Política

Virginia Pérez repetirá al frente del PP de Sevilla

  • El pasado 22 de mayo concluyeron los tres años de presidencia que marcan los estatutos del partido. Génova ya conoce el plan de la actual dirigente de seguir en el cargo. San Telmo no será un obstáculo para ese objetivo.

Virginia Pérez con Pablo Casado, Javier Arenas, Juan Ávila y Javier Maroto, en un acto en Sevilla. Virginia Pérez con Pablo Casado, Javier Arenas, Juan Ávila y Javier Maroto, en un acto en Sevilla.

Virginia Pérez con Pablo Casado, Javier Arenas, Juan Ávila y Javier Maroto, en un acto en Sevilla. / Antonio Pizarro (Sevilla)

SE presentará de nuevo al cargo. La presidenta del PP de Sevilla, Virginia Pérez, no dejará el puesto cuando toque la celebración del congreso provincial. Se siente fuerte, con apoyos y sobrada de ganas. El pasado 22 de mayo cumplió los tres años que marcan los estatutos para ejercer la dirección del partido. Tiene claro su objetivo después de un período de fuertes convulsiones internas al que siguieron sucesivas convocatorias electorales. De poca paz han disfrutado Pérez y su equipo, ya sea por un motivo o por otro. Ahora, con el PP en San Telmo, las cosas han cambiado. El presidente Moreno, fiel al estilo de Rajoy, es de los que no quieren que se mueva un varal. Está en el poder, gestionó con éxito la listeria, sacó adelante los presupuestos y sobrelleva con nota la crisis del coronavirus, por lo que es enemigo de aventuras cuando se goza de estabilidad en la provincia sevillana, una plaza donde no estuvo nunca sobrado de partidarios cuando era el jefe de la oposición. La cosa cambió, obviamente, al convertirse en presidente de la Junta de Andalucía. Pero hasta ese día eran muy pocos los que creían en el malagueño. Cabían en un taxi, ¿verdad, Toni Martín?.

Virginia Pérez Virginia Pérez

Virginia Pérez / Juan Carlos Vázquez (Sevilla)

Virginia Pérez ha tendido puentes con lo que queda de la antigua mesa de camilla del PP sevillano, formada por Juan Ignacio Zoido, José Luis Sanz, Ricardo Tarno y Juan Bueno. Zoido está en Bruselas. Tarno está desactivado políticamente tras quedarse sin acta en el Congreso de los Diputados. Mantiene su condición de concejal en Mairena del Aljarafe. Bueno logró entrar en la repesca en el Parlamento Andaluz al ni siquiera estrenarse como diputado Juan Ignacio Zoido. El único que queda bien posicionado hoy es Sanz, alcalde de Tomares y senador. La presidenta provincial y Sanz se entienden ahora como en los viejos tiempos. No se otea en el horizonte la formación de ninguna lista alternativa. El runrún interno está generado tal vez por la necesidad de confirmar al candidato a la Alcaldía, Beltrán Pérez. La presidenta provincial en este caso aceptará la decisión del aparato nacional y del regional. Decidida su intención de seguir al frente de la estructura provincial del partido, el capítulo de la candidatura capitalina no le tocará a ella.

Sólo restaría conocer hasta dónde está dispuesto a llegar Sanz para cumplir su viejo anhelo de ser alcalde de Sevilla, y qué papel jugará (o está jugando ya) en el proceso el histórico Javier Arenas, que siempre mantiene un mínimo de influencia al ser el padrino político de casi todos los actores en liza. A Arenas le interesa tener siempre bien colocados a los suyos, que no trascienda nunca que se lleva mal o que tiene un simple roce con ningún miembro del aparato de su partido (local, regional y nacional), y estar presente en todos los actos orgánicos por poco importantes que sean. Con Arenas hay que contar siempre. Porque en asuntos del PP sevillano nunca va a estarse quieto, ni va a resultar indiferente.

Virginia Pérez, con Juanma Moreno, Pablo Casado y Beltrán Pérez, en un acto en Sevilla. Virginia Pérez, con Juanma Moreno, Pablo Casado y Beltrán Pérez, en un acto en Sevilla.

Virginia Pérez, con Juanma Moreno, Pablo Casado y Beltrán Pérez, en un acto en Sevilla. / Antonio Pizarro (Sevilla)

Una asignatura pendiente de Javié es situar en un buen puesto a Miguel Contreras, ex gerente de Emvisesa. No pudo ser la presidencia del Puerto de Sevilla por diferentes motivos que dieron al traste con su candidatura en las últimas horas. ¿Y si Rafael Carmona diera el salto a la política municipal y dejara libre el cargo? Quizás por eso Carmona se mueve en tal sentido. O es movido. O ambas cosas. En cualquier caso, Carmona sigue siendo visto en el PP como un andalucista, al igual que los viejos andalucistas lo ven como del PP.

El anuncio de Juan Espadas sobre que hay alcalde para rato y que contempla la posibilidad de una nueva candidatura ha reabierto el interés de algunos por buscar otro aspirante para el PP. Pero en el Palacio de San Telmo niegan la posibilidad. “No lo hay”. Una posición que confirma de nuevo que el estilo de Rajoy se sigue con fidelidad en la antigua residencia de los Montpensier.

Un discurso más sólido

Mientras tanto, Virginia Pérez ha publicado estos días su balance particular de los casi cien días de encierro. La provincia ha perdido 5.765 empresas, lo que augura un segundo semestre terrorífico. “Es el momento de buscar soluciones desde la unidad y no desde la confrontación. Es el momento de sumar y es por lo que solicitamos seriedad y altura de miras del resto de fuerzas políticas a la hora de aportar soluciones. De buscar el mejor futuro para nuestros hijos. En eso debemos estar”. La presidenta pronunció esta semana un discurso cargado de datos, con mayor solidez y fuste intelectual, con el objetivo de ser una estructura provincial con voz propia e ir más allá de vender los logros de la Juntas, o de nombrar los candidatos en los 106 pueblos. Esto último lo consiguió, por cierto, en las últimas municipales.

No hay fecha para el congreso provincial sevillano. Puede ser antes de Navidad. O después. Génova no tiene ninguna premura. Y San Telmo menos. “Virginia se queda”, reza el mensaje del alto cargo del PP andaluz. Y desde el palacio de la Presidencia de la Junta no se impulsará ninguna candidatura alternativa que suponga le reedición de viejos enfrentamientos que tanto perjudicaron a la formación. Se reconoce que la presidenta ha combatido contra viento y marea: comenzó con una ejecutiva que sólo era suya en un 50%, luchó contra los rumores de implantación de una gestora a los seis meses, y superó cada comité ejecutivo y cada junta directiva provincial sin la más mínima crítica interna.

Tras haber aumentado el número de las Alcaldías en las provincias y el números de las victorias en votos, no hay argumentos para no dejarla repetir. Al margen de que esta dirigente anda sobrada de coraje, por lo que en las alturas del partido consideran que es mejor que esa fuerza sople a favor de las siglas del PP. No se olvide, además, que es diputada autonómica por Sevilla, que se quedó de número uno por la circunscripción tras la marcha de Zoido.

¿Hay otros nombres que pudieran aspirar a la presidencia provincial? Ricardo Sánchez, actual delegado del Gobierno de la Junta en Sevilla; Juan Ávila, alcalde de Carmona, o Patricia del Pozo, consejera de Cultura y Patrimonio. Pero en San Telmo no quieren el menor ruido en Sevilla. Ahora mismo preocupa más el ambiente del partido en Málaga. Virginia Pérez, por cierto, ya ha comunicado a Génova su paso al frente.