Obituario

Fallece Emilio Molina, artífice de la Sevilla del 92

Emilio Molina (segundo por la izquierda) cuando en 2008 se celebraron los 25 años de la Gerencia de Urbanismo Emilio Molina (segundo por la izquierda) cuando en 2008 se celebraron los 25 años de la Gerencia de Urbanismo

Emilio Molina (segundo por la izquierda) cuando en 2008 se celebraron los 25 años de la Gerencia de Urbanismo

El abogado Emilio Molina Lamothe, el Gerente de Urbanismo que hizo posible la transformación de Sevilla para la Expo 92, ha fallecido a los 70 años.

Nombrado en 1985, pilotó la redacción definitiva del PGOU de 1987 y fue, sobre todo, el artífice de la gran transformación urbana de Sevilla para la Exposición Universal de 1992: en solo cuatro años ejecutó toda la nueva red viaria (50 kilómetros de avenidas nuevas), hizo una remodelación ferroviaria integral, construyó 11 puentes o pasarelas sobre el río y recuperó el Guadalquivir para Sevilla nada menos que con 6 kilómetros de río urbano.

Fue Gerente de Urbanismo entre 1985 y 1991, con el socialista Manuel del Valle como alcalde, pero se decía de él que “era más alcalde que el alcalde”.

Paradojas de la vida, en 1991 el gobierno de coalición PP-PA arrebató la alcaldía al PSOE y fue el nuevo delegado municipal de Urbanismo, el andalucista José Núñez Castain, quien se llevó los laureles y cortó las cintas de la Expo.

“Era un gestor nato, muy eficaz y muy trabajador”, dicen sus antiguos compañeros en la Gerencia de Urbanismo. Sobre todo recuerdan que Emilio Molina diseñó la Sevilla del futuro cuando todavía no se pensaba en la Expo, pero luego supo aprovechar la Exposición para capitanear las ingentes reformas que necesitaba la ciudad.

Suya fue la nueva estructura viaria de Sevilla: la SE-30, la Ronda Supernorte, la Ronda del Tamarguillo, Pio XII-María Auxiliadora y la calle Torneo, suya fue la nueva estación de Santa Justa y la desaparición de las estaciones de Cádiz y de Córdoba y sobre todo fue suya la recuperación de la Isla de la Cartuja y del río para una ciudad que hasta entonces había vivido de espaldas a él.

Algunos dicen que si entonces no se hubiera decidido que el primer AVE de España fuera el Madrid-Sevilla, a día de hoy Andalucía seguiría sin alta velocidad.

Una vez concluida su etapa como servidor público, su despacho profesional siguió cosechando éxitos: elaboró desarrollos urbanísticos como Costa Ballena o El Toyo, proyectos de áreas metropolitanas por toda Andalucía y elaboró numerosas iniciativas urbanísticas en Sudamérica.

Su Bufete Prado consiguió uno de los mayores éxitos de la movilización vecinal cuando en 2009 el TSJA ordenó la demolición de la Biblioteca de la Universidad de Sevilla que se pretendía construir en una zona verde.

Emilio Molina falleció en la noche del lunes en Sevilla a los 70 años, rodeado de su familia y tras luchar durante años contra una enfermedad que nunca consiguió quitarle la alegría y el amor a la vida. 

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