de los simples mortales" con las explicaciones que el antiguo barón del PP le ha dado en su declaración como imputado. Una parte de esa fortuna podría proceder de la construcción del velódromo Palma Arena, que da nombre al caso judicial del que más se habla ahora en España. Presupuestada en algo más de 40 millones, la construcción del recinto deportivo supero finalmente los 100 millones de euros.

Nacido en Palma de Mallorca el 5 de octubre de 1956, Matas estudió Ciencias Económicas y Empresariales en Valencia. Sacó después una plaza de funcionario en las Islas Baleares, como jefe del Servicio de Financiación Autonómica. Y fue en 1989 cuando se inició en la política en el PP. En 1993 fue nombrado director general de Presupuestos de la Consejería de Economía y Hacienda. Y en 1996 se convirtió en presidente del Gobierno balear, hasta 1999. Después fue llamado a Madrid por Aznar, que lo hizo ministro de Medio Ambiente. Al frente de esa cartera sacó adelante el Plan Hidrológico Nacional. En 2003 inició un segundo mandato al frente del Ejecutivo autonómico en el que su gestión lo ha llevado ahora ante la Justicia, imputado por 12 delitos de corrupción. "Parece evidente que en los últimos años su nivel de vida cambió", dicen entre bastidores populares. Su mujer, de hecho, se iba a la compra con billetes de 500 euros .

Ninguna primera figura de su partido, del que se ha dado de baja voluntariamente para "no perjudicarlo políticamente", ha salido en defensa abierta de Matas, que tras no lograr revalidar la Presidencia balear en 2007 se marchó a trabajar a Estados Unidos, donde trabajaba como asesor de PricewaterhouseCoopers hasta que el juez Castro le retiró el pasaporte. Y eso que Matas era muy amigo de Mariano Rajoy. De hecho, las familias de ambos veraneaban juntas en las Baleares. Su relación es ahora inexistente. Las únicas declaraciones que ha hecho Mariano Rajoy sobre los problemas de Matas con la Justicia son pocas, pero elocuentes: "Le deseamos lo mejor al señor Matas y que se defienda y... En fin, si puede, que demuestre su inocencia".

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