Casa de Hannover La guerra de los Hannover

  • El distanciamiento entre Ernesto de Hannover y su primogénito cada vez es más grande.

Ernesto de Hannover, en la boda de su hijo pequeño, Christian, en Lima.

Ernesto de Hannover, en la boda de su hijo pequeño, Christian, en Lima. / Efe

La Casa de Hannover continúa tambaleándose. Esta semana, el príncipe Ernesto Augusto Junior, primogénito del todavía marido de Carolina de Mónaco, y su mujer, Ekaterina Maklysheva, han anunciado que su primer hijo varón, nacido el pasado 16 de marzo, se llamará simplemente Augusto y no llevará Ernesto como primer nombre, tal y como han sido bautizados desde 1845 las últimas cinco generaciones de jefes de la Casa Hannover –solo los hijos varones heredan la jefatura de la saga familiar–. Lo que podría obedecer al capricho de los padres es en este caso un síntoma de la disputa que mantienen desde hace años el actual jefe de la casa, Ernesto Augusto de Hannover, y su primogénito.

Ernesto Augusto, primogénito de Ernesto de Hannover, y su esposa. Ernesto Augusto, primogénito de Ernesto de Hannover, y su esposa.

Ernesto Augusto, primogénito de Ernesto de Hannover, y su esposa. / Getty

Según ha revelado la revista alemana Bunte, el todavía marido de Carolina de Mónaco se niega a reconocer a su nuevo nieto como heredero legítimo de la Casa Hannover. En consecuencia, el bebé ha sido bautizado solamente como Augusto de Hannover, rompiendo con la vieja tradición familiar.Recordemos que, el pasado diciembre, Ernesto de Hannover le declaró la guerra a su hijo por su intención de ceder al Estado el castillo de Marienburg, sede la Casa Hannover y pozo para las finanzas de la familia por su costoso mantenimiento. El príncipe incluso llegó a amenazarle públicamente con pelear el control del castillo en los tribunales, una disputa entre padre e hijo que frenó la venta de Marienburg y que ni siquiera los recientes problemas de salud de Ernesto de Hannover, operado de un tumor en el cuello el pasado febrero, han logrado salvar. Tampoco el nacimiento del bebé, al que su abuelo todavía no conoce. Ni a su nieta mayor.

En 2017, después de la boda del príncipe Ernesto Augusto Junior con la modelo y diseñadora rusa Ekaterina Malysheva, Ernesto de Hannover ya le pidió a su hijo que le devolviera el castillo y las demás propiedades que le había donado en 2004. El aristócrata, que no asistió al enlace de su hijo, dudaba de las intenciones de su nuera y quería impedir que el patrimonio de los Hannover acabara en manos de la familia rusa de Ekaterina. "Está en riesgo el futuro de la familia", llegó a declarar al diario alemán Handelsblatt.

Con el único que todavía mantiene una relación más o menos cordial es con su hijo pequeño Christian, a cuya boda en Lima sí que asistió recientemente. Sus diferencias con Ernesto Junior son las más acusadas, pero tampoco Alexandra, su hija con la princesa Carolina, se libra del distanciamiento con su padre, ya que apenas se ven desde hace varios años.

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