Lugares para el recuerdo

La capilla de la Audiencia, núcleo social y religioso

  • En sus paredes colgaba una valiosa Inmaculada, objeto de un litigio con el Colegio de Abogados

El cardenal Bueno Monreal inaugura la capilla ante el ministro Oriol y Urquijo/Fototeca Municipal fondo Serafín El cardenal Bueno Monreal inaugura la capilla ante el ministro Oriol y Urquijo/Fototeca Municipal fondo Serafín

El cardenal Bueno Monreal inaugura la capilla ante el ministro Oriol y Urquijo/Fototeca Municipal fondo Serafín

Hasta finales de los años ochenta existió en la Audiencia de Sevilla una capilla donde se celebraba la apertura del Año Judicial, se oficiaban funerales por los magistrados fallecidos y los sábados a las 13:00 había una misa que solía estar muy concurrida por vecinos de la zona.

La capilla estaba situada en lo que ahora es el despacho y la secretaría del fiscal jefe, en la segunda planta del edificio. Funcionó desde la inauguración del Palacio de Justicia en 1971 hasta el año 1987, cuando se suprimió por necesidades de espacio para la Fiscalía. Entonces Claudio Movilla era el presidente de la Audiencia y Alfredo Flores su fiscal jefe.

Quienes vivieron aquella época relatan a este periódico que el actual despacho del fiscal jefe, Luis Fernández Arévalo, era la sacristía. La capilla como tal se encontraba en la sala anexa, donde ahora trabajan los funcionarios de la Fiscalía. Existía una puerta corredera que se abría al Salón de Plenos y permitía ampliar el espacio para actos religiosos gracias a los bancos de la sala judicial. 

Antigua capilla de la Audiencia. Antigua capilla de la Audiencia.

Antigua capilla de la Audiencia. / Fototeca Municipal Fondo Gelán

El capellán, don Antonio, celebrara una misa todos los sábados a las 13:00 que estaba abierta al vecindario y de hecho siempre estaba muy concurrida porque se encontraba más próxima que la parroquia alternativa, la de San Bernardo. También solían asistir a esa misa las familias del presidente de la Audiencia y del fiscal jefe, que entonces disponían de su vivienda oficial en el último piso del edifico judicial.

En esa capilla se celebró la inauguración del Palacio de Justicia, que tuvo lugar el 13 de febrero de 1971. El acto corrió a cargo del cardenal arzobispo, José María Bueno Monreal, bajo la presidencia del entonces ministro de Justicia, Antonio María Oriol y Urquijo. A su lado se situaron el presidente de la Audiencia Territorial, Serafín Jurado Pérez, los presidentes de las Audiencias de Huelva, Córdoba y Cádiz, el fiscal del Tribunal Supremo Fernando Herrero Tejedor y el Ayuntamiento en pleno.

Pero también se celebraban allí los funerales de magistrados, fiscales y otros funcionarios judiciales. Entre otros, se celebró el de Hipólito Hernández, fiscal jefe de Sevilla hasta 1985, y el del magistrado José Fernández Márquez, fallecido en 1983.

La capilla albergaba tradicionalmente el acto de inauguración del Año Judicial, con una misa a la que asistían “el presidente de la Audiencia Territorial, presidentes de las salas, magistrados, escribanos y personal subalterno”, según las crónicas de la época. 

Los Colegios de Abogados y Procuradores convocaban allí su misa anual en honor de sus respectivas patronas, la Inmaculada Concepción y la Virgen del Carmen, acto que solían acompañar a continuación de una cena de confraternidad en un club social de Sevilla. 

Algunas hijas de magistrados y fiscales se plantearon también, por razones sentimentales, celebrar allí su boda aunque lo descartaron por falta de espacio, tal y como recuerdan ellas mismas a este periódico.

Según se puede comprobar por las fotos que ilustran este reportaje, en un lugar preeminente de la capilla se encontraba un cuadro de la Inmaculada. Este lienzo, atribuido sin mucho fundamento a Murillo, preside ahora la sala de magistrados de la Sección Sexta de lo civil y es una de las valiosas obras de arte repartidas por el edificio judicial.

Este cuadro fue objeto de un curioso pleito hace unos años, cuando el Colegio de Abogados de Sevilla reclamó a la Audiencia su devolución alegando que se trataba de un depósito temporal. El decano de los abogados sevillanos, José Joaquín Gallardo, recuerda a este periódico que el entonces presidente de la Audiencia, Miguel Carmona, accedió inicialmente a devolverlo pero finalmente pesaron más los argumentos jurídicos de la Secretaría de Gobierno.  

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