¿De dónde procede la fiesta? Halloween no viene de Estados Unidos

  • Dulceida y Paula Echevarría han popularizado esta celebración en España, que proviene de los celtas y tiene más de dos mil años.

Halloween ya está aquí. Esta noche algunos mostrarán eufóricos sus últimas adquisiciones en las tiendas de disfraces, mientras otros se recluirán en sus casas. En España, muchos creen que esta fiesta es un producto más de Estados Unidos, pero no es así. ¿Cómo surgió en realidad esta costumbre? Paula Echevarría y la influencer Dulceida en nuestro país son fanáticas de esta celebración, y en realidad no tienen nada que envidiarle a Heidi Klum, cuyo disfraz y maquillaje suelen crear tendencia el día más terrorífico del año. “Halloween era una de las cuatro fiestas celtas más importantes”, explica Michelle Dunne, historiadora en la universidad Ciudad de Dublín, que también investiga sobre el folklore irlandés. Samhain, como se llama en irlandés, se remonta a hace más de dos mil años y marcaba el comienzo del invierno el 1 de noviembre. Entonces se creía que la víspera de la fiesta los espíritus vagaban por la tierra porque la frontera hacia el reino de los muertos se difuminaba esa noche. “Antes de irse a la cama, se encendía un fuego en la cocina y se preparaba comida para los antepasados por si regresaban”, cuenta Dunne. Por eso, Halloween se sigue celebrando el 31 de octubre. El nombre se creó a partir de la denominación inglesa de la noche de Todos los Santos: all hallow’s eve. Inmigrantes irlandeses introdujeron la costumbre a finales del siglo XIX en Estados Unidos, desde donde más tarde acabó exportándose de vuelta a Europa. En Estados Unidos, Halloween es sobre todo una fiesta en la que se juntan familiares y vecinos. Los niños recorren las casas disfrazados y los edificios suelen estar decorados con calabazas y telas de araña. “Un puñado de caramelos para un niño de seis años es el equivalente de un BMW M3 para alguien de 40”, escribió el periódico Louisville Courier Journal sobre el significado que tiene Halloween para los niños estadounidenses. Para la mayoría de los adultos de este país, es cuestión de honor tener dulces suficientes en casa por si los pequeños llaman a la puerta. Antes de la fiesta, los supermercados tienen ofertas con todo tipo de chucherías. Además de los dulces para los niños, los padres suelen tomarse un vaso de vino o una salchicha con sus vecinos. En Norteamérica Halloween es también una ocasión para confraternizar con el vecindario. Aunque para la investigadora cultural Monique Sheer, el hecho de que el 31 de octubre la gente se disfrace de calabaza o de fantasma en toda Europa sí que se debe a la influencia de Hollywood. “Aquí vemos mucha cultura popular estadounidense”, dice en alusión a las películas y series que han popularizado esta celebración.

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