Rajoy recupera el tono más duro y exige una reacción ante la crisis

"Por este camino vamos mal", afirma tras quejarse de que Zapatero se niegue a aceptar su ayuda y las propuestas económicas reiteradamente ofrecidas

Mariano Rajoy preside la última reunión de la cúpula del Partido Popular en Madrid.
Mariano Rajoy preside la última reunión de la cúpula del Partido Popular en Madrid.
Otr Press / Pontevedra

16 de agosto 2008 - 05:05

"Yo creo que por este camino vamos mal". Ése es el análisis que hace el presidente del PP, Mariano Rajoy, sobre las medidas aplicadas por el Gobierno para hacer frente al frenazo de la economía. Consciente de la responsabilidad que el aumento del precio del petróleo ha tenido en la situación económica, Rajoy se mostró partidario de abrir un debate sobre la energía nuclear para evitar que la dependencia energética crezca.

El Gobierno se ha limitado, según el dirigente gallego, a dar "palos de ciego" ante la "galopante" crisis, manifestando "una incapacidad absoluta" para presentar un paquete de medidas que "de verdad transmita confianza y genere credibilidad". El veredicto es duro: el Gobierno "lo está haciendo mal" y no acepta la ayuda del PP para salir de la situación cuanto antes.

Rajoy volvió a ofrecer su colaboración y avanzó que su grupo parlamentario someterá a debate a partir de septiembre las recetas que ha propuesto para salir de la crisis. "Plantearemos el debate una a una, para que el Gobierno diga por qué no las acepta, pero desde luego la oposición ha cumplido con su obligación, ha hecho propuestas y, además, le ha ofrecido colaboración en este asunto", resaltó, para insistir en que el Ejecutivo "lo está haciendo mal" porque cuenta con "un capitán que no sabe qué tiene entre manos".

Tras acusar al jefe del Ejecutivo de haber "engañado" a los españoles negando la recesión durante meses, afirmó que un año después de que aparecieran los primeros síntomas de lo que podría suceder por la crisis hipotecaria de las subprime en Estados Unidos, el Gabinete de Zapatero "sigue sin tomar medidas económicas de calado". "El área económica del Gobierno ha estado parada y además ha estado en disputa constante. Así es imposible generar confianza". Es más, señaló que la sensación que transmite el Ejecutivo es de "agotamiento".

Rajoy enumeró las principales acciones que acometería el PP. En primer lugar, apostó por la austeridad en el gasto público y criticó que en 2009 ese gasto se incremente otra vez por encima del crecimiento nominal de la economía. En segundo lugar, urgió a dar un mensaje de confianza a las pymes -suponen el 80% del empleo- bajando el Impuesto de Sociedades al 20%. Como tercera medida, Rajoy defendió subir las deducciones en el IRPF a aquellas personas que pagan intereses de créditos hipotecarios, que cifró en más de ocho millones. Igualmente, abogó por un mercado de trabajo más flexible y al mismo tiempo más seguro para los trabajadores, apostando por los contratos indefinidos; llevar a cabo un plan anual de competitividad, dar más importancia al I+D+I y la formación; y defender la conciliación de la vida laborar y familiar.

El presidente del PP criticó también el plan de ahorro energético que promueve el ministro de Industria, Miguel Sebastián, y apostó por abrir un debate sobre la energía nuclear, máxime cuando el Gobierno "no ha planteado alternativas". Destacó que el 80% de la energía de Francia -país del que España importa- procede de la nuclear y añadió que otros países como Marruecos o Reino Unido "están construyendo o han anunciado centrales nucleares".

stats