Muchos proyectos Pocas novedades

La campaña electoral ha estado caracterizada por la ausencia de crispación y enfrentamientos y por la aparición sorpresiva de las movilizaciones de la plataforma 15-M · Los ciudadanos han recibido un aluvión de propuestas

Melchor Mateo

20 de mayo 2011 - 07:36

HACE unos cuantos meses, el PP y PSOE se enfrascaron en una fuerte polémica que se inició tras una denuncia de la ya candidata socialista,Marta Meléndez, a la Junta por el cobro de unos conceptos durante su baja maternal. Eso derivó en acusaciones de enchufismo por parte del Partido Popular hacia la propia Meléndez y la contra amenaza del secretario local de los socialistas, Federico Pérez Peralta de poner el ventilador para esparcir toda la porquería si tocaban a uno de los suyos.

La esperanza de que pudiera haber una campaña electoral limpia en la que primaran las propuestas por encima de los reproches parecía una utopía, pero a veces parece que los milagros existen.

José Antonio Griñán, el presidente de la Junta de Andalucía, recomendó a Marta Meléndez que huyera de la crispación en la campaña y ésta lo ha seguido a rajatabla. En el otro lado, iniciativas como los famosos billetes de 500 euros con la cara de Román que editó el PP hace cuatro años han brillado por su ausencia, afortunadamente. El PP también ha tenido muy claro que metiéndose en el fango tenía mucho que perder y muy poco que ganar si están las cosas tan claras como se presupone.

Después de aquel conflicto, la crispación no ha salido del Ayuntamiento y del salón de plenos. Ni siquiera en el único debate en el que participaron todos los candidatos de los partidos que tienen actualmente representación municipal, el organizado por Diario de Cádiz y Onda Cádiz TV, llegó la sangre al río.

En ese ambiente de fair play, como lo calificó ayer el secretario local de los socialistas, Federico Pérez Peralta, se ha desarrollado una campaña sin muchos sobresalto, con muchas ideas, muchas ya vistas y otras menos novedosas y con pocos pesos pesados de la política nacional y regional por la capital gaditana.

De hecho, salvo la ministra de Asuntos Exteriores, Trinidad Jiménez, por los socialistas; el presidente del Partido Popular en Andalucía, Javier Arenas y el responsable nacional de Economía de esta formación, Cristóbal Montoro; y el coordinador regional de Izquierda Unida, Diego Valderas; el resto de las presencias han sido personas de tercera fila. La sensación es que los grandes partidos han puesto a Cádiz el cartel de que todo el pescado está vendido y han decidido poner sus miras y esfuerzos en otras plazas donde las cosas tienen más incertidumbre.

Todos los partidos se han esforzado en presentar sus programas electorales con el tema de la creación de empleo y la lucha contra el paro por bandera. En este sentido proponen una serie de medidas directas para este asunto pero aclaran que cualquiera de las propuestas que han presentado en esta campaña están dirigidas al empleo.

Para esta campaña no hay una propuesta estrella que haya sobresalido por encima de las demás. No hay un soterramiento o una Plaza del Mar por medio como en otras ocasiones.

Y la campaña ha tenido un no invitado de excepción cuyas consecuencias en las elecciones todavía no están nada claras. La irrupción de la plataforma 15-M o Democracia Real Ya y sus reclamaciones con el actual sistema han cogido con el paso cambiado a los políticos de los grandes partidos.

El Partido Popular ha centrado su campaña en tres frentes. El primero es que Teófila Martínez es la que debe protagonizarlo todo. Es su imagen de marca. En sus propias filas se sabe que todo el equipo queda supeditado a la líder, que en cierta medida es la garantía de la gran cantidad de votos que obtienen.

El segundo de los frentes es el antes y después, es decir, el Cádiz antes de Teófila y el actual con ella en el sillón de San Juan de Dios. Los defensores dicen que es la demostración de una gestión eficaz; los detractores que, ante la falta de ideas, sólo mira al pasado.

El tercero es el de las propuestas, donde una buena parte de ellas están centradas en el Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) que está apunto de entrar en vigor con la reordenación de la Zona Franca como punta de lanza. Sin embargo, no hay una propuesta estrella como gran reclamo.

La socialista Marta Meléndez ha aprendido el oficio a pasos agigantados y ha rayado a una altura mejor de la que esperaban los propios populares. Con su equipo ha lanzado numerosas propuestas y en los actos públicos ha crecido mucho. Sin embargo, el PSOE sigue contando con el hándicap de que la marca no vende ahora mismo y de que se enfrenta a Teófila Martínez, uno de los valores más seguros del PP en cuanto a votos.

Ha lanzado algunas propuestas interesantes como el Centro de Interpretación al Mar, aunque para contentar a la Autoridad Portuaria, ha capado parcialmente la mejor propuesta que dejó su antecesor, la Gran Plaza del Mar.

Sebastián Terrada, de Izquierda Unida, tiene que jugar una vez más contra la fuerza del bipartidismo. En las filas izquierdistas están convencidos de que van a crecer. La campaña ha tenido un corte más tradicional que la de otros partidos, pero más allá de la forma, en el fondo traen algunas propuestas interesantes como las bonificaciones fiscales en determinados conceptos.

Unión, Progreso y Democracia (UPyD), con Manuel Pérez Fabra, ha tratado de salirse del guión y ha hecho una campaña original donde le han dado un gran protagonismo a las nuevas tecnologías y al encuentro directo con los vecinos a través de unos mítines casi improvisados.

El Partido Andalucista ha presentado a Enrique Martínez Sabino, que ha tratado de sacar petroleo ante la falta de medios, pero la realidad es muy dura.

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