El caso del polémico autobús de Hazte Oír llega a la Audiencia de Sevilla
A finales de mes está previsto el juicio a nueve jóvenes por los altercados de 2017 contra una campaña que los manifestantes tildaron de “tránsfoba”: la Fiscalía pide un año y medio de cárcel y la asociación ultraconservadora, doce años
El autobús de Hazte Oír es recibido a pedradas y huevazos en San Telmo
El 29 de marzo de 2017, centenares de jóvenes apostados entre el hotel Alfonso XIII y el Palacio de San Telmo recibieron con piedras y huevos a un autobús de la asociación ultraconservadora Hazte Oír que encabezaba una campaña “tránsfoba” a los ojos de los manifestantes. Su presencia también había sido declarada non grata por el Ayuntamiento de Sevilla, entonces en manos del PSOE, que expresó su “rechazo total a mensajes que niegan la identidad de las personas trans, especialmente de los niños y niñas”. Nueve de aquellos jóvenes fueron entonces identificados e investigados. Y nueve años después, tras un primer intento frustrado en un juzgado de lo Penal, el caso llega a la Audiencia de Sevilla, que tiene previsto enjuiciarlo el 23 de este mes.
El señalamiento está fijado en la Sección Séptima para un solo día, así que en principio parece una cita para buscar una posible conformidad entre las acusaciones y los acusados. A priori se antoja improbable, sobre todo con la acusación particular que ejerce Hazte Oír, que reclama doce años de cárcel para cada encausado por un cúmulo de delitos, incluidos odio y contra la integridad moral. La Fiscalía es más suave y se queda en un año y medio de prisión por un delito de desórdenes públicos y una multa de 2.160 euros por los daños que le causaron al vehículo durante los incidentes.
El Ministerio Público relata en su escrito de calificación provisional que los nueve procesados “formaban parte de un numeroso grupo de personas con ideología opuesta” a la de Hazte Oír que “se concertaron y congregaron” sobre el mediodía del 29 de marzo de 2017 “en las inmediaciones del Palacio de San Telmo, sede de la Presidencia de la Junta de Andalucía”. “A esa hora circulaba por el referido lugar el autobús [...] del que hacía uso la asociación Hazte Oír.org” para proclamar “determinados manifiestos propios de su ideario y convicciones”.
El caso es que los acusados, “llevados por la discrepancia ideológica” respecto a esos manifiestos, “decidieron boicotear la campaña” de Hazte Oír. “Para ello se reunieron en el lugar a fin de lanzar proclamas de contenido injurioso y afrentoso para las personas que ocupaban el autobús y para su organización”, narra la Fiscalía. Y además “impidieron la libre circulación” del autobús “durante un periodo breve de tiempo” en el que “lanzaron huevos, piedras y otros objetos contundentes de distinta índole” contra el vehículo. También “hicieron pintadas en la carrocería” y causaron “desperfectos materiales” que fueron tasados en 3.478,22 euros.
El caso del autobús de Hazte Oír aparca en la Audiencia de Sevilla tras un sinuoso trayecto judicial. Aunque la Policía Nacional llegó a hablar en su día de “activistas antifascistas de extrema izquierda” y de “odio ideológico”, el juzgado que investigó el suceso archivó la instrucción en 2018. La Fiscalía y la propia asociación recurrieron esa decisión y el asunto se reabrió. Esta vez ya no hubo más novedades y el juicio se señaló para el 12 de octubre de 2023 en el Juzgado de lo Penal número 12, pero ese mismo día se suspendió porque los delitos que contemplaba Hazte Oír obligaban a trasladar el enjuiciamiento a la Audiencia Provincial. Y así fue. El desenlace, si no hay sorpresas, a partir del día 23.
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