Juzgado de Guardia

Crimen de Laura Luelmo: el intento del asesino confeso de 'declararse' impotente sexual

  • Bernardo Montoya sale de la cárcel para hacerse unas pruebas de disfunción eréctil en el Virgen del Rocío de Sevilla

  • El asesino confeso de la joven profesora también se enfrenta a un delito de agresión sexual

Bernardo Montoya, el asesino confeso de Laura Luelmo, este miércoles al entrar en el hospital Virgen del Rocío. Bernardo Montoya, el asesino confeso de Laura Luelmo, este miércoles al entrar en el hospital Virgen del Rocío.

Bernardo Montoya, el asesino confeso de Laura Luelmo, este miércoles al entrar en el hospital Virgen del Rocío. / E. P.

De la cárcel al hospital para intentar acreditar su impotencia sexual. El asesino confeso de la profesora Laura Luelmo ha podido salir de la prisión de Morón de la Frontera para someterse a unas pruebas de disfunción eréctil en el Virgen del Rocío de Sevilla.

El Juzgado número 1 de Valverde del Camino de Huelva ha autorizado la salida de Bernardo Montoya, el único encausado por la muerte de la joven zamorana el pasado mes de diciembre en la localidad de El Campillo, para "corroborar y dar fe de sus problemas de erección". Una prueba solicitada por su abogado, Miguel Rivera, con el fin de "impugnar" las conclusiones de la autopsia que revelaban una agresión sexual, según ha expresado a Europa Press el propio letrado.

Este miércoles se ha efectuado una ecografía y queda pendiente una analítica de sangre y de orina que tendrá que llevarse a cabo otro día porque tiene que ser realizada a primera hora de la mañana.

Montoya ingresó en prisión el pasado mes de diciembre cuando fue detenido por su presunta relación con la muerte de la joven profesora en la localidad de El Campillo por presuntos delitos de detención ilegal, agresión sexual y asesinato y su abogado solicitó su puesta en libertad cuatro meses después al entender que "no se cumplieron" todas las garantías judiciales a las que tiene derecho como procesado, refiriéndose a la primera declaración ante la juez de Bernardo Montoya, en la que confesó la autoría del crimen, que no se grabó correctamente al no estar conectado un cable de audio en el equipo informático.

Sin embargo, la titular del Juzgado rechazó la petición de libertad provisional al considerar que la declaración autoinculpatoria de Montoya está "válidamente documentada en soporte escrito".

Los hechos sucedieron el pasado mes de diciembre, cuando la joven desapareció en El Campillo, donde residía tras ocupar una plaza de profesora en un instituto de Nerva. Tras su desaparición el día 12, su cuerpo sin vida se encontró el día 17 con signos de violencia en un paraje de los alrededores de la localidad. Un día después, Bernardo Montoya fue detenido como principal sospechoso.

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