La Catenaria

Hoja de ruta para regular los patinetes eléctricos en Sevilla

  • La norma debe distinguir los verdaderos patinetes eléctricos, a 25 km/h y potencia igual o superior a 250 vatios, de los que no lo son

  • Con sillín, motor y acelerador son “ciclomotores”

Un trabajador se desplaza por el carril bici de la ronda histórica en un patinete eléctrico. Un trabajador se desplaza por el carril bici de la ronda histórica en un patinete eléctrico.

Un trabajador se desplaza por el carril bici de la ronda histórica en un patinete eléctrico. / Juan Carlos Vázquez (Sevilla)

Los patinetes eléctricos pertenecen a los llamados vehículos de movilidad personal (VMP). Es importante aclarar que no son patinetes eléctricos, sino ciclomotores, los que tienen sillín para el conductor, motor y acelerador.

Las cinco entidades a las que el Ayuntamiento de Sevilla va a consultar antes de aprobar la primera regulación sobre los patinetes eléctricos coinciden en general en que no deben ir por zonas peatonales.

Otra coincidencia clara es que por el carril bici pueden circular los verdaderos patinetes eléctricos, que son los que carecen de sillín y equiparables en potencia a una bici eléctrica: potencia igual o inferior a 250 vatios, velocidad máxima de 25 kilómetros por hora y 12 kilos de peso. Son los que se ven más por la ciudad.

El resto de vehículos eléctricos personales que llevan sillín y alcanzan velocidades muy superiores deben ir por la calzada. El reglamento europeo los considera ciclomotores.

Este periódico ha recabado la opinión de Ampes (Asociación para la Movilidad Personal Ecológica en Sevilla), A Contramano, Sevilla se mueve, Redes de Ciudades que Caminan y Confederación de Empresarios de Sevilla (CES).

En opinión de Ampes, su presidente Andrés Nadal señala que los patinetes eléctricos proliferan en la ciudad porque la gente necesita usar este transporte. Reclama que la Policía Local sancione a los malos conductores que hagan mal uso y no a todos los usuarios de estos vehículos en general. “No es justo que se demonice un medio de transporte tan válido o más que los que circulan por la ciudad”. Y espera que el Ayuntamiento sea exigente haciendo cumplir que todos sus usuarios lleven casco, no auriculares, y que conduzcan cívicamente. Para Ampes las normativas más correctas de patinetes eléctricos son las de Madrid, Barcelona y Valencia.

La asociación ciclista A Contramano destaca en primer lugar la necesidad de una regulación que favorezca la integración de los vehículos de movilidad personal en la ciudad “ocupando espacios hoy monopolizados por el automóvil”. Esto se logra pacificando la calzada y avanzando hacia una movilidad donde todos los vehículos circulen a 30 km/h, señala la entidad que dirige Ricardo Marqués.

No son partidarios de equiparar los verdaderos patinetes eléctricos a las bicicletas porque “su contribución a la salud pública y a la habitabilidad urbana es nula en comparación con la bicicleta”.

Y añaden que los vehículos eléctricos con sillín para el conductor, motor y acelerador son ciclomotores con categoría L1e-B,según el reglamento europeo 168/2013. De vehículos llamados autoequilibrados, con una o dos ruedas, como hoverboards, segways, dice que son los más novedosos tecnológicamente y podrían circular por carril bici con regulación y también por calzada. Nunca por aceras.

En Sevilla se Mueve su presidente Manuel Fernández cree que estos vehículos eléctricos pueden ser a medio plazo una nueva herramienta contra el uso indiscriminado del vehículo privado “con una regulación que asegure una correcta convivencia con los coches y, sobre todo, con bicicletas y peatones”.

Sobre la regulación opina que “debe estar basada en una correcta clasificación de estos vehículos. Es conveniente tener una mínima previsión de cara a la aparición de nuevas opciones de movilidad personal, a la vista de la constante evolución tecnológica en este campo”.

Buscando la protección de este tipo de vehículos, de las bicicletas y la pacificación del tráfico en la ciudad, ve “conveniente promover activamente la implantación de ‘calles 30’, actualmente casi limitadas al centro de la ciudad, que contribuyan a una mejor convivencia entre todos los usuarios de la vía pública”.

Apoya que los verdaderos patinetes eléctricos vayan por aceras con anchura mínima de 5 metros, como se permite a las bicis, dando prioriad siempre al peatón.

Desde la Red de Ciudades que Caminan, su coordinadora Ana Montalbán no entra en qué patinetes deben ir por el carril bici, pero sí en cómo deben preservar el espacio público para el peatón.

Su posición es no a los patinetes eléctricos (y a las bicis) por aceras y por el centro de los bulevares peatonales. “La acera y el centro de los bulevares peatonales deben ser espacios exclusivamente para uso peatonal, salvo que los patinetes sean juguetes de niños pequeños. No cabe la coexistencia con el peatón en estas zonas porque la velocidad del peatón no es compatible con el patinete”.

La comisión de movilidad de la Confederación de Empresarios de Sevilla (CES) pide que vayan por carril bici con limitación de velocidad, que no invadan zonas peatonales ni aceras, que se obligue a usar casco y que tengan timbre.

La consulta ciudadana abierta por el Ayuntamiento está abierta en la plataforma Decide Sevilla y también se pueden presentar propuestas vía correo electrónico o vía registro.

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