Elecciones en Andalucía

Zoido y los 40 leales

  • El ex alcalde reúne a cuarenta allegados en la planta sótano de un restaurante de Los Remedios para pedirles ayuda de cara al domingo y evitar el desvío de votos a Cs y Vox

Juan Ignacio Zoido y Beltrán Pérez, a su llegada ayer al restaurante de Los Remedios Juan Ignacio Zoido y Beltrán Pérez, a su llegada ayer al restaurante de Los Remedios

Juan Ignacio Zoido y Beltrán Pérez, a su llegada ayer al restaurante de Los Remedios / José Ángel García (Sevilla)

FUE a puerta cerrada, un cónclave improvisado, una estrategia para fomentar el boca a boca, que es la herramienta verdaderamente útil en las campañas. Una sesión con su círculo de confort. Con una selección de allegados. Gente del partido y profesionales que no son afiliados, pero con los que tiene un trato fluido. Algunos definieron el encuentro como una reunión informal de amigos del candidato. El número uno del PP por Sevilla, Juan Ignacio Zoido, debía haber dado ayer un paseo electoral con Adolfo Suárez Illana por el barrio de Los Remedios, pero el hijo del gigante de la Transición no pudo acudir a Sevilla porque el presidente Pablo Casado –con la voz bastante afectada– lo ha requerido para otros menesteres. El ex alcalde apostó por aprovechar el hueco de la agenda y verse con un grupo de escogidos a los que pidió ayuda, una suerte de SOS de cara al domingo. Hay analistas que aseguran que esta fórmula es más eficaz que los carteles y otros recursos de la propaganda electoral.

Se trató de un cóctel, todos de pie en la planta sótano del restaurante Xkysyto de la calle Virgen de Luján. Zoido se dirigió a los congregados tan sólo durante diez minutos. Insistió en la teoría del voto útil, en los intereses que se juegan Andalucía y Sevilla el domingo y en la necesidad de que todos hagan un último esfuerzo. “Debe gobernar un partido con experiencia, el cambio debe venir de un partido con experiencia”. Largó del PSOE: “Da a negociar los presupuestos del Estado a Iglesias con Junqueras”.

Pidió que estos mensajes sean trasladados con claridad por los allí congregados a sus familiares y amigos en las próximas horas. En el PP hay jindama con Cs y con Vox, dos partidos a los que Zoido no citó en esta original cita con los afines. Quizás por ese miedo, por vivir el PP en tiempos revueltos, conviene acudir a los más leales. Ya dijo Felipe que en tiempos de crisis sólo existía una solución fiable: “¡Militancia, militancia, militancia!”. Pues Zoido recurrió a una combinación de militantes y de profesionales de la sociedad civil, que de todo hubo. En privado reconoció que el PP se “abrió en canal” en el congreso extraordinario de julio, donde Pablo Casado salió investido como presidente. Y de aquellos barros del hotel Marriot capitalino se intuyen lodos en los distritos electorales de Andalucía...

A la cita del 22 de Virgen de Luján acudió su gente más próxima del partido: su inseparable Alberto Díaz, jefe de gabinete en los tiempos de la Alcaldía y actual concejal; Curro Pérez, jefe de gabinete en la etapa en el Ministerio del Interior; el concejal de Tomares Eloy Carmona, el ex director del Distrito Triana, Manuel Alés; el ex director del Distrito Los Remedios, David Antequera; Tita Astolfi, etcétera. Participaron también el arquitecto José Luis Vargas, la ex presidenta del Club Náutico, Dolores Blanco; Mercedes Vázquez, que hace una brillante labor como coordinadora en la Fundación Pequeño Deseo; Marcos Sequeiros, el auditor y macareno Jesús Borjabad, el abogado Pablo Martínez, Pablo Osuna... También se vieron a miembros de la Peña Trianera, a ingenieros de Abengoa, etcétera.

Zoido llegó al restaurante acompañado por Beltrán Pérez, candidato a la Alcaldía, con quien se ha hecho más fotografías en esta campaña que en los últimos dos años. Está claro que no hay nada que una más que una campaña donde las siglas comunes, efectivamente, se juegan mucho. La anécdota fue la caída de un par de bandejas y de algunas copas... con cristales rotos por el suelo. 

Mercedes Vázquez, Pablo Martínez y Alberto Díaz, a su llegada al restaurante Mercedes Vázquez, Pablo Martínez y Alberto Díaz, a su llegada al restaurante

Mercedes Vázquez, Pablo Martínez y Alberto Díaz, a su llegada al restaurante / José Ángel García (Sevilla)

Tras el discurso de petición de apoyo de Zoido y después de las pedreas de las aceitunas, se celebraron los corrillos en torno al queso, las croquetas, la ensaladilla y los pinchitos de pollo. “Hay que apretar, hay que apretar”. Zoido no dudo en insistir a sus incondicionales de la necesidad de que el PP no pierda fuelle. “Debe gobernar un partido con experiencia”. Ahora más que nunca el partido debe no perder apoyos entre los votantes del centro-derecha.

Esta tesis, por cierto, coincide con el plan trazado por Beltrán Pérez cuando accedió a la portavocía del grupo popular el pasado verano. En aquella documentación –revelada por este periódico– se hacía hincapié en recuperar a los “votantes tradicionales”. Si el PP lograra ese objetivo el domingo, sería todo un triunfo, pero las encuestas en Sevilla le dan que pierde un diputado y que existe un serio riesgo de caer a la tercera o cuarta plaza.

El PP ha pasado en Sevilla de ganar en los barrios más poblados de la ciudad y más afines al PSOE, a tratar de salvar los muebles de sus distritos tradicionales. Por eso estaba programado el paseo de Suárez Illana por el tradicional fortín del PP: Los Remedios. A falta de Suárez Illana, Zoido recurrió a la solución de FG con el aderezo de profesionales independientes. Y el piscolabis de rigor, donde alguien siempre barre los cristales...

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