El PP empieza a investigarse
Rajoy anuncia mano dura con la trama de espionaje en Madrid, "sea quien sea el responsable", mientras De Cospedal recaba los testimonios de Aguirre y Granados
El escándalo sobre la trama de espionaje a altos cargos en la Comunidad de Madrid ya se investiga en dos vías. La primera, por la vía judicial, comenzó ayer con la citación por parte del fiscal superior de la Comunidad, Manuel Moix, del periodista del diario El País que destapó la trama, que aportó documentación con la que elaboró su información. La segunda corresponde al PP, que simultáneamente inició la investigación interna que encargó la víspera Mariano Rajoy.
La responsable de la investigación es su número dos, María Dolores de Cospedal, que desveló ayer que con ese fin ha mantenido ya contactos personales con la presidenta, Esperanza Aguirre, con el consejero de Interior, Francisco Granados, y con el ex consejero Alfredo Prada. "Ya he hablado con Aguirre, no con el vicepresidente (Ignacio González). La presidenta me dice que no tenía conocimiento de este asunto y yo la creo. ¿Cómo no la voy a creer?, claro que la creo", declaró De Cospedal, que garantizó que actuará con "diligencia" y "prudencia" en este caso.
En rueda de prensa, De Cospedal indicó que ha habido "militantes y cargos públicos" de su formación que "han sido espiados", algo que, a su juicio, "es muy grave y de especial trascendencia e inaceptable" para el PP. Tras subrayar que su formación tiene "una trayectoria intachable" a la hora de no permitir este tipo de actuaciones, recalcó que el PP mantendrá su "compromiso con la claridad, la trasparencia y con el buen hacer de todo el mundo" porque es "absolutamente indignante" que se espíe a altos cargos. De Cospedal reveló que las conclusiones de su investigación irán al Comité de Derechos y Garantías para que si procede se depuren responsabilidades.
Tras las declaraciones que realizó la víspera el vicesecretario de Comunicación, Esteban González Pons, apuntando a la implicación del Ministerio del Interior, De Cospedal volvió a apelar a la prudencia y afirmó que "hoy" se está en "un momento procedimental distinto" porque la dirección nacional del PP "ha abierto un expediente" para recabar información.
Habló también ayer el líder del PP, Mariano Rajoy, quien confirmó que actuará de forma "fulminante" si se confirma la presunta trama, "sea quien sea" el responsable, pero rechazó hacerlo antes de que se confirmen las informaciones porque, dijo, "podría cometer la injusticia de condenar a un inocente". Reconoció también que este asunto le "preocupa" y que no le hace "ninguna gracia", por lo que tomará decisiones con "contundencia" si se confirman las informaciones que han salido a la luz. "Nuestros 10.400.000 votantes y nuestros 700.000 militantes tienen derecho a que se actúe con contundencia", subrayó. Rajoy también respondió al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, que instó a los populares a mirar a otro lado en lugar de hacerlo a Interior. "Si lo sabe, que me lo diga porque lo haré", reclamó Rajoy.
Por su parte, el consejero madrileño de Interior, Francisco Granados, pasó del "no existe ninguna organización de espionaje" en el Gobierno regional a "tampoco puedo decir que los seguimientos no se hayan producido desde dentro". Sin embargo, Granados se escudó en que "la Comunidad es muy grande", con unos 175.000 funcionarios, por lo que prefirió no descartar "absolutamente nada". Lo que sí dejó claro es que no se ha planteado en ningún momento dimitir por este asunto, al tiempo que desveló que ha "apretado las tuercas" a los miembros de su Departamento para averiguar si saben algo sobre todo este asunto, reiterando que desde la Comunidad no se ha montado ningún servicio secreto.
Granados consideró además que detrás de los seguimientos hay "alguien muy poderoso", porque hacer un seguimiento hasta Colombia al vicepresidente madrileño, Ignacio González, "requiere un gran despliegue de medios".
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